|
TESTIMONIOS DE
ABORTISTAS O PERSONAS AYUDANTES |
|
|
 |
"NADA ES MAS IMPORTANTE QUE LA VIDA"
Cada vez que veo
sonreir un BEBE pienso en el maravilloso
MILAGRO DE LA VIDA.
Los medicos saben que estan fallando a su juramento Hipocrático cuando
efectúan un aborto. |
Cuando un medico hace su juramento
dice:"Y ME SERVIRÉ, según mi
capacidad y mi criterio, del régimen que tienda al beneficio de los
enfermos, pero me abstendré de cuanto lleve consigo perjuicio o
afán de dañar.
(en el aborto asesinan a un ser humano)
Y NO DARÉ ninguna droga letal a nadie, aunque me la pidan,
ni sugeriré un tal uso, y del mismo modo, tampoco a ninguna mujer
daré pesario abortivo, sino que, a lo largo de mi vida,
ejerceré mi arte pura y santamente."
Como ven el aborto existe desde epocas remotas y por eso Hipocrates hacia jurar
que no se daria ningun abortivo que en esa epoca eran plantas abortivas.
Una mujer puede no saber lo que hace, pero un medico
si sabe muy bien que esta asesinando a un ser humano.
La sangre de millones de inocentes, claman justicia a DIOS y sin duda, DIOS todo
lo ve, todo lo sabe y es un juez justo.Nadie escapa a la justicia de DIOS.
|
TESTIMONIOS DE QUIENES PRACTICARON EL ABORTO |
|
"Yo exterminé a un
pueblo:
1.600 abortos en 4 años"
Un ginecólogo de Palermo, que trabajaba en una clínica abortista
cambió al nacer su hijo
En su
departamento le habían puesto de mote Herodes. Apenas terminó
los estudios de ginecología , le pusieron una cuchara en la
mano, porque en aquel campo el puesto de trabajo se encontraba
con mucha más facilidad, y comenzó a practicar interrupciones
voluntarias del embarazo en un hospital público.
Pero un día de hace cuatro años, hizo por primera vez la experiencia
en una sala de partos, y el primer llanto de un niño le marcó
profundamente. La mirada de la madre, que observaba a su bebé recién
nacido sobre su abdomen, al final de sus esfuerzos, no ha podido
nunca quitárselo de la cabeza. Salvatore Piscopo, 32 años,
ginecólogo en el departamento de obstericia y ginecología del
Instituto materno infantil de Palermo, ha redescubierto la emoción
del nacimiento, tras tantos años dedicados a matar. En aquel
período estaba yo archivando los informes sobre las "interrupciones
voluntarias del embarazo", y me di cuenta de una realidad
sobrecogedora —relata fijando en el vacío sus ojos verdes, como
escudriñando el pasado—. En un año había practicado 400 abortos,
1.600 en cuatro años. Era como si hubiera exterminado un pueblo
entero.
|
Así colgó los
hábitos de Herodes y los cambió por los de quien ama y promueve
la vida, aunque viniera envuelta en el sufrimiento. Piscopo ya no
practica interrupciones voluntarias del embarazo, le ha dicho
basta al aborto, también gracias a la ayuda de su pequeño
Eugenio. Hace dos años supimos que mi mujer esperaba un niño —continúa—.
Fue aquel el momento en que mi concepción de la vida cambió
radicalmente. ¿Cómo habría podido seguir matando a aquellos pequeños
seres, si uno de ellos iba a ser mi hijo?
Pero, en realidad, su actividad abortiva nunca
había sido una elección consciente. En aquellos años pensaba: "Alguien
tiene que hacer este trabajo" —dice, con la conciencia de quien
siempre ha intentado solidarizarse en las situaciones más difíciles—.
Entonces creía que la "interrupción voluntaria del embarazo", en
algunos casos, era incluso necesaria. Cuando uno se encuentra ante
fetos malformados, destinados a una vida de infelicidad, o cuando
los problemas económicos crean dificultades insuperables. Piensen en
una madre prostituta o en un padre en la cárcel, o en el paro y con
otras seis bocas que alimentar. Y sin embargo, incluso en aquella
época, yo intentaba dar una palabra de consuelo a la embarazada,
intentaba buscar con ella otra solución; pero el caso acababa casi
siempre en aborto.
Ahora que su profesión ha cambiado de
dirección, cada nacimiento supone para él una emoción siempre nueva.
Una emoción maravillosa si el niño nace sano —observa—,
pena y dolor si nace enfermo. Y no puedo nunca separar los ojos de
la mampara que me separa del departamento de neonatología, para
seguir hasta el final la suerte del niño.
Y, dando una patada a la regla de oro que
impone frialdad y distancia ante el historial de sus pacientes,
confiesa haber tenido mucho miedo por la vida de un recién nacido.
Hace poco tuve miedo con un bebé que estuvo a punto de morir en
mis brazos. Tenía un sufrimiento fetal agudo. Primero lloró, después
dejó de lamentarse, bloqueado por una parada cardíaca. El pediatra
no llegaba, tuve que actuar yo solo. Pero, cuando ya creía que había
muerto, y había dejado de practicarle el masaje, llegó el médico a
ayudarme. El niño ahora vive.
Sus colegas, los que antes le llamaban con
disgusto Herodes, al principio no podían creérselo. Siempre
lo habían estimado por su precisión y profesionalidad, pero ahora es
para todos, además, un modelo, uno que ha tenido el valor de cambiar
de ruta. ¿Si sería capaz otra vez de practicar abortos? —concluye—.
Si lo hiciera, ya no podría volver a mirar a los ojos a mi
Eugenio.
FUENTE:
mscperu.org

|
|
CONMOVEDORA HISTORIA DE MÉDICO ABORTISTA CONVERTIDO EN BRASIL
RIO DE JANEIRO,
2 Feb. 01 (ACI).- En
un testimonio a la emisora radial Rainha da Paz, un médico brasileño que
efectuó durante años el aborto relató su dolorosa e intensa experiencia de
conversión, iniciada luego de la muerte de su hija.
El
médico comentó que es el único hijo hombre de una familia humilde del interior
de Minas, y que "con sacrificio y unión" fue el único que tuvo la oportunidad
de estudiar, "pues mis hermanas no terminaron la enseñanza secundaria".
"Mi
madre era una simple costurera que trabajaba hasta las madrugadas para ayudar a
mi padre.
Mi padre era una guardia nocturno.
Por eso se pueden imaginar
el sacrificio que hicieron para tener un hijo médico. Luego escogí la
ginecología y la obstetricia", afirmó.
"Entre
las mayores dificultades enfrentadas como médico recién formado, choqué con la
realidad de lo que es mi profesión. En un largo tiempo los médicos se vuelven
ricos, y yo quería más, quería enriquecerme y tener más dinero. Fue así como
violé el juramento que hice cuando me formaba para dar la vida, para salvar
la vida. Ayudé a muchos niños a venir al mundo, pero también a muchos de ellos
no les permití nacer y me enriquecí escondido tras la máscara de la
vitalidad", agregó el médico.
Sobre su vida abortista, el experto explicó que "puse un consultorio que en poco
tiempo se convirtió en el más visitado de la región. Y saben ¿qué es lo que
hacía?: abortos. Y como todos los que cometen el crimen, me decía a mi
mismo que todas las mujeres tienen el derecho de escoger y que era mejor
que sean ayudadas por un médico para no correr los riesgos de ir a una clínica
clandestina donde los índices de muertes son alarmantes".
"Y
fue así, en un ciego e inhumano oficio de medicina, que construí una familia con
muchos bienes, muy rica y que nada le faltaba. Mis padres murieron con la
ilusión de que su hijo era un doctor bien logrado, exitoso. Crié a mis hijas con
el dinero manchado con la sangre de inocentes y fui el más despreciable de los
humanos. Mis manos, que debieron ser bendecidas para la vida, trabajaron para la
muerte", agregó.
Entrando al tema de su conversión, el médico explicó emocionado que "sólo paré
cuando Dios en su sabiduría infinita, rasgó mi conciencia e hizo sangrar a mi
corazón con la misma sangre de todos los inocentes que no dejé nacer. Mi hija
menor, Leticia, dejó de respirar por una infección generalizada luego de
haberse sometido a un aborto. Ella, de 23 años de edad, salió embarazada y
buscó el mismo camino de tantas otras que me fueron a buscar: el camino del
aborto. Y sólo supe de esto cuando ya nada se podía hacer".
"Al
lado del lecho de muerte de mi hija, vi las lágrimas de todos esos angelitos que
yo maté. Mientras ella esperaba la muerte, yo agonizaba junto a ella.
Fueron seis días deW sufrimiento para que en el sétimo día ella partiese hacia
el encuentro con su hijo, al cual un médico asesino le impidió nacer", comentó.
"Cansado
por las noches que pasé al lado de mi hija, yo soñé que andaba por un lugar
absolutamente oscuro y muy húmedo, en el que quería respirar pero no podía, yo
quería salir desesperadamente pero fui envuelto por un lugar en donde el
estruendo me dejaba atónito. Eran los llantos dolidos de los niños que en mi
pensamiento, como si un rayo me cortase por la mitad, veía en mi entendimiento:
los llantos eran de dolor, eran los lamentos de los angelitos que yo no dejé
nacer. Era la triste consecuencia de mis actos sin pensar, esos llantos que
gritaban ¡asesino!, ¡asesino!", afirmó el médico.
"Asustado
para salir de aquel lugar, pasé mi mano por mi rostro para secar mi sudor y mis
manos se mancharon de sangre! Aterrorizado grité con toda la fuerza que me
quedaba un pedido de perdón: ¡Dios me perdone! Sólo así logré respirar
nuevamente y me acordé de que era tiempo de acoger y valorar el último respiro
de mi hija, que murió por las consecuencias de la infección que le produzco el
aborto. Yo sé eso a través de mi sueño", agregó.
El
experto comentó que "Dios me hizo entender que a partir del momento de la
fecundación del óvulo existe vida, por lo que entendí que soy un asesino. No sé
si algún día Dios me va a perdonar, pero para restar mi culpa y mi dolor, vendí
mi consultorio y todos los bienes que conseguí con la práctica del aborto y con
ese dinero, construí una casa de amparo para madres solteras y me dedico
hoy a atender y practicar ¡una medicina de verdad!".
"Hoy soy médico de los pobres, de los desamparados y desvalidos, y los niños que
vienen al mundo a través de mis manos son hijos que adopto pues sé que tengo una
sola misión: traer la vida al mundo y dar condiciones para que los niños
tengan un lugar feliz donde el padre es Jesús. Recen por mí, recen para que Dios
tenga piedad de mí y me perdone, porque tengo la seguridad de que participaré
del juicio final", concluyó.

|
El
Dr. David Brewer
El Dr. David Brewer, recuerda que cuando observó su
primer aborto sintió una cierta convulsión. Según veía la materia ensangrentada
bajar por el tubo de plástico y caer dentro del depósito, verificó que el aborto
había sido completo. Poniendo el contenido sobre una toalla, el Dr. Brewer miró
fríamente los llamados "tejidos" y pudo reconocer el pequeño omóplato con su
bracito, algunas costillas y el pecho. También vio una pequeña cabecita, un
pedazo de pierna y una mano diminuta. " Fue como si me hubieran traspasado con
un hierro ardiente", dijo el Dr. Brewer. Por aquel entonces el Dr. Brewer no era
cristiano pero si tenía conciencia y le molestaba. Sin embargo, hizo lo que
muchos hacen con respecto a muchas cosas de la vida - nada. Cuando más adelante
le llegó la hora de ejecutar su primer aborto, su corazón ya se había endurecido.
Durante esos años practico numerosos abortos salinos - provocando partos de lo
que él llamaba "bebés como manzanas cocidas" - quemados y llagados por los
efectos de las soluciones salinas. Pudo ver como algunos de esos bebés de cuatro
y cinco meses luchaban y pateaban durante algún tiempo antes de morir; pero ya
no le importaba.
|
|
El
Dr. MacArthur Hill
El Dr.
MacArthur Hill fue entrenado para ejecutar abortos
en el ejército. Este hombre de aspecto amable y
simpático dijo ante el micrófono en nuestra segunda
"Conferencia de Proveedores de Abortos": "Quiero
proclamar que soy un asesino". Luego añadió: "Le he
quitado la vida a bebés inocentes y los he arrancado
de los úteros maternos con una potente bomba de
vacío. Cuando eran demasiado grandes para poder usar
este método, inyectaba una solución concentrada de
sales en el saco amniótico para envenenarlos lenta y
dolorosamente".
Al principio, practicar abortos durante el primer
trimestre era fácil, porque el procedimiento es el
mismo que se usa en el malparto. Pero durante su
segundo año como médico residente Hill tuvo que
hacer la rotación en patología y allí vaciar el
contenido de los depósitos para buscar los miembros
de los fetos destrozados entre una masa de tejidos
humanos. Entre esos restos se identificaba
claramente el cuerpo de un pequeño ser humano
despedazado y mutilado; se sintió desasosegado pero
continuó con los abortos. En algunos casos los bebés
abortados eran mayores que los nacidos
prematuramente que se hallaban en las incubadoras de
la sala de cuidados intensivos..
El Dr. Hill comenzó a tener pesadillas. Una era
frecuente, en ella atendía un parto normal y
mostraba el bebé a un jurado de personas sin cara.
Con los pulgares hacia arriba o hacia abajo
indicarían lo que tendría que hacer con él. Los
pulgares hacia abajo sería la señal para arrojarlo a
un cubo lleno de agua. Nunca llego a arrojarlo
porque siempre se despertaba en ese momento. Hill
dejó de practicar abortos durante el segundo
trimestre del embarazo pero continuó practicándolos
en el primero. Cuando comenzó su práctica privada
continuó con los abortos con excepción de los que
consideraba de simple elección privada; pero siempre
encontraba una razón médica o alguna otra excusa.
FUENTE:
vidahumana.org
 |
|
Nita Whitten
Una
mujer de Texas que declaró sus experiencias con el
aborto -la personal y la profesional- fue Nita
Whitten. Una feminista liberal, Whitten trabajaba
como secretaria, asistente y contable del conocido
abortador Curtis Boyd. Whitten informa que los que
abortan solo lo hacen por el dinero. Dicho doctor
trajo a su firma un director de publicidad para
entrenar a sus empleados en cómo vender abortos por
teléfono. Nita se dio cuenta que su perspectiva ante
la vida había comenzado a cambiar desde el momento
en que comenzó a trabajar en esa clínica. No le
podía decir a su familia lo que estaba haciendo,
porque se escandalizarían. Llegó al extremo de caer
en una depresión, se volvió adicta a las drogas y
hasta pensaba en el suicidio. Gracias al amor y a
las oraciones de alguien que trabajaba con ella,
Whitten tuvo una conversión total y dejó
definitivamente la industria del aborto
completamente
FUENTE:
vidahumana.org
 |
|
Que significa tener escrupulos
para los abortistas?...
La noción de que las enfermeras, los médicos, los
asesores y otros que trabajan en el campo del aborto
tienen escrúpulos sobre el trabajo que hacen es un
secreto bien guardado.
Una enfermera de Seattle, Estado de Washington,
habló de la observación de su primer aborto en los
últimos trimestres, hecho por un método de
dilatación y evacuación. "Estaba observando al
médico luchar con la cánula, tratando de sacarla",
dijo, "No entendía de qué se trataba toda la
resistencia. Y estaba muy alarmada y de repente el
médico sacó la cánula y allí, cuando yo estaba al
lado de la mujer, miré la cánula abajo y había un
pie que sobresalía". Nunca olvidaré el sentimiento
que tuve en mi pecho cuando el médico sacó aquella
cánula. Casi me dejó sin respiración. Porque la
realidad de esto era muy dura para mí."
Un médico del Estado de Nuevo México dijo que a
veces estaba sorprendido por la ira que podía
despertar en él un aborto en uno de los últimos
trimestres. Por una parte, el médico dijo que estaba
enfadado con la mujer. "Pero paradójicamente",
añadió, "tengo sentimientos de enojo hacia mí mismo
por sentirme bien al hacer un procedimiento
técnicamente bueno que destruye un feto, que mata a
un bebé".
Una cosa que no cambia con el momento [de la
gestación], sin embargo, son las clases de preguntas
que hacen las pacientes. Preguntas que a veces dejan
perplejo al personal. Se preguntan, [por ejemplo],
si el feto siente dolor. Hablan del alma y adónde va.
Y de sus sueños, en los que fetos abortados les
miran fijamente con ojos de más edad y manos y pies
perfectamente formados, preguntando: "¿Por qué? ¿Por
qué me hiciste esto?"
"Esta es una gran preocupación" tanto para el
personal como para las pacientes, dijo una empleada
de una clínica del Estado de Massachusetts". Después
de todo, dijo, "es un cuerpo desmembrado".
Las pacientes a veces también piden ver los
restos fetales. Una médico de Toronto, Canadá, dijo
que no sabía "cómo y si [debiéramos] proteger a la
paciente de la realidad del procedimiento". Dijo que
usualmente ocultaba la pantalla de ultrasonidos y "apartaba
a toda velocidad" los "productos fetales". "Probablemente
no está preparada para lo que va a ver", dijo de la
paciente. Es duro estar en una profesión "donde lo
pasas mal respondiendo las preguntas que otras
personas te hacen sobre lo que haces", dijo. "Llegas
a no sentirte tan bien sobre lo que estás haciendo..."
A veces estos sentimientos salen a la superficie
con las pacientes. Una enfermera que había trabajado
en una clínica de abortos durante menos de un año
dijo que sus momentos más perturbadores no tuvieron
lugar en la sala de operaciones sino después. Muchas
veces, dijo, las mujeres que acababan de tener
abortos yacían en la sala de recuperaciones y
gritaban: "¡Acabo de matar a mi bebé! ¡Acabo de
matar a mi bebe!" "No sé que decir a estas mujeres",
dijo la enfermera al grupo. "Parte de mí piensa: 'Quizás
tengan razón'".
FUENTE:
Diane M. Gianelli, "Los proveedores de abortos
comparten conflictos internos," American Medical
News (12 de julio de 1993).
fuente:vidahumana.org
 |
|
Lo
que dicen ex empleadas de clínicas de
abortos en
EE.UU.
Judith Fetrow:
"Es difícil trabajar practicando abortos durante un
tiempo y creer que es un procedimiento seguro. Aún
con los mejores médicos los abortos tienen muchas
complicaciones menores y a veces mayores. Yo observé
al Dr. William Pierd perforarle el útero a una mujer
y después mentir acerca de la gravedad de la
perforación.
"La complicación más horrible que presencié fue
la de una mujer que dejó de respirar durante el
aborto. El Dr. Michael Sussman salió del salón
cuando acabó. A pesar de que le dije que la clienta
no respiraba, me dejó sola con ella. Cuando regresó
el médico, ni siquiera siguió el procedimiento
indicado para esa situación. Fue un milagro que la
mujer no muriera.
"Aunque se puede impedir que los empleados vean
los cuerpos despedazados de los bebés, no hay vacuna
para hacerlos inmunes al olor de sangre, que penetra
la clínica los días de matanza. Generalmente hay un
empleado encargado de los bebés. Ninguno de la
Federación de Planificación de la Familia de los
Estados Unidos o PPFA (Planned Parenthood Federation
of America) quería ese puesto.
"Empecé a preguntarme si de veras estábamos
cuidando a esas mujeres o si sólo estábamos
trabajando en un negocio más, sólo por interés.
"La empleada común de una clínica no sabe que hay
demandas judiciales contra la clínica donde ella
trabaja. La Federación de Planificación de la
Familia de los Estados Unidos o PPFA (Planned
Parenthood Federation of America), no quiere que se
hablen de complicaciones ni de errores. Sus
empleados no tienen información sobre las lesiones y
las muertes [de mujeres] que ocurren en las clínicas
afiliadas.
"¿Quieren saber la verdad? Nunca las ví [a las
que venían a practicarse el aborto] como mujeres.
Para mí, si ellas eran tan estúpidas como para creer
nuestras mentiras, entonces merecían exactamente lo
que íbamos a darles. Y ése era el modo en que yo
trataba a todas y a cada una de ellas.
"... en nuestras clínicas a nuestros médicos no
les importan sus pacientes, eso es común en todo el
país... Los ginecólogos que trabajaban en su
práctica privada y que también venían a nuestra
clínica, si alguna de sus pacientes tenía algún
problema después, me llamaban a mí. Eso es común...
No soy médico, ni estoy entrenada para evaluar
problemas como la hemorragia post quirúrgica, etc.
No tengo la capacidad de poder diagnosticar y dar el
tratamiento, pero se me requerían ambas cosas y las
hice durante tres años. Cuando me llamaban después
del trabajo y decían: 'Tengo hemorragia, ¿qué hago?'
Ese era mi problema, no el del médico. Yo era la
persona de guardia, yo era quien recetaba los
medicamentos.
"Teníamos un desmenuzador de papeles en mi
oficina para ese propósito, de modo que si el fiscal
viniera al día siguiente, no iba a encontrar ningún
informe.
"Imagínense que...como sabíamos que podíamos
controlar la conversación...le decía a ella [la
clienta]: 'yo me preocupo por usted, tengo las cosas
bajo control, soy adulta y he hecho esto
anteriormente, yo soy la respuesta a su problema, no
importa lo que sea'. Era como estar vendiendo. Yo
era un instrumento de ventas.
"Como pueden ver, es un proceso que sucedió y que
les sucede a otras personas que trabajan en la
industria, no importa cuál sea su posición. Lo que
motiva y maneja la industria es el dinero. Pero
existe este secreto del cual nadie habla, y que
consiste en que tengamos que fingir y presentar una
imagen de que nos preocupamos por alguien, porque si
la gente de veras nos viera como somos y pudiera ver
nuestros corazones, el aborto no tendría el nivel de
respeto que parece tener en...este país en general.
"Ustedes pueden oir que los medios de
comunicación dicen que nos preocupamos por las
mujeres. Que estamos luchando por el derecho de las
mujeres, por el derecho de poder escoger el aborto.
Y esto suena tan maravilloso. Y el público de los
Estados Unidos se ha creído ese paquete de mentiras.
Detrás de puertas cerradas acostumbrábamos a bromear
acerca del término 'pro opción' [= a favor del
aborto]. En nuestra clínica la única opción era que
la clínica consiguiera su negocio. No había otra
opción.
Hellen Pendley:
"Llegué
a una compañía bien establecida, una de las más
grandes en la nación. Opera clínicas de aborto aún
hoy en día, doce clínicas a través de los Estados
Unidos.
"En el Estado de Georgia, que es de donde procedo
y donde manejé esta clínica privada, teníamos el
control del Estado. Pero el Estado no requería que
tuviéramos equipos para sostener la vida, ni
necesitábamos equipo para el salón de recuperación,
aunque hacíamos abortos con anestesia general.
"Yo estaba empezando a ver las cosas como las ven
los abortistas, es decir, que mientras más abortos
practicáramos, más dinero íbamos a ganar.
"Parte de mi trabajo en la industria era formar
una asociación con otros abortistas, de modo que
formamos un grupo llamado 'Georgia Abortion
Providers' ['Proveedores de Abortos del Estado de
Georgia']. Era un grupo de cabildeo...parte [del
objetivo] de esta cadena de abortistas era
intercambiar ideas. El Atlanta Surgery Center
[Centro de Sirugía de Atlanta] en Atlanta,
Georgia...estuvo en las noticias el 11 de marzo de
1989, cuando Catherine Pierce sufrió un paro
cardíaco. El fiscal del distrito vino al día
siguiente y citó el expediente médico. No cerraron
esa clínica, pero tomaron los expedientes médicos y
se convocó una reunión para que todos nosotros no
hablásemos sobre Catherine Pierce ni sobre el hecho
de que ella estaba en coma e iba a morir, y ella
murió en octubre, después de pasar muchos meses en
una clínica. Nunca salió del coma. Nadie mencionaba
a Catherine Pierce. Nadie dijo: '¿qué hay de esa
pobre mujer?' ¿Saben por qué? Porque no nos
importaba lo que le pasara a ella. Nos preocupaba lo
que nos podía pasar a nosotros. Hablábamos sobre qué
podíamos hacer en caso de muerte, para que no nos
atraparan. Ese era nuestro objetivo.
"En el futuro, creo que tendremos que
enfrentarnos con una generación de mujeres que
tendrán hepatitis B, que tendrán SIDA, porque lo han
contraído a través de un aborto. Si se vuelve a usar
una cánula de aspiración al vacío, se infectará a la
persona siguiente. Cuando alguien está ocupado en
una clínica no tiene tiempo para esterilizar los
instrumentos, sino que los lava, los vuelve a
empacar y a usar. Y cuando el Estado viene a
inspeccionar sus libros, tienen esas cintas que se
ponen en el autoclave, se les pone una fecha, las
ponemos a manotadas y las sacamos, para mostrar que
pusimos 15 veces a esterilizar los instrumentos en
un día, cuando no fue así.
"¿Abortos incompletos? Ocurren muy frecuentemente.
Yo los archivaba en mi oficina por separado; los
mantenía bajo llave y nadie en lo absoluto tenía
acceso a ellos sino yo. Ésas eran nuestras pacientes
problemáticas. A ellas las sacaban de los archivos
regulares porque no querían que ningún inspector que
viniera sacara esos papeles. Eran de las mujeres que
yo sabía que habíamos enviado a sus casas sangrando,
o con otro problema. Eran las que yo sabía que
iríamos a oír de ellas otra vez. Cuando yo empecé a
trabajar allá teníamos un libro para anotar las
complicaciones. Yo le pregunté al personal como
hacían para recoger los datos para sus estadísticas.
Me respondieron: 'Bueno, adivinamos'. Yo dije: 'Bueno,
ustedes adivinan cuántas pacientes tienen
complicaciones después de un aborto'. De modo que yo
les digo esto porque si ustedes miran las
estadísticas de los Centros para el Control de las
Enfermedades [de los Estados Unidos], otras
estadísticas que ustedes encontrarán y que muestran
lo 'seguro' que es el aborto legal, tienen que
entender quién reporta esas estadísticas. Tengo un
memorandum que vino de nuestro director nacional en
esta compañía, y que establece que no se debe
reportar si no hay hospitalización. No importa
cuántas veces se perfora un útero, se taponea, se le
da masajes al útero...y se les envía a su casa, no
se reporta.
"Un incidente en particular que tuvimos cuando yo
estaba trabajando en la clínica fue el caso de una
niña de 14 años de edad. Su médico vino y me dijo: 'Hellen,
yo le perforé el útero y le saqué el intestino. ¿Qué
hago?' Entendí lo que él me quería decir. No me
estaba preguntando qué debía hacer como médico; me
preguntaba qué debía hacer para asegurarse de que
todo seguiría escondido. Se tomó la decisión de
meterle el intestino de nuevo y enviarla a su casa,
porque les puedo asegurar que la vida y la muerte no
significan nada en una clínica. Si no se respeta la
vida del recién nacido, ¿cómo se puede respetar la
vida de la madre y por qué?
"Si ella sobrevivió o murió no lo sé. Quisiera
poder decirles que a mí me importaba, pero eso no
era así, ya que yo no estaba allí para cuidar a las
mujeres...Hay muchas cosas que pasan en una clínica
que no se tolerarían si sucedieran en cualquier otra
rama de la medicina. Y lo digo hablando como alguien
[de] la industria de la medicina, pero es importante
que entiendan hasta qué punto llega la gente en esa
industria para preservar su imagen. No hay nada que
sea demasiado bajo. Lo digo porque quiero que me
entiendan que cuando yo trabajaba en eso no había
intención de ayudarle a nadie. Yo misma buscaba
tener dinero, así como una posición de poder y no me
importaba sobre cuántos cadáveres tenía yo que pasar
para llegar allá. Yo iba al laboratorio todos los
días y veía bebés muertos todos los días durante
tres años...Nunca...me importó. Si podía ver 50,
estaba contenta. ¿Sabe que quería eso decir? Que yo
iba a recibir un buen bono la próxima vez que me
pagaran.
FUENTE: Tomado del video "Abortion, The
Inside Story" de la organización pro vida "The
Pro-Life Action League" ("La Liga de Acción por la
Vida"), 1995. Traducido, doblado y distribuido por
Vida Humana Internacional.
Fuente:vidahumana.org

|
|
Testimonios de
otras personas involucradas en los engaños del
aborto
Carol Everett :
Así que esta chica llama por teléfono y dice "estoy
embarazada". Bien, desde cuándo? Cuál es el primer
día de tu último periodo mestrual? Sé cómo piensan y
lo puedo decir. La persona que aconseja está pagada
para hacerse amiga de la chica. Le pagan para
convertirse en autoridad para esa chica. Se supone
que esa amistad ha de llegar hasta el punto de
venderle un aborto.
Y luego, las dos preguntas que siempre hacían
eran: "Duele?". "Oh no, tu útero es un músculo", y
movían sus manos si estaban delante, y si no, si era
por teléfono, les decían: "es un tirón suave para
abrir y otro para cerrar, es una sensación de dolor
suave". Todo el mundo tiene dolores, todas las
mujeres del mundo. Así que pensaban: "no es un
problema, puedo soportarlo, he pasado por ello
antes". Y luego la otra pregunta: "Es un niño?" "No,
es un producto de la concepción. Es un coágulo de
sangre. Es un trozo de tejido". Ni siquiera le
decían que era un feto porque eso lo humaniza
demasiado. Eso sí, nunca era un niño. No pueden
conocerlo... cuando por la puerta de atrás llevan en
sus manos pequeños fetos de 6 meses, niños, que
tiran a la bolsa de basura...
(Carol Everett, después de practicarse un aborto,
entró en el negocio. Instaló varias clínicas en
Texas, Luisiana y Oklahoma, y trabajó en dos
clínicas en las que se hacían 800 abortos al mes.
Dirigía cinco clínicas abortistas.)
Debbie Henry: Una de las famosas tácticas que la mujer del médico
solía utilizar tras una operación, consistía en
entrar cuando las chicas estaban llorando, y darles
unos golpecitos en el hombro diciendo: "Está bien,
cariño, todo el mundo comete errores, por eso los
lápices llevan gomas de borrar". ¿Cómo se puede
borrar eso de la mente? ¿Dónde estará ella cuando
esa chica intente suicidarse porque se da cuenta de
que mató a su hijo y no hay forma de volver a
recuperarlo? ¿Dónde estará? Estará fuera contando su
dinero y comprándose otro coche o lo que sea. No le
preocupa.
Los eufemismos que se usaban, "amasijos de
células, productos de la concepción" o incluso
simplemente "tejido", eran todos mentiras. Yo he
estado allí, y he visto esos niños totalmente
formados a las diez semanas, de dos pulgadas, sin
una pierna o decapitados.
(Debbie Henry trabajó durante 6 meses como
auxiliar y consultora en un servicio de Obstreticia
y Ginecología en Livonia, Míchigan.)
Fuente:vidahumana.org

|
Si has participado en la
industria del aborto y estas arrepentido/da Puedes
escribir a
aborto@magicsc.com atencion MaryKarm con
tu testimonio y lo publicaremos con el nick que tu
elijas.
Debes poner un Nick si prefieres mantener tu nombre
en secreto, contar de que pais eres, como se
practican los abortos en tu ciudad, cuales fueron
tus experiencias y que cargo tenias (asistente,
medico, enfermera/o, administrativa etc.)
Queremos ayudar a mujeres que estan pensando en
abortar sin saber lo que les espera y dar a conocer
la verdad del aborto y los horrores de las clinicas.
Para ello nada mejor que los testimonios reales.
Gracias
Mary Karm tiene la pagina
ALIMENTO DEL ALMA |
 |
|
|
EXPRESA EN ESTE LIBRO TU
IDEA SOBRE EL ABORTO, CUENTA TU EXPERIENCIA SI HAS PASADO POR UN
ABORTO, SI ESTUVISTE A PUNTO DE REALIZARLO O SI ERES UN SER
HUMANO QUE SOBREVIVIO A UN ABORTO. TU TESTIMONIO PUEDEN SER DE
MUCHA AYUDA PARA OTROS
GRACIAS
DEJAR TU COMENTARIO
pulsando aqui
|

cortesia de
miarroba.com


|
La miseria en el
mundo
es cada día peor y millones de niños mueren de hambre.
Busca en tu País la información
NECESITAN TU AYUDA |
|
 |
Esta pagina se ve mejor en resolución 1024 x
768 |
|
|
| |
|
|
Tus Boletos
para el Teatro, Juegos,
Conciertos y todo Evento compralos AQUI
|
 |
|
| |

Espacio
para
patrocinadores
|
|
 |
| |
|
|
 |
|
|

|
| |
| |
| |
| |
|
|
|
|
|