Mitos y Realidades del Aborto
Respuestas a los tópicos abortistas: Mitos y Realidades del Aborto.
El texto responde a los fraudulentos tópicos con los que el discurso
cultural dominante pretende justificar el asesinato en el vientre materno:
*1 MITO.
Nadie está a favor del aborto..., pero en ocasiones es la única salida.
*2 MITO. Debería permitirse el
aborto ante un embarazo no deseado, porque trauma a la mujer.
*3
MITO.
El embrión es sólo una masa de células. La vida propiamente humana inicia a
partir de que se registra actividad cerebral, y en el feto esto se da pasados
muchos meses.
*4 MITO. El aborto
debe permitirse porque la mujer tiene derecho a disponer de su cuerpo.
*5 MITO. Que el aborto lo decidan los médicos, ellos saben si es
conveniente o no realizarlo en cada caso.
*6 MITO. Está
demostrado que permitir el aborto reduce el índice de criminalidad.
*7 MITO. Que el
aborto sea legal por los que sí lo deseen, si alguno no está de acuerdo, que no
lo haga, pero no quiera imponer su criterio sobre los demás. Además, el actual
régimen legal que penaliza el aborto está en desuso, a nadie se persigue por
aborto.
*8 MITO. El aborto
es un asunto de la propia conciencia, es una cuestión personal, íntima, en la
que ni la legislación, ni la religión, ni nadie, excepto la propia madre, debe
intervenir.
*9 MITO. Es
preferible abortar cuando el feto presenta alteraciones genéticas o congénitas,
pues ¿qué calidad de vida podrán llegar a tener esos niños? Nadie desea un hijo
con malformaciones o SIDA.
*10 MITO. Sólo las
mujeres con recursos económicos que deciden abortar se hacen abortos ilegales en
las mejores condiciones, mientras que las demás fallecen o quedan afectadas
debido al aborto clandestino mal realizado.
*11 MITO. El
aborto es una buena medida de control natal, ¿para qué traer más gente al mundo?
*12 MITO. El
aborto debe ser una opción cuando se carece de capacidad para la manutención
económica del no nacido.
*13 MITO. En los
países más desarrollados se practica el aborto a petición. Prohibir, sólo sirve
para condenar a las mujeres sin recursos a un grave riesgo para sus vidas ¿a
quién sirve que los abortos sean considerados delito?
*14 MITO. El
aborto es un problema de salud pública.
1 MITO. Nadie está a favor del aborto..., pero en ocasiones es la única salida.
REALIDAD. Este mito halaga a los oídos, pero no es verdadero. Afirmando que
se es consciente de la realidad del aborto se pretende justificar como la única
salida a la angustiante situación que supone un embarazo no deseado y se hace
caso omiso de que la peor angustia para una mujer vendrá después del aborto.
La Dra. Maria Simon, psicóloga en la Clínica Ginecológica Universitaria de
Würzburg (Alemania), ha realizado un estudio de las consecuencias psíquicas del
aborto. La propia autora expone los resultados de esta investigación. Señala que
tras un aborto se acumulan las siguientes consecuencias psíquicas: sentimientos
de remordimiento y de culpa, oscilaciones de ánimo y depresiones, llanto
inmotivado, estados de miedo y pesadillas. Frecuentemente estos fenómenos van
acompañados de perturbaciones físicas, como alteraciones del ritmo cardiaco o de
la tensión arterial, migraña, trastornos del aparato digestivo o calambres en el
vientre. Inmediatamente tras el aborto y bastante tiempo después, las pesadillas
tienen como tema niños pequeños muertos. Al 52% de las encuestadas les molesta
ver a mujeres embarazadas porque les recuerdan sus propios hijos abortados. En
el 70% de las mujeres surge una y otra vez el pensamiento de cómo serían las
cosas si el niño abortado viviera ahora. Además, las encuestas arrojan
proporciones de hasta 50% de uniones que se rompen después de un aborto
A semejante conclusión llegó el Dr. Nathanson. La mujer que se sometía a este
procedimiento, pasado el tiempo, presentaba síntomas no sólo en su aspecto
físico (cefalea, gastralgia, etc.) sino también en el emocional (insomnio,
crisis de angustia, crisis depresivas, abuso de alcohol, frigidez, etc.). Lo
mencionado hasta aquí se hace tomando en cuenta que la experiencia del aborto
provocado puede generar dos posibilidades: ningún efecto psicopatológico o algún
efecto. En el primer caso se tratará de pacientes con cierto grado de
insuficiencia psíquica o trastorno de la personalidad de tipo sociopático, y que
por lo mismo, les falta conciencia de su propia conducta y de su trascendencia.
En cambio la experiencia del aborto provocado en una personalidad normal, se
asocia negando la culpa. Ante un caso de Síndrome post-aborto (SPA), se impone
la actitud terapéutica y comprensiva, así como la ayuda espiritual
Un estudio financiado por el gobierno de Finlandia confirmó que las mujeres
que se someten a un aborto corren cuatro veces más el riesgo de morir que las
que continúan su embarazo y dan a luz. El estudio analizó más de nueve mil casos.
El médico David C. Reardon, encargado de la investigación, explicó que "se trata
de un estudio impecable, basado en informaciones verídicas" que "confirma que el
hecho de que el aborto sea más peligroso que el parto, no es algo que pueda
dudarse". Los investigadores de la unidad de análisis estadístico del National
Research and Development Center for Welfare and Health examinaron los
certificados de defunción de todas la mujeres en edad reproductiva (entre 15 y
49 años de edad) que murieron entre 1987 y 1994, es decir unas 9,129 mujeres.
Luego, examinaron la base de datos nacional para identificar cualquier evento
relacionado con el embarazo ocurrido en el año previo a la muerte. Los
investigadores encontraron que en comparación con las mujeres que llevaron su
embarazo hasta el final, las que abortaron en el año previo a su muerte fueron:
60 % más propensas a morir por causas naturales; siete veces más tendientes al
suicidio; cuatro veces más propensas a morir en accidentes; y 14 veces más
propensas a ser víctimas de un homicidio. Los investigadores creen que el alto
índice de muertes relacionadas a accidentes y homicidios está relacionado a las
tasas más altas de conductas suicidas o de alto riesgo. Reardon, que publicó un
artículo al respecto en la revista Post-Abortion Review, denunció que "aunque
este importante estudio fue publicado por el medio más importante de la medicina
escandinava, fue completamente ignorado por la prensa estadounidense". "Todo el
cuerpo de la literatura médica muestra claramente que el aborto sólo perjudica
la salud física y mental de las mujeres", aseguró Reardon. "A las mujeres se les
oculta esto. Nadie les dice que dar a luz mejora la salud femenina, no sólo en
comparación con las que han abortado sino con las que no han resultado
embarazadas", agregó. "Si los que promueven el aborto son en realidad gente
pro-choice (pro-opción), permitirían que las mujeres conozcan los riegos reales
del aborto
Así pues, el recurso al aborto no significa una verdadera solución, sino todo
lo contrario, posteriormente se convierte en un grave problema.
Por otra parte, siempre existen alternativas menos violentas que el aborto. A
este respecto, las estadísticas nacionales del Centro de Ayuda a la Mujer,
después de 11 años de atención han llegado a la mismo conclusión.
Las razones por las que una mujer decide recurrir al aborto son las
siguientes:
1) 51.6% sociales
2) 22.8% económicas
3) 14.3% familiares
4) 5.7% salud
5) 3.3% personales
6) 2.2% violación
Las ayudas que se les ofrecen para salir adelante de su problema sin poner en
riesgo su propia vida y la de su hijo son: orientación educativa sobre el valor
de su persona y autoestima, despensas, bolsa de trabajo post-parto, media beca
para atención prenatal y parto en instituciones públicas y privadas, albergue y
respaldo frente a la familia, canalización a instituciones de salud y atención
de embarazos de alto riesgo, asistencia psicológica para el tratamiento del
síndrome post-violación y canalización a organismos que pueden dar en bebés en
adopción
Gracias a esas ayudas se han podido salvar de la muerte a cientos de bebés,
pues habitualmente las madres optan por su hijo.
Pero aun así, algunas personas estimulan a las mujeres a optar mejor por el
aborto, presentándolo como el camino "más fácil" o como la "única salida". Sin
embargo esas mismas personas ignoran o parecen olvidar, que el aborto no es la "única
salida", sino la "peor salida".
2 MITO. Debería permitirse
el aborto ante un embarazo no deseado, porque trauma a la mujer.
REALIDAD. La experiencia ha demostrado que si se le deja nacer, muchos hijos
no deseados se convierten en muy queridos. Es probable, incluso, que nosotros
mismos al principio no fuimos unos hijos deseados, pero sí acogidos.
Stan Sinberg confiesa en The Baltimore Sun estar perplejo, como partidario
del derecho al aborto, desde el día en que supo que él estuvo a punto de ser
abortado: en una reunión su propia madre le confesó que al enterarse que estaba
embarazada, intentó abortarlo; su padre dijo que trataría de encontrar a alguien
que realizara el aborto y al no encontrarlo -o no buscarlo-, lo tuvieron. Así
pues, él debía su existencia a una legislación social a favor de la vida; vive
gracias a que su mamá no tuvo el derecho al aborto. ¡Cuántos
deberán su vida a una legislación así! No es fácil averiguarlo.
La mujer que acude a una clínica de abortos, puede tener seguridad de que no
le informarán bien acerca de los traumas que podrá sufrir años más tarde, si
toma la decisión de abortar.
Pero en el fondo, en muchos partidarios del aborto existe el convencimiento
de que toda inclinación, si es acogida, tiene derecho a que se satisfaga,
independientemente de si es justa o no la pretensión, y eso no es válido. Así
por ejemplo, ante el deseo que alguien pueda tener de matar a su vecino, no debe
llevarse a la práctica tan sólo porque se contrapone al gusto de aquél de
conservar su vida, sino en primer lugar porque es injusto hacerlo. Por tanto,
¿con qué derecho se niega la vida a quien no ha cometido ningún delito?
3 MITO. El embrión es sólo una masa de células.
La vida propiamente humana inicia a partir de que se registra actividad
cerebral, y en el feto esto se da pasados muchos meses.
REALIDAD. La biología moderna enseña que los progenitores están unidos a su
descendencia por un eslabón material que es el DNA. En cada célula reproductora,
este filamento de un metro de longitud aproximadamente, está cortado en piezas
(23 en el ser humano). Cada segmento está cuidadosamente enrollado y empaquetado
(como sucede en un casete), de tal manera que al microscopio aparece como un
bastón, un cromosoma.
Es exclusivo de los seres humanos poseer 23 pares de cromosomas en las
células.
La genética enseña que desde el momento de la fecundación existe un ser
humano con todo el material genético que se va a desarrollar a lo largo del
tiempo; algo semejante a como en una cinta de casete que tiene modificaciones
físicas y hace que al colocarlo en un aparato de casetes se escuche el jarabe
tapatío, aunque ni la cinta, ni el aparato tengan un mariachi, ni guitarras, ni
trompetas.
edad aproximada y características
1 día.- 1 célula con 23 pares de cromosomas al unirse las células germinales
3-4 días.- Se traslada hacia el útero
5-9 días.- Se implanta por sí mismo en el útero
10-15 días.- Suspende el ciclo menstrual de su madre, mide tan sólo 2 mm
20 días.- Se establecen el cerebro, el sistema nervioso y la columna
vertebral
21 días.- El corazón empieza a latir, y continuará latiendo hasta la muerte
28 días.- Se forman músculos y se manifiestan brazos y piernas
30 días.- Es 10,000 veces más grande que la célula primera, ahora mide 4.5 mm
40 días.- Se detectan las ondas del cerebro
42 días.- Comienza a producir células sanguíneas. Sería la segunda
menstruación de la madre de no estar embarazada
60 días.- Mide 3 centímetros, tiene impulsos eléctricos cerebrales
Aceptar el que tras la fecundación, un nuevo ser humano ha comenzado a
existir, no es cuestión de gusto u opinión ¿puede alguien sostener seriamente
que lo que hoy es humano, ayer que estaba en el útero no lo era? Lo que se
extrae del útero cuando se realiza un aborto ¿es una cosa o un ser viviente? Y
si es ser viviente, ¿a qué especie pertenece?
Y en caso de "duda", la única actitud razonable sería cuidar el embarazo, y
no destruirla. Así por ejemplo: si alguien va de cacería con un amigo y escucha
un ruido, no disparo, ante la duda de si es un jabalí o su compadre que ronca
muy parecido.
No existe un ser humano adulto que no haya pasado antes por ser embrión, feto
y bebé. Por eso se dice que si el vientre de la madre fuera transparente, el
aborto provocado se vería de otra manera.
El sentido común -que no necesita conocimientos científicos- nos dice que lo
que se lleva en el seno materno es algo vivo, sin embargo algunos dudan de que
se trate de un ser humano, pero, ¿si no es un ser humano, qué tipo de ser es?,
si no se tuviera la convicción de que es un ser humano ¿por qué los pro-abortistas
buscan que se interrumpa su crecimiento? y ¿por qué todo el mundo espera el
nacimiento de un ser humano?
La experiencia demuestra que sí es un ser humano. Al presentarse el parto a
nadie se le ocurre llamar a un veterinario por si nace un gorilita, o un
cocodrilo; ni se acude a un botánico, por si da a luz una flor de zempazúchitl
4 MITO. El aborto debe permitirse porque la mujer
tiene derecho a disponer de su cuerpo.
REALIDAD. Tratándose del aborto no se está manipulando el propio cuerpo, sino
que se acaba con la vida de otra persona sobre la que no tiene derecho, menos
aún de eliminarla. Además, el derecho al propio cuerpo tiene sus límites; por
ejemplo, no es permitido manejar en estado de ebriedad, venderse como esclavo, o
desvestirse en vía pública, y esto ¿por qué? porque ser dueños del propio cuerpo
no justifica cualquier acción.
En años recientes, ciencias como la genética, la inmunología y la fecundación
in vitro (fivet) lo han demostrado cada una por su cuenta: madre e hijo son
seres distintos. De ella recibe alimento y espacio para vivir. En efecto, la
posibilidad misma de la fivet representa una prueba contundente de que el
embrión no constituye un apéndice de la madre.
A la mujer que ha consentido acabar a su propio hijo, una sociedad permisiva
quizá no encuentre gran dificultad en dejar pasar esa acción, lo peor es que
ella misma no se lo perdonará fácilmente. Y si efectivamente se sobrepone y hace
callar a su conciencia, lo hace a base de insensibilizarse, de destruir su
sentido de valores, de desfeminizarse, de deshumanizarse.
De hecho, en principio, ningún tipo de mujer normal persiste en apoyar la
muerte de los hijos, en todo caso buscaría otras alternativas no violentas o
menos brutales.
En una entrevista a Norma Mc Corvey, la mujer cuyo caso -en el que intervino
con el seudónimo de Jane Roe- dio origen a la sentencia del Tribunal Supremo Roe
versus Wade (1973), que liberalizó el aborto en E.U.A., comentó que en 1991
empezó a trabajar en una clínica abortista y conoció de cerca la realidad del
aborto. En 1995 anunció que había cambiado de mentalidad, y dijo: conozco muy
poca gente que pueda presenciar un aborto y después seguir estando a favor de él.
Ante la pregunta de si ¿no hay entre ellas personas sinceras que piensan que de
esta forma ayudan a las mujeres? contestó: algunas quieren tal vez convencerse
de que trabajan por una buena causa, pero para ellas es sólo un debate
intelectual. Todo lo que quieren es hacer progresar su causa. Si sintieran
verdaderamente algo por las mujeres, intentarían ayudarlas de otra forma.
El caso también es paradógico, porque esta mujer, relacionada con la muerte
de millones de no nacidos, nunca ha abortado. McCorvey era una mujer soltera, de
21 años, embarazada por tercera ocasión, pobre e inculta. Cuando la sentencia
fue favorable al aborto, ya había nacido su hija, así que la dió en adopción, al
igual que las dos niñas anteriores. Ahora está en contra del aborto en cualquier
periodo del embarazo .
Cada vez se lucha más contra la violencia intrafamiliar, por lo que se puede
preguntar: ¿cabe peor violencia que matar a un hijo en el seno materno?
5 MITO. Que el aborto lo decidan los médicos,
ellos saben si es conveniente o no realizarlo en cada caso.
REALIDAD. Los médicos se someten a un largo período de enseñanza superior y
práctica técnica. Aprenden a diagnosticar las enfermedades y aportan al enfermo
la preparación especializada. Por realizar estos servicios se les compensa con
el pago, con un reconocimiento especial y con el privilegio de invadir el cuerpo
ajeno con autoridad.
Sin embargo, eso no les otorga el derecho a decidir si conviene o no el aborto,
pues los intereses para admitirlo pueden ser múltiples.
Desde hace años existe en Estados Unidos el negocio llamado "Industria del
aborto". Anualmente se realizan en ese país alrededor de 1.3 millones de abortos
y se cobra un promedio de 350 dólares por cada uno. Carol Everett estuvo
envuelta en este negocio en el área de Dallas, Texas desde 1977 hasta 1983, como
directora de cuatro clínicas y dueña de dos de éstas. En aquél entonces el
precio oscilaba entre los 185 y 1,250 dólares según el estado de adelanto del
embarazo. Ella personalmente llegó a ganar 150,000 dólares anuales. Más tarde la
Sra. Everett se alejó de la industria del aborto por una conversión religiosa .
El ginecólogo norteamericano George Flesh, decidió abandonar la práctica del
aborto cuando empezó a sufrir ataques de ansiedad, con náuseas, palpitaciones y
vértigo. El mismo explica por qué, en un artículo: "Ya no estaba orgulloso de
ser cirujano. Cuando volvía del trabajo y abrazaba a mis hijos, me sentía
indigno de que Dios me hubiera bendecido con sus caras sonrientes. Al comienzo
de mi ejercicio profesional, una pareja de casados vino y me pidió que les
practicara un aborto. Como el cuello uterino de la paciente estaba rígido, no
pude dilatarlo para llevar a cabo la operación. Le dije que volviera la semana
siguiente, pasada la cual el cuello uterino estaría más blando. La pareja volvió
y me dijo que había cambiado de opinión. Les asistí en el nacimiento de su hijo
siete meses después. Años más tarde, pude jugar con el pequeño Jeffrey en la
piscina del club de tenis del que sus padres y yo éramos miembros. Era un niño
precioso y feliz. Yo estaba horrorizado al pensar que tan sólo un obstáculo
técnico me impidió terminar con su vida en formación (...) Todas las mañanas,
cuando abrazaba a mis hijos, empezaba a pensar en el aspirador que usaría dos
horas después. Era una tensión emocional que no podía aguantar".
La cuestión del aborto inducido no es algo que deba resolver el médico, del
mismo modo que la pena de muerte no es de la competencia de los ingenieros por
el hecho de que se use la silla eléctrica.
6 MITO. Está demostrado que permitir el aborto
reduce el índice de criminalidad.
REALIDAD. Se ha levantado una polémica después de la noticia de un estudio
que afirma los efectos benéficos del aborto para la sociedad. Según informó el
International Herald Tribune (10/8/99) dos investigadores: Steven Levitt,
economista, de la Universidad de Chicago y John Donohue, profesor de leyes de la
Universidad de Stanford, han afirmado que la legalización del aborto hizo
disminuir la criminalidad. Dado que la incidencia del aborto durante los años
setenta fue desproporcionadamente alta entre las mujeres pobres de grupos de
minorías, el número total de jóvenes que podrían tener problemas con la ley es
mucho menor. Levitt declaró que el aborto ofrece una alternativa a las madres
para no tener hijos que van a enfrentarse a una vida dura. Dado que esos niños
habrían nacido en un ambiente de pobreza y carencia de amor maternal, hubieran
tenido mayor probabilidad de entrar en conflicto con la policía. El estudio de
los dos académicos incluso afirma que el aborto podría haber sido el factor
responsable de la mitad de la reducción de la criminalidad de 1991 a 1997. Áreas
en donde hubo tasas altas de aborto, han experimentado una disminución más
significativa de la criminalidad, según el estudio. Los autores no estaban
satisfechos con otras explicaciones como el aumento en el número de personas
encarceladas y mayor dureza por parte de la policía para justificar la
disminución en los crímenes.Compararon las tasas de aborto de 1973 a 1976 y la
criminalidad de 1985 a 1997. Los diez estados con el nivel más bajo de aborto
vieron aumentar el número de homicidios en un 16.9% de 1985 a 1997. Mientras que
los diez estados con la incidencia más alta de aborto experimentaron una
disminución de los homicidios de un 31.5%. En los días posteriores a la
divulgación de esa noticia el Pro-Life Infonet publicó diversos estudios con las
reacciones a la tesis sobre el aborto y la criminalidad. La directora de un
grupo pro-vida en el estado de Massachusetts, Maryclare Flynn, comentó que "es
una desgracia sugerir que los 40 millones de niños que han sido abortados desde
1973 habrían llegado a ser criminales. El estudio está dando por supuesto que
las mujeres pobres y las de las minorías están criando criminales". Un editorial
del periódico Boston Herald criticó el estudio haciendo notar que se encuentra
al mismo nivel de las peores afirmaciones de los grupos racistas. El periódico
Chicago Tribune hace hincapié en que poco a poco se están eliminando las
palabras "trágico" y "lamentable" de las descripciones del aborto y que quizá
serán reemplazadas por expresiones como "socialmente útil". Mientras tanto el
Christian Science Monitor afirmó que es simplemente preferible disfrutar la
buena noticia de un declive en el crimen y no aceptar que alguien se decida a
robar un banco simplemente porque su madre no le quería. El London Independent
añadió que aún considerando correcto el análisis de los investigadores, de ahí
no se puede derivar una política útil. El periódico observa que aunque
pudiéramos poner fin al hambre, la pobreza, la miseria y el crimen simplemente
abortando a todos, constituiría una idea absurda. Michael Geer, del Instituto de
la Familia en el estado de Pennsylvania, describió el estudio como una nueva
herramienta contra el crimen, "la pena capital preventiva". Además, mientras que
puede ser cierto que algunos criminales potenciales hayan sido eliminados por el
aborto Geer se pregunta, "¿a cuántos científicos y genios habremos sacrificado?".
Alan Keyes respondió al estudio diciendo que en los años setenta era obvio que
el aborto se usaba como una arma contra los negros. Dentro de poco, observó
Keyes, los negros perderán su posición como la principal minoría en Estados
Unidos, y ésto se debe casi por completo al fenómeno del aborto. El comentarista
Cal Thomas recordó que en los setenta el entonces pro-vida líder negro, Jesse
Jackson y otros negros consideraban el aborto como un medio empleado por los
blancos para reducir los gastos sociales. De esta manera no hace falta alimentar
y educar a tanta gente pobre. Es como preguntarnos ¿matar a todos los niños de
la calle mejoraría el ingreso per cápita del país? "Esta pregunta tendría un
mensaje implícito: calificar al asesinato de antemano como algo bueno o cuando
menos un hecho diferente. En el momento de la fecundación se inicia una entidad
biológica diversa al padre y a la madre, al igual que después cuando nazca el
nuevo ser va a necesitar de un ambiente especial para continuar viviendo, como
usted, como yo y como todos los humanos necesitamos oxígeno, agua y alimentos
para poder sobrevivir. Concluye el licenciado Juan Bernardi con esta frase: "No
cabe preguntarse si el aborto disminuye la criminalidad, porque el aborto mismo
es un crimen".
7 MITO. Que el aborto sea legal por los que sí lo
deseen, si alguno no está de acuerdo, que no lo haga, pero no quiera imponer su
criterio sobre los demás. Además, el actual régimen legal que penaliza el aborto
está en desuso, a nadie se persigue por aborto.
REALIDAD. Las leyes cumplen una determinada función: lograr un Estado de
Derecho. Al declarar un precepto como conveniente se postula un criterio social
de comportamiento, que, de hecho, puede ir en beneficio o no de los fines de los
ciudadanos. En el caso del aborto, es claro que no censurarlo va en perjuicio de
la persona humana.
Lo mismo hace el derecho penal, siempre impone convicciones. Cabría incluso
afirmar que resultaría inconcebible si renunciara a ello; tan absurdo sería,
desde el punto de vista de su objeto, dar paso a la sanción penal sin estar
convencido de que el bien protegido lo merezca, como dejar el cumplimiento de
sus normas al libre arbitrio de cada sujeto.
Sin embargo, es frecuente escuchar, en cierto ambiente político, que se está
a favor de la vida, pero que se apoya el aborto por respeto a quienes mantienen
otros puntos de vista. Lo que no mencionan es que ese respeto por la opinión
ajena, tiene sus límites, porque ninguno apoyaría una ley que protegiera la vida
de todos, pero permitiera a cualquiera privarle de la suya.
El aborto siempre es un acto violento que no debe ser alentado, y quien es
indiferente ante la violencia, favorece a quien la ejerce. En este, como en
otros casos, quien busca una posición neutral o apoya la libre elección,
realmente favorece el aborto. Ese mismo aceptaría que, por ejemplo, en la
Alemania Nazi se hubiera hecho este razonamiento: yo soy neutral, pero si tú
quieres realizar el genocidio, es asunto tuyo, atente a las consecuencias, pero
tú escoge.
Siguiendo la lógica del mito también se podría decir: si tú no quieres violar,
no violes, pero no impongas tu criterio sobre los demás, ¿cómo suena esto?
En el caso Dred Scott de E.U.A., la Suprema Corte de Justicia, a través del
juez Roger B. Taney confirmó y extendió la esclavitud; declaró que los negros no
eran personas y por tanto podían ser esclavos. Actualmente se considera la
postura de Taney como la peor decisión constitucional. Pero hay un hecho curioso.
Muchos años antes, Taney había liberado a sus propios esclavos. Hoy podríamos
decir que estaba personalmente en contra de la esclavitud, pero que no quería
imponer sus puntos de vista a otros. La contradicción de Taney -la de oponerse
en privado, pero tolerar públicamente una extendida práctica social- es la
postura preferida respecto al aborto por los que se declaran pro-choice.
Se dice ser pro-choice, a escoger que muera un inocente. Por eso la pregunta
¿es el aborto una válida elección de la madre? ¿acaso se puede "escoger" la
suerte del vecino, de la suegra o del hermano? ¿por qué se ha de poder escoger
la suerte del hijo?
La experiencia también demuestra que cuando se pierde el respeto por la vida,
fácilmente se trasgrede cualquier derecho. John S. Aird, demógrafo que trabajó
casi 30 años en la oficina del Censo de Estados Unidos, comenta que desde 1979
se prohibió tener más de un hijo en China, y que esta política demográfica ha
sido aplicada desde con amenazas y multas, hasta abortos y esterilizaciones
forzosas.
8 MITO. El aborto es un asunto de la propia
conciencia, es una cuestión personal, íntima, en la que ni la legislación, ni la
religión, ni nadie, excepto la propia madre, debe intervenir.
REALIDAD. Aunque todos debemos seguir la propia conciencia, el papel de ella
no es crear la verdad,; y en lo particular respecto al aborto no es un asunto de
la propia conciencia, una cuestión personal, íntima, en la que nadie debe
intervenir, porque afecta en concreto a una persona, al no nacido, que es
conducido a la muerte.
No hay que perder de vista que quien aborta acaba con la vida, la libertad,
la intimidad y la conciencia de otra persona, por eso mismo, cuando se defiende
la vida humana del no nacido, no se está en contra de la mujer, sino a su favor,
ya que estadísticamente está demostrado que por cada dos abortos, uno era del
sexo femenino. Protegiendo la vida desde la concepción se establece que ninguna
mujer podrá ser agredida, ni siquiera en el vientre de su madre.
Si se realizan campañas a favor de la conciencia ecológica, cuanto más
debemos hacer por los seres humanos.
La Madre Teresa de Calcuta lo entendió y explicó con claridad: promoviendo el
respeto al ser humano no nacido como condición para la paz social.
9 MITO. Es preferible abortar cuando el feto
presenta alteraciones genéticas o congénitas, pues ¿qué calidad de vida podrán
llegar a tener esos niños? Nadie desea un hijo con malformaciones o SIDA.
REALIDAD. Muchos no nacidos fallecen; otros no podrán llegar a la vida adulta
porque su naturaleza no está preparada para alcanzarla ¿por qué acabar con ellos
intencionadamente?
Gracias a los avances de la técnica aplicada en la medicina se han conseguido
adelantos que antiguamente eran inimaginables, y entre ellos está la posibilidad
de obtener datos suficientes para pronosticar alguna patología del no ser en
gestación. Pero, ¿quién dirá qué enfermedad es definitiva para optar por el
aborto?
La Fundación Kennedy presentó una película para mostrar lo terrible que era
rechazar a los niños porque estuvieran enfermos. Esta película fue filmada en
base a una historia real que sucedió en el hospital John Hopkins de Baltimore.
La historia es la siguiente: Poco después del nacimiento de un niño afectado de
mongolismo se descubrió que tenía además un estrechamiento en el tubo digestivo
que le impedía alimentarse. Esta anomalía condenaba al niño a la muerte, a menos
que se le hiciera una operación quirúrgica relativamente sencilla. Los padres
rechazaron la intervención. El cirujano se dirigió entonces al juez
proponiéndole lo siguiente: si le pido, oficialmente, que me autorice a no hacer
caso de la negativa paterna, usted ¿me apoyaría? La opinión del juez fue que los
padres tienen el derecho a oponerse a la intervención. Después de esta respuesta
el jefe de Pediatría decidió no operar al niño, que fue colocado en una
habitación separada con aviso 'Nothing by mouth' (nada por la boca) y tardó
quince días en morir de hambre en uno de los mayores hospitales del país más
rico del mundo.
Casos muy distintos son los siguientes:
Un fotógrafo reportó una intervención quirúrgica por espina bífida practicada
a un feto de 21 semanas de gestación y captó cómo el bebé sacó su pequeñísima
mano desde el interior del útero de su madre e intentó sujetar uno de los dedos
del médico que lo había intervenido. La pequeña mano pertenece a Samuel
Alexander Armas. Los especialistas lo operaron dentro de la matriz para corregir
su anomalía. Sus padres, Julie y Alex Armas lucharon durante mucho tiempo por
tener un bebé. Julie, una enfermera de 27 años de edad, sufrió dos pérdidas
antes de salir embarazada del pequeño Samuel. Sin embargo, cuando cumplió 14
semanas de gestación comenzó a sufrir fuertes calambres y una prueba de
ultrasonido mostró las razones. El cerebro de Samuel lucía deforme y la espina
dorsal se desprendía de una columna vertebral que también lucía anomalías, el
bebé sufría de espina bífida y podían decidir entre un aborto o un hijo con
serias discapacidades. Según Alex, el aborto nunca fue una opción. Antes de
dejarse abatir, la pareja decidió buscar una solución por sus propios medios y
fue así como ambos comenzaron a solicitar ayuda a través de internet. De esta
manera, entablaron contacto con el Doctor Joseph Bruner (cuyo dedo es el que
sostiene Samuel en la fotografía). La espina bífida puede llevar al daño
cerebral, generar diversas parálisis e incluso una incapacidad total. Sin
embargo, al ser corregida antes que el bebé nazca, se tienen muchas más opciones
de curación. Aunque el riesgo era grande la operación fue un éxito. Durante ella,
los médicos pudieron tratar al bebé sin sacarlo del útero, cerrar la brecha
originada por la deformación y proteger la columna vertebral, que sirve de
camino para las señales nerviosas hacia el cerebro.
Después del nacimiento, los padres de Samuel dirigieron una carta a todos los
amigos que en el mundo se unieron en oración por el bebé y adoptaron su
conmovedora historia como estandarte de la lucha pro-vida. El texto de la misiva
dice: Queridos amigos y familiares: Samuel nació el jueves 2 de diciembre a las
6:25 pm en el Northside Hospital, pesando 5 libras con 11 onzas y midiendo 20
pulgadas y media. Nació a las 36 semanas de gestación pero llegó al mundo
asomando su cabeza con un llanto. Samuel no tuvo que pasar por alguna unidad
neonatal y llegó a nuestro hogar junto con nosotros el lunes 6 de diciembre.
Después de ver un ultrasonido de su cerebro, su neurocirujano se mostró muy
optimista porque no presentó rasgo alguno de hidrocefalia y la malformación
cerebral quedó resuelta. Está moviendo sus piernas muy bien desde las caderas y
con un poco menos de facilidad desde sus rodillas. Estuvo doblado por la mitad
en el útero y el ortopedista cree que tiene una muy buena oportunidad para
caminar. Comenzará su terapia física la próxima semana para poder superar la
rigidez de sus piernas que fue resultado de su posición en el vientre. Samuel se
está alimentando muy bien. Gracias por todas sus oraciones y su apoyo. ¡Somos
más felices de lo que alguna vez soñamos que era posible ser! Con todo nuestro
amor, Julie, Alex y Samuel Armas.
Otro caso muestra a una bebé prematura que estuvo a punto de morir cuando los
médicos decidieron desconectar los aparatos que la mantenían con vida porque
pensaron que presentaba una anomalía genética grave. Los padres nunca aceptaron
el diagnóstico de los médicos. Según los especialistas, su hija padecía de un
desorden cromosomático llamado síndrome triploideo que no le permitiría
sobrevivir. Los especialistas estaban dispuestos a desconectar los aparatos que
aseguraban alimentación y asistencia a la bebé mientras terminaba su crecimiento
porque supuestamente la niña tenía los días contados y no "valía la pena" seguir
manteniéndola con vida. Los padres decidieron practicarle nuevas pruebas antes
de someterla a lo que consideraron una eutanasia. Los nuevos análisis
confirmaron sus temores: los médicos iban a matar a una niña sana. El caso ha
causado polémica sobre la actitud indiferente de la mayoría de los médicos
ingleses ante los no nacidos y los bebés.
Es muy triste enterarse de padres que rechazan a sus hijos por sufrir de
alguna discapacidad, así como de médicos que están dispuestos a "mejorar la raza";
sin embargo, también alegra saber que siempre existen personas que acogen como
hijo muy querido a un bebé así. Por ejemplo, si se toma el frecuente ejemplo de
los niños con sindrome de Down y se les pregunta a los papás, la mayoría de
ellos dirá que son hijos muy felices, más aún, que ellos se dicen felices de su
hijo.
Niños y adultos con problemas de discapacidad son felices, mantienen la
esperanza, y prefieren vivir a no haber nacido nunca. Existen muchos casos que
lo confirman.
Así por ejemplo, Jesús Francisco Marroquín Gómez es un buen alumno de quinto
año de primaria, juega futbol y baloncesto, tiene muchos amigos, quiere ser
doctor y tiene una discapacidad física. Nació con malformaciones múltiples que
impidieron el desarrollo de algunas vértebras y de sus piernas, por lo que sus
pies, de talla muy pequeña, están unidos a diminutas extremidades fijas en forma
de cruz y él se considera una persona feliz.
Y así, entre todos podríamos mencionar miles de casos semejantes. Por todo
ello habría qué reconsiderar qué es lo realmente importante, porque se están
tomando determinaciones que afectan a la persona humana y no a la cría de ganado.
Si fuera legítimo matar a un ser humano porque corre el riesgo de tener una
vida "sin valor", entonces habría que matar a todos los que entren en ese mismo
modelo, porque ¿en dónde se sitúa la calidad de vida de una persona? Realmente
es algo muy subjetivo. En donde uno es feliz, otro piensa en el suicidio.
En un debate ante la televisión francesa, Lejeune preguntó a Monod: de un
padre sifilítico y una madre tuberculosa que tuvieron cuatro hijos; el primero
nació ciego, el segundo murió al nacer, el tercero nació sordomudo, y el cuarto
es tuberculoso; la madre queda embarazada de un quinto hijo. Ud. ¿qué haría? -Yo
interrumpiría ese embarazo- respondió Monod con toda seguridad; a lo que su
contrincante le contestó: Tengamos un minuto de silencio, pues Ud. hubiera
matado a Beethoven.
Es pues necesario esperar a que cada uno elija su destino, no adelantarse
tomando una decisión que no admite rectificación. ¡Valiente ley sería aquella
que permite matar al más desvalido y débil, y en el caso, enfermo!
Por tanto, estar a favor del aborto eugenésico conduce a la aberración de
suponer que dar muerte a un ser humano es hacerle un favor; como dice el dicho
aquél: "mejor no me ayudes compadre".
10 MITO. Sólo las mujeres con recursos
económicos que deciden abortar se hacen abortos ilegales en las mejores
condiciones, mientras que las demás fallecen o quedan afectadas debido al aborto
clandestino mal realizado.
REALIDAD. El argumento de quienes están a favor del aborto para evitar la
clandestinidad es: si la madre arriesga la vida por matar a su hijo, démosle
permiso para que pueda destruirlo sin arriesgarse.
Autorizar el aborto porque de todas formas se va a realizar clandestinamente,
es algo tan absurso como razonar que si un bandido arriesga su vida para robar,
será mejor dejarle la puerta abierta y la luz encendida para que no tropiece.
Algo que no se suele decir es que el aborto siempre es peligroso en sí mismo,
realizado clandestinamente o bajo manos expertas y con las mejores condiciones
de higiene. No existen los "abortos buenos". Algunas consecuencias son:
hemorragia, perforación uterina, infección genital, esterilidad permanente,
embarazo ectópico, apertura permanente del cuello uterino, perforación de
intestino. Además están las perturbaciones psíquicas, más graves y profundas que
las anteriores.
Testimonios -como éste-, señalan que el aborto marca para siempre: "No sé por
qué lo hice, pero lo que que sí estoy segura es que aún no me recupero de esa
experiencia. Las pesadillas no me dejan vivir en paz".
Los partidarios del aborto mencionan cifras alarmantes de mujeres fallecidas
por causa de abortos clandestinos. A ellos habría que preguntarles cuántas
mujeres fallecen anualmente, porque sería una locura adoptar la medida jurídica
de matar a unos inocentes por un dato impreciso o desconocido.
Diversas organizaciones internacionales de planificación familiar, como el
instituto Alan Guttmacher -entidad financiada en gran parte por la International
Planned Parenthood Federation (IPPF)-, han difundido datos sobre mujeres
fallecidas a causa de los abortos clandestinos en Latinoamérica. Según sus
cifras, estos fallecimientos eran cada año 300,000 en México. Sin embargo, el
anuario estadístico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desmentido
esas cifras. Así por ejemplo, en 1989 fallecieron en nuestro país 172,423
mujeres, de las cuales 21,177 se encontraban en edad fértil, y de esas muertes,
la OMS sólo registra 149 en México debidos al aborto, incluidos los espontáneos.
Los datos del INEGI ,
indican que en 1994 se registraron un total de 181,136 defunciones femeninas.
Las 5 principales causas fueron: enfermedades del corazón 16.7%, tumores
malignos 13.4%, diabetes mellitus 9.4%, enfermedad cerebrovascular 6.7%,
neumonía e influenza 4.9%, sin especificar la edad.
En cuanto a la mortalidad materna, por cada 10,000 nacidos vivos fallecieron
4.9 mujeres en 1994. Las principales causas son: Toxemia del embarazo 27.4%,
hemorragia del embarazo 24.1%, complicación del puerperio 10.4%, aborto 6.7%.
Niños nacidos vivos en 1994: 2,903,825. Por tanto, por razón de maternidad
fallecieron en ese año 1,421 mujeres y de ellas 212 se atribuyeron al aborto,
¿en dónde quedaron las cifras de las otras mujeres fallecidas? ¿quién sostiene
esas cantidades? ¿de dónde se obtuvieron?
Ahora bien, no resulta novedoso manipular las cifras para conseguir implantar
el aborto, así lo consiguió Bernard Nathanson, el llamado "Rey del aborto" para
todo Estados Unidos en 1973. Como él mismo lo declaró una vez cambiada su
opinión. En 1968 organizó la "Asociación Nacional para la Revocación de las
Leyes del Aborto", y afirmaba que de 10 a 15 mil mujeres morían cada año debido
a los abortos clandestinos, cuando de hecho él sabía que eran entre 200 y 300
los casos.
En todo caso, cualquiera que sea la cifra real de mujeres fallecidas por
abortos clandestinos, lo único que significaría es que, tanto la sociedad como
el gobierno, no hemos sabido ofrecer alternativas para las mujeres que han
concebido un hijo no deseado.
La función de la ley es crear un estado de Derecho, si, en cambio,
consistiera en consagrar las situaciones de hecho, es claro que no podría ser
así sólo en el caso del aborto. Ante la extensión del robo, la violencia, el
fraude, las torturas, los secuestros, el acoso sexual, la corrupción de menores
(por mendicidad inducida, droga, agresión sexual), la explotación (sordomudos,
dementes, lisiados), el maltrato infantil y femenino, el cohecho, el terrorismo,
el narcotráfico, etc., al legislador no le quedaría otro camino que declarar
legal lo que es ilegítimo ¿por qué en estos casos no se propone que se cambien
las leyes para despenalizar los delitos? .
Algunos afirman que mientras el aborto no sea permitido habrá más abortos
clandestinos. A esas personas habría qué preguntarles si piensan seriamente que:
¿habrá menos gente que se drogue cuando la droga sea permitida? ¿habrá menos
asaltos cuando robar sea legal? ¿se deben entonces legalizar los delitos que el
pueblo recurrentemente cometa? En tal caso, en Estados Unidos deberían ir
pensando en legalizar que los niños de escuelas de enseñanza básica acribillen a
sus compañeros .
Indudablemente que en toda legislación existen preceptos que se deberían
cambiar. Quienes apelan a las costumbres para pedir la abrogación de una ley, se
debe a que suponen que se trata de una norma circunstancial, y en muchos casos
será así. Sin embargo, también existen preceptos inderogables, que hacen posible
disfrutar de seguridad jurídica y social: la vida pertenece a esas normas.
Por otro lado, es un hecho que en aquellos países en los que es legal el
aborto, continúa la práctica ilegal. ¿Por qué?: para no aparecer como madre
soltera; para cubrir una aventura; por odio al padre; porque no se reúnen los
requisitos para un aborto legal; o simplemente porque una clínica clandestina
resulta ser más barata.
En E.U.A. una niña nació tullida a las 34 semanas de gestación a consecuencia
de un aborto ilegal y no consumado. La madre quiso abortar y acudió a un médico
que atiende una clínica abortiva ilegal en Nueva York, con el resultado de
amputar un brazo a la niña, que sobrevivió a la operación. Al aparecer en los
periódicos la foto de la niña, la indignación pública no se hizo esperar sobre
el autor del aborto fallido. Sin embargo, lo que este médico hizo es lo que a
diario se practica en multitud de abortos legales consumados, sólo que en estos
el feto es despedazado. Así pues, cuando el trabajo consiste en matar, el más
incompetente hace menos daño .
En México se tiene la experiencia de que los abortos son evitables si se
logra explicar a las mujeres que el aborto es el homicidio de su hijo.
"Y es que -comenta el Papa Juan Pablo II-, el no nacido es débil, inerme,
hasta el punto de estar privado incluso de aquella mínima forma de defensa que
constituye la fuerza implorante de los gemidos y del llanto del recién nacido.
Se halla totalmente confiado a la protección y al cuidado de la mujer que lo
lleva en su seno".
11 MITO. El aborto es una buena medida de
control natal, ¿para qué traer más gente al mundo?
REALIDAD. La superpoblación no es un problema en México, en cambio sí lo es
el nacimiento de niños que nacen fuera de matrimonio (alrededor del 50%) sin
formar una familia, como nos lo han indicado los censos.
Para asegurar el recambio generacional en el mundo se necesitan 2.1
nacimientos por pareja. Actualmente existen países en los que su índice de
crecimiento es menor, por lo cual empieza a desaparecer su población después de
años de estar controlando la natalidad. Es que, como dice la máxima: Dios
perdona siempre, los hombres algunas veces, pero la naturaleza, nunca.
Algo indicará que en Europa y en Canadá se estén apoyando económicamente a
las familias numerosas.
12 MITO. El aborto debe ser una opción cuando se
carece de capacidad para la manutención económica del no nacido.
REALIDAD. Si se autoriza legalmente atentar contra la vida del más indefenso
e inocente de los individuos, ¿cuál es, entonces, el sentido de la ley? De
ninguna manera puede ser una solución aceptable acabar con seres humanos. Como
tampoco puede considerarse un delito ser pobre. Existen algunos que desean
aplicar con la población aquél dicho de: "muerto el perro, acabada la rabia".
En un claro reconocimiento al valor de la vida desde la concepción, la
Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires decidió entregar un subsidio a un bebé
por nacer luego de comprobar que la madre, a pesar de querer criar a su hijo no
contaba con los medios económicos para mantenerlo. Técnicamente, es el niño por
nacer el que recibirá un subsidio de 350 dólares en la persona de la madre
durante un año a partir del período del embarazo. La decisión de destinar esta
ayuda se realizó luego de conocer la situación de la madre y así evitar que
entregue a su hijo en adopción, una posibilidad que se había contemplado a pesar
de querer criar al bebé. El caso llegó a la Corte y tuvo un trámite sumarísimo.
Es la primera vez que, de esta manera, se reconoce el valor de la vida antes del
nacimiento. En la resolución firmada por el Presidente de la Suprema Corte de
Justicia, el juez explicó que con esta medida se reconoce el derecho a la
protección de la vida "desde la concepción hasta la muerte natural", como dice
la Constitución provincial promulgada en 1994
En México una solución semejante se podría fundamentar en la aplicación del
último párrafo del artículo 4º de la Constitución Federal que señala: "la ley
determinará los apoyos a la protección de los menores, a cargo de las
Instituciones Públicas".
La administración municipal de la ciudad de Niscemi (Italia), gran centro
agrícola de Sicilia, ha decidido ofrecer ayudas especiales a las mujeres que
esperan un hijo y se encuentran en situación de dificultad económica. El
presupuesto municipal prevé una ayuda económica de hasta 6,000 dólares para las
mujeres que renuncian al aborto y deciden llevar hasta el final su embarazo. La
iniciativa forma parte de un proyecto más amplio denominado "Ventanilla Infancia".
El programa ha sido dotado económicamente con 115,000 dólares. El concejal
confiesa que la idea le vino tras una conversación con una enfermera profesional
del hospital local que le reveló que la mayoría de las mujeres que se dirigían a
la sanidad pública para abortar lo hacían empujadas por su difícil situación
socioeconómica. Este programa, que se ha podido poner en marcha desviando fondos
del gabinete del alcalde, prevé también la creación de obras caritativas
dirigidas por entidades religiosas y asociaciones sin ánimo de lucro para la
asistencia a niños necesitados; el refuerzo de las estructuras de servicio a la
infancia, como las guarderías; la activación de centros de reunión para niños y
adolescentes; y la institución de servicios de apoyo a las actividades escolares
y extraescolares.
También en la ciudad de Milán (Italia), la alcaldía otorga una ayuda de un
millón de liras al mes (500 dólares) a las mujeres embarazadas que,
encontrándose en dificultades económicas, deseen tener su hijo en vez de abortar,
casadas o solteras, italianas o extranjeras. El objetivo es proteger la
maternidad de las personas poco con pocos recursos y evitar el aborto por
motivos económicos .
Esas pobres mujeres lo que necesitan es apoyo, pero esa ayuda no debe
consistir en matar a los hijos. Permitir el aborto por razones económicas, no
significa ningún progreso o adelanto social, sino todo lo contrario: la
civilización que promueve el aborto por razones económicas es totalmente
antisolidaria y descubre una gran pobreza y miseria humanas.
Así lo demostró la legislación en Yucatán, en donde está considerado legal el
aborto por la situación económica de los padres. Cuando es claro, para cualquier
mexicano auténtico, que la solución debería ir en sentido contrario, pues la
cultura de este país tradicionalmente ha sabido dar acogida al más necesitado,
por ello la legislación debería prever un sistema más acorde con nuestras
costumbres, en la que el cuerpo social sea valorado a cada nivel, y al mismo
tiempo se mantengan vivas las ricas y múltiples relaciones humanas que
garantizan la existencia de una red capaz de sostener los miembros más débiles.
¿Por qué algunos se plantean que para ayudar haya que abortar? Simplemente
porque no son personas aptas para gobernar.
13 MITO. En los países más desarrollados se
practica el aborto a petición. Prohibir, sólo sirve para condenar a las mujeres
sin recursos a un grave riesgo para sus vidas ¿a quién sirve que los abortos
sean considerados delito?
REALIDAD. Con esta última pregunta resulta evidente que no se está tomando en
cuenta a quien se elimina. Es verdad que en la actualidad son muchos países los
que han autorizado la práctica del aborto a petición, pero también lo es que
esos cambios legislativos constituyen un retroceso al permitir la supresión de
vidas inocentes.
En esos lugares en donde el aborto a petición es un "derecho" de los
ciudadanos, también suceden casos como los siguientes. Dos mujeres que estaban
en circunstancias similares. Ambas tenían tres hijos cuando se encontraron con
un embarazo inesperado. Las dos se daban cuenta de que un hijo más supondría
incomodidades y problemas, y les obligaría a renunciar a los planes que se
habían hecho respecto de su trabajo y su vida familiar. Una, quiso tener el niño;
la otra, abortó. Los relatos son los siguientes: la escritora Elizabeth Klein
esperaba el cuarto hijo en torno a su cuarenta cumpleaños. Sus amigos le
preguntaban ¿y tu libro? Tienes tres hijos. Tú ya has cumplido. Hasta que vio
por la pantalla del scanner la cabeza perfectamente formada del niño que llevaba
dentro, deseó tener el bebé. Después escribe: desde que nació nuestra hija
pequeña ya no podemos imaginarnos la vida sin ella. El otro relato es el
siguiente: cuando Elinor Nelson supo que estaba embarazada, se llevó una fuerte
impresión. En su caso, quedar embarazada por los medios naturales era
extraordinario, pero mediante la fecundación in vitro había tenido trillizos.
Después de todo, era la más normal de las experiencias reproductivas que había
tenido, sin embargo al ver el desorden que sus hijos de dos años hacían, decidió
abortar. Klein escribe: nos resulta especialmente grato tener nuestra hija de
propina ahora que sus hermanos se han ido de casa. Ahora tenemos con ella esas
conversaciones íntimas de sobremesa que rara vez eran posibles cuando nuestro
ruidoso trío se sentaba a comer (¿cómo se sentiría Elinor Nelson si leyera esto?).
También se conoce el testimonio edificante de madres que, en países del
llamado primer mundo, han preferido tener a su bebé con riesgo de morir, a optar
por un aborto, como por ejemplo la Venerable Gianna Beretta Molla, y más
recientemente Carla Pomella, que dio a luz el 22 de abril de 1995, falleciendo
ella en junio de ese mismo año.
Suponer que las mujeres por sí mismas tengan derecho a decidir si continúan
embarazadas o no, daría pie a entender que la procreación está sujeta a su
voluntad, y por lo tanto, toda la responsabilidad de la crianza y educación.
Porque los derechos siempre van vinculados a responsabilidades
Y así lo ha determinado la legislación en países en los que el aborto es
libre. Se está utilizando como excusa para los hombres que eluden su
responsabilidad, alegando que el niño que ellos han contribuido a engendrar,
debía haber sido abortado, y que la mujer que no quiso abortar no puede
imponerles ninguna responsabilidad por el "estilo de vida que ha elegido". Sin
embargo, todos están siendo perjudicados, pues algunos se enteran demasiado
tarde, y con dolor, de que el niño que ellos habrían acogido ha muerto.
Además, en E.U.A. también existen reacciones favorables a la vida. Prueba de
ello son las llamadas operaciones rescate que dificultan, pacíficamente, la
entrada a las clínicas abortistas, con el objeto de rescatar de una muerte
segura al menos a algunos no nacidos. Esto se ha llevado a cabo, a pesar de que
el Congreso norteamericano aprobó una ley que establece penas para los
responsables de manifestaciones delante de clínicas abortistas. Los castigos
pueden llegar hasta un año de prisión y 100,000 dólares de multa la primera vez,
o hasta tres años y 250,000 dólares para los reincidentes, si concurre violencia.
Despenalizar no convertiría lo que era un delito en un derecho, pero la
realidad demuestra que así acaba ocurriendo, debido a la función promotora de
las normas jurídicas. Aunque sólo se buscara aplicarlo para los casos de
excepción, se acabaría convirtiendo tal conducta en "normal" y exenta de
reproche social, lo que facilitaría su multiplicación.
Resulta poco razonable suponer que porque los países del primer mundo lo
realizan debe ser imitada esa conducta; es como decir que si en Estados Unidos
el SIDA ocupa una de las principales causas de muerte entre personas de 24 a 44
años, también debe ser así en México, y otro tanto en lo que respecta a
drogadictos, homicios en escuelas.
14 MITO. El aborto es un problema de salud
pública.
RESPUESTA. Sin duda que quienes así lo sostienen tendrán sus razones, pero es
necesario hacer notar, que, antes de ser una cuestión de salud pública, es, ante
todo, un asunto de justicia, y, por tanto, de Derecho, que busca conducirse con
la máxima justicia.
Es evidente que no puede conciliarse una idea de Derecho justo, donde no se
reconozca personalidad a todos los seres humanos por igual, en cualquier estadio
de su evolución biológica.
Enmarcar el aborto prioritariamente como un problema de salud pública es tan
ingenuo como afirmar que el asalto a un banco es un asunto fiscal (no parece
factible que esa opinión sea compartida por quien fue amagado), o que la
violencia del narcotráfico, debe ser valorado por Ecología (por el plomo en los
pulmones, el ruido de las ráfagas, y la contaminación de pólvora).
Fragmento de Oscar Fernández Espinosa de los Monteros, Abogado e investigador en materias
de Bioética (Vida Humana internacional
http://www.vidahumana.org/)
FUENTE:
conoze.com
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QUE NO LE DIRAN LAS CLINICAS DE ABORTOS
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