1 de ENERO
"YO SOY UN MILAGRO"
El hecho central en
nuestras vidas es actualmente la certeza de que nuestro 'Creador ha
entrado en nuestros corazones y en nuestras vidas en una forma
ciertamente milagrosa. Ha empezado a realizar por nosotros cosas que
nosotros no podríamos hacer solos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 24
Esta es, en verdad, una
realidad de mi vida de hoy y un auténtico milagro. Yo siempre creía
en Dios, pero nunca pude aplicar significativamente esta creencia en
mi vida. Hoy, gracias a Alcohólicos Anónimos, ya confío en Dios y
dependo de El, como yo Lo concibo; ¡hoy, debido a esto, estoy sobrio!.
Aprender a confiar en Dios y a depender de Dios fue algo que nunca
pude haber logrado solo. ¡Ahora creo en milagros porque yo soy un
milagro!.
2 de ENERO
PRIMERO, LOS CIMIENTOS
¿Es la sobriedad lo único
que habremos de esperar de un despertar espiritual? No, la sobriedad
es apenas un principio.
COMO LO VE BILL, p. 8
Practicar el programa de
A.A. es como construir una casa. Primero tuve que poner una capa
grande y gruesa de concreto sobre la cual erigir la casa; para mí,
eso correspondió a dejar de beber. Pero es muy incómodo vivir
desprotegido en una capa de concreto, expuesto al calor, al frío, al
viento y a la lluvia. Así que construí un cuarto sobre la base
empezando a practicar el programa. El primer cuarto era un poco
tambaleante porque yo no estaba acostumbrado al trabajo. Pero con el
paso del tiempo, según iba practicando el programa, aprendí a
construir mejores cuartos. Mientras más practicaba y más construía,
más confortable y feliz era la casa que tenía, la casa en que vivo
ahora.
3 de ENERO
IMPORTANTE
Admitimos que éramos
impotentes ante el alcohol: que nuestras vidas se habían vuelto
ingobernables.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 23
No es una mera casualidad
que el mismo Primer Paso mencione la impotencia: La admisión de
impotencia personal ante el alcohol es la piedra angular de la base
para la recuperación. Me he dado cuenta que no tengo el poder y el
control que una vez creía tener. Soy impotente ante lo que la gente
piense de mí. Soy impotente ante el hecho de haber perdido el tren.
Soy impotente respecto a la forma en que otra gente trabaje (o no
trabaje) en los Pasos. Pero también me he dado cuenta de que no soy
impotente ante otras cosas. No soy impotente ante mis actitudes. No
soy impotente el negativismo. No soy impotente en cuanto a asumir la
responsabilidad en mi propia recuperación. Tengo el poder de ejercer
una influencia positiva sobre mí mismo, sobre mis seres queridos y
sobre el mundo en el que vivo.
4 de ENERO
EMPIEZA DONDE ESTAS
Creemos que el abstenernos
de beber no es más que el principio. Una demostración más importante
de nuestros principios nos espera en nuestros respectivos hogares,
ocupaciones y asuntos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 18
Generalmente me resulta
fácil ser agradable con la gente en el ambiente de A.A. Mientras
trabajo por mantenerme sobrio, estoy celebrando con mis compañeros
en A.A. nuestra liberación común del infierno de la bebida.
Frecuentemente no es tan difícil difundir buenas noticias entre mis
viejos y nuevos amigos en el programa.
Sin embargo, en el hogar o
en el trabajo, eso puede ser otro cantar. En las situaciones que se
me presentan en esas dos áreas de mi vida, las pequeñas desilusiones
de la vida diaria son más evidentes y puede ser muy difícil sonreír
o llegar con una palabra bondadosa o un oído atento. Fuera de las
salas de A.A. es donde me enfrento con la prueba real de la eficacia
de mi paseo por los Doce Pasos de A.A.
5 de ENERO
ACEPTACIÓN TOTAL
No puede concebir la vida
sin alcohol. Llegará el día en que no podrá concebirla sin éste ni
con éste. Entonces conocerá como pocos la soledad. Estará en el
momento de dar el salto al otro lado. Deseará que llegue el fin.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p.
140
Solamente un alcohólico
puede entender el significado exacto de una declaración como ésta.
El dilema que me mantenía cautivo como alcohólico activo también me
llenaba de terror y confusión: "Si no me tomo un trago me voz a
morir", competía con "si continúo bebiendo, esto me va a matar".
Ambos pensamientos compulsivos me empujaban aun más cerca del fondo.
Ese fondo produjo una total aceptación de mi alcoholismo - sin
reserva alguna - y esto fue absolutamente esencial para mi
recuperación. Con esto, me veía enfrentado a un dilema sin parecido
a ninguna experiencia anterior; pero, como llegué a entender más
tarde, era necesario enfrentarlo si había de tener éxito en este
programa.
6 de ENERO
LA VICTORIA DE LA RENDICIÓN
Nos damos cuenta de que
únicamente por medio de la derrota total, podremos dar los primeros
pasos hacia la liberación y la fortaleza. Nuestra admisión de la
impotencia personal se convierte en el sólido cimiento sobre el cual
podremos construir una existencia feliz y útil.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 23
Cuando el alcohol
influenciaba en todas las facetas de mi vida, cuando las botellas se
convirtieron en símbolos de mi libertinaje y de la satisfacción
inmoderada de mis deseos, cuando me di cuenta de que, por mí mismo,
no podía hacer nada para sobreponerme al poder del alcohol, me di
cuenta que no tenía otro recurso que la rendición. En la rendición
encontré la victoria - victoria sobre mi egoísta inmoderación,
victoria sobre mi necia resistencia a la vida tal como se me había
dado. Cuando dejé de pelear con todos y con todo, empecé en el
sendero de la sobriedad, de la serenidad y de la paz.
7 de ENERO
EN EL PUNTO DE CAMBIO
Las medidas parciales no
nos sirvieron para nada. Estábamos en el punto de cambio.
Entregándonos totalmente, le pedimos a Dios su protección y cuidado.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p, 59
Todos los días yo me
encuentro en momentos decisivos. Mis pensamientos y mis acciones
pueden impulsarme hacia el desarrollo o encaminarme a las viejas
costumbres y a la bebida. Algunas veces los momentos decisivos son
comienzos, como cuando empiezo a encomiar, en lugar de criticar a
alguien. O cuando empiezo a pedir ayuda en lugar de intentarlo solo.
Otras veces los momentos decisivos son finales, tales como cuando
veo claramente la necesidad de dejar de alimentar resentimientos o
el egoísmo. Muchos defectos me tientan diariamente; por esto yo
tengo también oportunidades diarias para darme cuenta de ellos. De
una u otra manera, muchos de mis defectos de carácter aparecen
diariamente: la auto-condena, la ira, la evasión, la soberbia, el
deseo de desquitarme y la grandiosidad.
Intentar medidas parciales
para eliminar estos defectos solamente paralizan mis esfuerzos para
cambiar. Solamente cuando le pido ayuda a Dios, con total entrega,
llego a tener la voluntad y la capacidad para cambiar.
8 de ENERO
¿TENGO UNA OPCIÓN?
El hecho es que la mayoría
de los alcohólicos, por razones que todavía son oscuras, cuando se
trata de beber, han perdido su capacidad para elegir. Nuestra
llamada fuerza de voluntad se vuelve inexistente.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 22
Mi impotencia ante el
alcohol no cesa cuando yo dejo de beber. En sobriedad, yo todavía no
tengo opción - no puedo beber.
La opción que sí tengo es
la de recoger y usar el "juego de herramientas espirituales" (Alcohólicos
Anónimos, p. 23). Cuando hago esto, mi Poder Superior me exonera de
mi falta de opción - y me mantiene sobrio un día más. Si yo pudiera
optar por no tomar un trago hoy, ¿qué necesidad tendría entonces de
A.A. o de un Poder Superior?
9 de ENERO
UN ACTO DE LA PROVIDENCIA
Es verdaderamente espantoso
tener que admitir que, con la copa en la mano, hemos deformado
nuestras mentes hacia una obsesión de beber tan destructiva que sólo
un acto de la Providencia puede remover.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 23
Para mí, el acto de la
Providencia, (una manifestación de cuidado y dirección divina),
ocurrió cuando yo experimentaba la quiebra total del alcoholismo
activo - todo lo significativo de mi vida había desaparecido. Llamé
por teléfono a Alcohólicos Anónimos y, desde ese instante, mi vida
nunca ha sido la misma. Al reflexionar sobre ese momento muy
especial, sé que Dios estaba trabajando en mi vida mucho antes de
que yo reconociera y aceptara conceptos espirituales. Mediante este
único acto de Providencia pude quitarme de la bebida y empezar mi
viaje hacia la sobriedad. Mi vida continúa desarrollándose con
cuidado y dirección divina. El Paso Uno, admitir que yo era
impotente ante el alcohol, y que mi vida se había vuelto
ingobernable, cobra cada día más sentido para mí - un día a la vez -
en la Comunidad salvadora y vivificadora de Alcohólicos Anónimos.
10 de ENERO
UNIDOS NOS MANTENEMOS
Llegamos a comprender que
teníamos que admitir plenamente, en lo más profundo de nuestro ser,
que éramos alcohólicos. Este es el primer paso hacia la recuperación.
Hay que acabar con la ilusión de que somos como la demás gente, o de
que pronto lo seremos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 28
Vine a Alcohólicos Anónimos
porque ya no podía controlarme bebiendo. Puede que fuese por las
quejas de mi esposa por mi costumbre de beber, o quizá porque la
policía me obligaba a asistir a las reuniones de A.A. o tal vez,
porque en lo más íntimo de mi propio ser, me daba cuenta de que no
podía beber como las demás gentes y no estaba dispuesto a admitirlo
porque la alternativa me aterraba. Alcohólicos Anónimos es una
comunidad de hombres y mujeres unidos contra una enfermedad común y
mortal. Nuestras vidas están vinculadas unas con otras y somos como
un grupo de náufragos en una balsa salvavidas en alta mar. Si
trabajamos unidos, podemos llegar, sanos y salvos, a tierra firme.
11 de ENERO
EL PASO CIEN POR CIEN
Solamente el Paso Uno,
donde hicimos una total admisión de que éramos impotentes ante el
alcohol, se puede practicar con absoluta perfección.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 72
Mucho antes de que yo
lograra la sobriedad en A.A., sabía sin duda alguna que el alcohol
me estaba matando; sin embargo, aun con este conocimiento, yo era
incapaz de dejar de beber. Así que, cuando me enfrenté al Paso Uno,
me resultó fácil admitir que no tenía la capacidad para no tomar. ¿Pero
era mi vida ingobernable? ¡Qué va! Cinco meses después de llegar a
A.A., estaba bebiendo otra vez y me preguntaba por qué.
Más tarde, de regreso en
A.A. y doliéndome todavía de mis heridas, llegué a darme cuenta que
el Paso Uno es el único Paso que se puede dar al cien por ciento. Y
la única manera de darlo completamente es darlo completo. Desde
entonces, ya han pasado muchas veinticuatro horas y no he tenido que
volver a dar el Primer Paso.
12 de ENERO
ACEPTAR NUESTRAS
CIRCUNSTANCIAS ACTUALES
Nuestro primer problema es
aceptar nuestras circunstancias actuales, tales como son, a nosotros
mismos, tales como somos, y a la gente alrededor nuestro tal como es.
Esto es adoptar una humildad realista, sin la cual no se puede
empezar a hacer progresos. Una y otra vez, tendremos que volver a
este punto de partida poco halagüeño. Es un ejercicio de aceptación
que podemos practicar provechosamente cada día de nuestras vidas.
Estos reconocimientos
realistas de los hechos de la vida, siempre que evitemos
diligentemente convertirlos en pretextos poco realistas para la
apatía y el derrotismo, pueden ofrecernos una base segura, sobre la
cual se puede establecer una más estable salud emocional y, por lo
tanto, un más amplio progreso espiritual.
COMO LO VE BILL, p. 44
Cuando me resulta difícil
aceptar a la gente, los lugares y los acontecimientos, vuelvo a leer
estos párrafos y me libran de muchos de los temores ocultos que
tengo respecto a otra gente o a las circunstancias que la vida me
presenta. Este pensamiento me hace posible ser humano y no perfecto,
y recobrar la tranquilidad es espíritu.
13 de ENERO
NO SUCEDE DE LA NOCHE A LA
MAÑANA
No estamos curados del
alcoholismo. Lo que en realidad tenemos es una suspensión diaria de
nuestra sentencia, que depende del mantenimiento de nuestra
condición espiritual.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 79
La fantasía alcohólica más
común parece ser: "Conque sencillamente no beba, todo estará muy
bien". Una vez que se me aclaró la niebla, vi - por primera vez - el
desastre en que se había convertido mi vida. Tenía problemas
familiares, económicos, legales y profesionales; tenía dudas
provocadas por viejas ideas religiosas; había aspectos de mi
carácter a los que tenía tendencia a hacer la vista gorda porque
fácilmente me podrían haber convencido de que era un desahuciado y
haberme impulsado nuevamente a escapar. El Libro Grande me servía
como guía para solucionar todos mis problemas. Pero n sucedió de la
noche a la mañana - ni tampoco automáticamente, sin que yo hiciera
un esfuerzo. Siempre tengo que reconocer la misericordia y las
bendiciones de Dios que brillan a través de cualquier problema que
tenga que enfrentar.
14 de ENERO
SIN LAMENTACIONES
No nos lamentaremos por el
pasado ni desearemos cerrar la puerta que nos lleva a él.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 78
Una vez que logré mi
sobriedad, empecé a ver el desperdicio que mi vida había sido y
experimenté sentimientos sobrecogedores de culpabilidad y de
arrepentimiento. Los Pasos Cuatro y Quinto del programa me ayudaron
enormemente a aliviar aquellos molestos arrepentimientos. Supe que
mi egocentrismo y deshonestidad retoñaban en alto grado de mi forma
de beber y que yo bebía porque soy un alcohólico. Ahora veo que aun
mis más desagradables experiencias pueden transformarse en oro
porque, como alcohólico sobrio, puedo compartirlas para ayudar a mis
compañeros alcohólicos, y en particular a los recién llegados. Ahora,
varios años sobrio en A.A., ya no me lamento del pasado; simplemente
estoy agradecido por estar consciente del amor de Dios y por la
ayuda que puedo dar a otros en la Comunidad.
15 de ENERO
UN INSOSPECHADO RECURSO
INTERIOR
Con pocas excepciones,
nuestros miembros encuentran que han descubierto un insospechado
recurso interior, que pronto identifican con su propio concepto de
un Poder superior a ellos mismos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p.
268-269
Desde mis primeros días en
A.A., mientras luchaba por la sobriedad, yo encontraba esperanza en
esas palabras de nuestros cofundadores. Frecuentemente meditaba
sobre la frase: "nuestros miembros han descubierto un insospechado
recurso interior". Me preguntaba a mí mismo, ¿cómo yo que soy tan
importante puedo encontrar el Poder dentro de mí? Con el tiempo,
como los cofundadores habían prometido, caí en la cuenta: yo siempre
he tenido la opción de escoger entre lo bueno y lo malo, entre
generosidad y egoísmo, entre serenidad y temor. Ese Poder superior a
mí mismo es una dádiva original que no llegué a reconocer hasta que
no logré la sobriedad diaria a través de vivir los Doce Pasos de A.A.
16 de ENERO
TOCAR FONDO
¿Por qué esta insistencia
de que es necesario para cualquier A.A. haber tocado primero el
fondo? La respuesta es que muy pocas personas tratarán sinceramente
de practicar el programa de A.A. si no han llegado a ese fondo
personal. Porque la práctica de los once pasos subsiguientes implica
la adopción de acciones y actitudes que casi ningún alcohólico que
aún esté bebiendo puede soñar siquiera en aceptar.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 25-26
Al tocar fondo se me abrió
la mente y estuve dispuesto a probar algo diferente. Lo que probé
fue A.A. Mi nueva vida en la Comunidad era como aprender a montar en
bicicleta: A.A. se convirtió en mis ruedas de entrenamiento y mi
mano de apoyo. No era que estaba buscando ayuda, sino simplemente
que no quería volver a sufrir tanto. Mi deseo de evitar volver a
tocar fondo era más fuerte que mi deseo de beber. Al principio eso
era lo que me mantenía sobrio. Pero con el tiempo me encontraba
trabajando en los Pasos lo mejor que podía. Pronto me di cuenta de
que mis actitudes y acciones estaban cambiando - aunque fuera
ligeramente. Un Día a la Vez, llegué a sentirme cómodo conmigo mismo
y con otros, y las heridas empezaban a sanar.
17 de ENERO
LA FELICIDAD LLEGA
QUEDAMENTE
El problema que teníamos
los alcohólicos era éste: Exigíamos que el mundo nos diera felicidad
y tranquilidad de espíritu exactamente en la forma en que nos
conviniera obtenerlas - por medio del alcohol. Y no tuvimos éxito.
Pero cuando dedicamos algún tiempo a enterarnos de algunas de las
leyes espirituales y a familiarizarnos con ellas, y a ponerlas en
práctica, entonces obtenemos felicidad y tranquilidad de espíritu .
. . Parece que hay algunas reglas que tenemos que cumplir, pero la
felicidad y la tranquilidad de espíritu siempre están allí, a la
libre disposición de cualquiera.
EL DR. BOB Y LOS BUENOS
VETERANOS, p. 323
La simplicidad del programa
de A.A. me enseña que la felicidad no es algo que yo pueda exigir.
Me llega muy quedamente mientras sirvo a otros. Al ofrecer mi mano
al recién llegado o a alguien que ha recaído, veo que mi propia
sobriedad ha sido reforzada con una indescriptible gratitud y
felicidad.
18 de ENERO
¿TE AYUDARÍA UN TRAGO?
Al repasar nuestras
historias personales de bebedores, pudimos ver que, muchos años
antes de habernos dado cuenta de nuestra falta de control, ya
estábamos descontrolados, que aun entonces nuestra forma de beber no
era una mera costumbre, sino, en realidad, el comienzo de una
progresión fatal.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 25
Cuando yo todavía estaba
bebiendo, no podía responder a cualquier situación de la vida como
lo podía otra gente más sana. El más pequeño de los incidentes me
producía un estado de ánimo tal que creía necesario tomarme un trago
para adormecer mis sentimientos. Pero el adormecimiento no mejoraba
la situación, así es que tenía que buscar nuevo escape en la botella.
Hoy tengo que estar consciente de mi alcoholismo. No puedo darme el
lujo de creer que yo he adquirido control sobre mi forma de beber -
pensar otra vez que he reconquistado el control de mi vida. Tal
sentimiento de control es fatal para mi recuperación.
19 de ENERO
FE A TODA HORA
La fe que operar en y a
través de nosotros las veinticuatro horas del día, o de lo contrario
pereceremos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 15
La esencia de mi
espiritualidad, y de mi sobriedad, descansa en una fe que dura las
veinticuatro horas de cada día, fe en un Poder Superior. Tengo que
confiar en el Dios de mi entendimiento y tenerlo siempre presente
según sigo adelante con mis actividades diarias. ¡Qué reconfortante
es para mí la idea de que Dios obra en y por medio de la gente! Al
hacer una pausa en mi rutina cotidiana, ¿traigo a la memoria
ejemplos concretos y particulares de la presencia de Dios? ¿Me
siento maravillado e inspirado por la multitud de veces en las que
este poder se pone de manifiesto? Estoy rebosante de gratitud por la
presencia de Dios en mi vida de recuperación. De no tener esta
fuerza omnipotente en todas mis actividades, volvería a hundirme en
el abismo de mi enfermedad - y la muerte.
20 de ENERO
"HACEMOS UNA PAUSA . . . Y
PEDIMOS"
A medida que transcurre el
día, hacemos una pausa si estamos inquietos o en duda, y pedimos que
se nos conceda la idea justa o la debida manera de actuar.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 82
Humildemente le pido hay a
mi Poder Superior que me dé la gracia de encontrar el espacio entre
mi impulso y mi acción; que deje correr una brisa refrescante cuando
y o respondería acaloradamente; que interrumpa la fiereza con una
paz apaciguadora; que posibilite que la crítica se convierta en
criterio; que el silencio se anteponga cuando mi lengua se apuraría
a atacar o a defender.
Prometo velar por cualquier
oportunidad de volverme hacia mi Poder Superior en busca de guía. Yo
sé dónde está este poder: reside dentro de mí, tan claro como un
arroyo de la montaña; oculto entre las lomas - este es el
insospechado Recurso Interior.
Doy gracias a mi Poder
Superior por este mundo de luz y de verdad que veo cuando le dijo
que dirija mi visión. Hoy confío en El y espero que El confíe en que
yo voy a hacer todo esfuerzo para encontrar hoy el pensamiento
propicio o la acción apropiada.
21 de ENERO
SERVIR A MI HERMANO
El miembro A.A. le habla al
recién llegado no con un espíritu de poder sino con un espíritu de
humildad y debilidad.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE
EDAD, p. 272
Según pasar los días en A.A.,
le pido a Dios que dirija mis pensamientos y mis palabras al hablar.
En esta participación continua se me presentan muchas oportunidades
de hablar. Elevo mi pensamiento y pido: "Querido Dios, ayúdame a
vigilar siempre mis pensamientos y mis palabras, que sean las
verdades, lo correcto, de nuestro programa. Ayúdame Dios, a
reconcentrarme en busca de Tu amorosa guía, de manera que lo que
diga sea verdaderamente amoroso, bondadoso, útil y sanador, pero
lleno de humildad y despejado de cualquier matiz de superioridad.
Tal vez hoy tenga que
enfrentar palabras o actitudes desagradables características del
alcohólico. Si esto ocurriera, haré una pausa para centrarme en Dios
y entonces reaccionar desde un punto de vista de compostura,
fortaleza y sensibilidad.
22 de ENERO
"MANTENGÁMOSLO SIMPLE"
Algunas horas después me
despedí del Dr. Bob . . . Su maravillosa y amplia sonrisa estaba en
su rostro cuando me dijo en forma casi divertida, "Recuerda, Bill,
no echemos esto a perder. ¡Mantengámoslo simple!" Yo salí sin poder
pronunciar una palabra. Esta fue la última vez que lo vi.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE
EDAD, p. 217
Después de años de
sobriedad, de vez en cuando me pregunto a mí mismo: "¿Es posible que
sea tan sencillo?" Luego, en las reuniones, veo a los escépticos y a
los desengañados de años pasados que han logrado salir del infierno
siguiendo el camino de A.A., dividiendo sus vidas, sin alcohol, en
segmentos de 24 horas, durante las cuales practican unos cuantos
principios lo mejor que pueden. Y de nuevo me doy cuenta de que,
aunque no sea siempre fácil hacerlo, si lo mantengo sencillo,
funciona.
23 de ENERO
¿YA TE ESTAS DIVIRTIENDO?
. . . no somos una partida
de malhumorados. Si los recién llegados no pudieran ver la alegría
que hay en nuestra vida, no la desearían. Tratamos de no caer en el
escepticismo en lo que se refiere a la situación de las naciones y
de no llevar sobre nuestros hombros las dificultades del mundo.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p.
122
Cuando mi casa está en
orden, los distintos aspectos de mi vida me resultan más manejables.
Despojado del manto de culpa y remordimientos que encubría mis años
de bebedor, me veo en la libertad de desempeñar el papel que me
corresponde en el universo; pero esta condición requiere
mantenimiento. Debo parar a preguntarme, ¿Ya me estoy divirtiendo?
Si me resulta difícil o penoso responder a esta pregunta, tal vez me
tome demasiado en serio - y me resulte difícil admitir que me he
desviado de la práctica de trabajar en el programa para mantener mi
casa en orden. Me parece que los dolores que experimento son una
forma en la que mi Poder Superior me llama la atención, urgiéndome a
que evalúe mi actuación. El poco tiempo y esfuerzo que cuesta
trabajar en el programa - por ejemplo, hacer un inventario o hacer
reparaciones, lo que sea apropiado - te compensa con creces.
24 de ENERO
LA PARTICIPACIÓN
Hay acción y más acción.
"La fe sin obras es fe muerta" . . . Ser servicial es nuestro único
propósito.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p.
82-83
Ya sé que el servicio es
una parte vital de la recuperación, pero frecuentemente me pregunto,
"¿qué puedo hacer yo?" ¡Simplemente empezar con lo que tengo hoy!
Miro a mi alrededor para ver dónde hay una necesidad. ¿Están llenos
los ceniceros? ¿Tengo yo pies y manos para vaciarlos y limpiarlos?
¡De repente me veo participando! El mejor orador puede hacer el peor
café; el miembro que es mejor con los recién llegados puede que no
sepa leer; el que esté deseoso de hacer la limpieza puede que haga
un desbarajuste con la cuenta del bando - sin embargo, cada una de
estas personas y de estos oficios son esenciales para un grupo
activo. El milagro del servicio es éste: Cuando yo uso lo que tengo,
me encuentro provisto de más de lo que nunca hubiera podido
sospechar.
25 de ENERO
UNOS A OTROS - LO QUE
NECESITAMOS
. . . A.A. le dice a todo
verdadero bebedor: "Usted es miembro de A.A. si usted lo dice . . .
nadie puede impedírselo".
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 147
Durante muchos años, cuando
reflexionaba sobre la Tercera Tradición ("El único requisito para
ser miembro de A.A. es querer dejar de beber"), me parecía ser de
valor solamente para los principiantes. Les servía como garantía de
que nadie les podría excluir de A.A. Hoy me siento profundamente
agradecido por el desarrollo espiritual que esta Tradición me ha
traído. No voy buscando a la gente claramente diferente a mí. La
Tercera Tradición, que hace resaltar la única forma en que la otra
gente y yo nos parecemos, me ha hecho posible conocer y ayudar a
todo tipo de alcohólico, quienes igualmente me han ayudado a mí.
Carlota, una atea, me enseñó un más alto criterio del honor y de la
ética; Carlos, que es de otra raza, me enseñó la paciencia;
Patricio, un homosexual, me conducía por su ejemplo a la verdadera
compasión; la joven María dice que el verme en las reuniones, con
treinta años de sobriedad, le hace seguir volviendo. La Tercera
Tradición aseguraba que se satisfaría lo que necesitábamos - los
unos a los otros.
26 de ENERO
RIGUROSA HONESTIDAD
¿Quién desea ser
rigurosamente honesto y tolerante? ¿Quién quiere confesar sus
defectos a otra persona, o reparar todos los daños que ha ocasionado?
¿A quién le interesa someterse a un Poder Superior, y aun menos
pensar en la oración y la meditación? ¿Quién desea sacrificar su
tiempo y energía para tratar de llevar el mensaje de A.A. a otra
persona que esté sufriendo? No, al alcohólico común y corriente,
egocéntrico en extremo, no le interesa esta perspectiva, a menos que
se vea obligado a ella para salvar su vida.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 26
Yo soy alcohólico. Si bebo
me moriré. ¡Santo Cielo, qué poder, qué energía y qué emoción genera
en mí esta simple declaración! Pero realmente, es todo lo que yo
necesito saber hoy. ¿Estoy deseoso de permanecer vivo hoy? ¿Estoy
dispuesto a mantenerme sobrio hoy? ¿Estoy dispuesto a pedir ayuda y
estoy dispuesto a dar ayuda a otro alcohólico que esté sufriendo hoy?
¿Me doy cuenta de la naturaleza mortal de mi situación? ¿Qué debo
hacer hoy, para permanecer sobrio?
27 de ENERO
LIBERADO DE LA CULPA
Tuvimos que dejar de echar
la culpa a otras personas.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 50
Cuando llego a estar
dispuesto a aceptar mi propia impotencia, empiezo a darme cuenta de
que el echarme a mí mismo la culpa de todos los problemas de mi vida
puede ser una especie de engreimiento que me precipitaría nuevamente
a la desesperación. El pedir ayuda y escuchar atentamente los
mensajes inherentes en los Pasos y en las Tradiciones, hacen posible
cambiar esas actitudes que retardan mi recuperación. Antes de unirme
a A.A. tenía tal deseo de aprobación por parte de personas en
posición de poder, que estaba dispuesto hasta sacrificarme a mí
mismo y a otros para ganarme un puesto en el mundo. Invariablemente
fracasaba. En el programa tengo verdaderos amigos que me aman, que
me entienden, que se interesan en ayudarme a descubrir la verdad
acerca de mí mismo. Con la ayuda de los Doce Pasos, yo estoy
capacitado para construirme una mejor vida, cubre de culpabilidad y
de necesidad de auto-justificación.
28 de ENERO
EL TESORO DEL PASADO
El mostrarle a otros que
sufren cómo se nos ayudó, es precisamente lo que hace ahora que la
vida nos parezca de tanto valor. Confíe en la idea de que el
tenebroso pasado, estando en manos de Dios, es su más preciada
posesión, clave de la vida y de la felicidad de otros. Con ella
puede usted evitarles a otros la muerte y el sufrimiento.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p.
115
Qué regalo es para mí darme
cuenta de que todos aquellos años de aparente inutilidad, no fueron
desperdiciados. Las experiencias más degradantes y humillantes
acaban convirtiéndose en las herramientas más poderosas para ayudar
a otros a recuperarse. Por conocer las profundidades de la vergüenza
y de la desesperación, puedo ofrecerles una mano cariñosa y
compasiva y saber que la gracia de Dios está siempre a mi alcance.
29 de ENERO
LA ALEGRÍA DE COMPARTIR
La vida tendrá un nuevo
significado. Ver a las personas recuperarse, verlas ayudar a otras,
ver cómo desaparece la soledad, ver una agrupación desarrollarse a
tu alrededor, tener una multitud de amigos - ésta es una experiencia
que no debe perderse. Sabemos que no querrás perdértela. El contacto
frecuente con recién llegados y entre unos y otros es el punto
luminoso de nuestras vidas.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 83
Saber que todo recién
llegado con quien comparta tiene la oportunidad de experimentar el
alivio que yo he encontrado en esta Comunidad, me llena de alegría y
gratitud. Siento que todas las cosas descritas en A.A. les sucederán
a ellos, así como me han sucedido a mí, si ellos aprovechan la
oportunidad y abrazan el programa de todo corazón.
30 de ENERO
LIBRE DE . . . LIBRE PARA
Vamos a conocer una nueva
libertad . . .
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 78
Para mí el ser libre
significa tanto la liberación de como la libertad para. Primero
disfruto de la liberación de la esclavitud del alcohol. ¡Qué alivio!
Luego, empiezo a experimentar la liberación del temor - temor a la
gente, de la inseguridad económica, del compromiso, del fracaso, del
rechazo. Entonces, empiezo a disfrutar de la libertad para - la
libertad para optar por la sobriedad, para ser quien soy, para
expresar mi opinión, para experimentar la paz del espíritu, para
amar y ser amado, y la libertad para desarrollarme espiritualmente.
Pero ¿cómo puedo ganar estas libertades? El Libro Grande dice
claramente que aun antes de hacer la mitad de mis reparaciones
empezará a conocer una "nueva" libertad, que no es la vieja libertad
para hacer lo que más me complaciera, sin consideración alguna de
los demás, sino una nueva libertad que hace posible que las promesas
de mi vida se hagan realidad. ¡Qué alegría ser libre!
31 de ENERO
NUESTRO BIENESTAR COMÚN
TIENE LA PREFERENCIA
La unidad de Alcohólicos
Anónimos es la cualidad más preciada que tiene nuestra Sociedad . .
. Nos mantenemos unidos o A.A. muere.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 135
Nuestras Tradiciones son
los elementos clave en el proceso de desinflar el ego necesario para
lograr y mantener la sobriedad de Alcohólicos Anónimos. La Primera
Tradición me recuerda que no debo atribuirme el mérito ni la
autoridad por mi recuperación. El anteponer a todo nuestro bienestar
común me recuerda no convertirme en un curandero en este programa;
yo soy todavía uno de los pacientes. Modestos veteranos construyeron
la sala de hospital. Sin ella, yo dudo que estuviera vivo. Sin el
grupo, pocos alcohólicos se recuperarían.
Mi participación activa en
una renovada entrega de la voluntad me hace posible alejarme de la
necesidad de dominar y del deseo de reconocimiento, los cuales
desempañaron un papel muy significativo en mi alcoholismo activo.
Supeditar mis deseos personales al desarrollo del grupo contribuye a
la unidad de A.A. que es crucial para toda recuperación. Contribuye
a que tenga presente que el total es mayor que la suma de sus partes.
1 de FEBRERO
META: LA CORDURA
". . . el Paso Dos empezó
gradual y suavemente a infiltrarse en mi vida. NO sabría decirte en
qué día o en qué momento empecé a creer en un Poder superior a mí
mismo, pero puedo afirmarte que ahora si tengo esa creencia".
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 29
"¡Llegué a creer!" Yo
hablaba de mi creencia cuando me daba la gana o cuando pensaba que
quedaría bien. No confiaba realmente en Dios. No creía que El se
preocupara por mí. Seguía tratando de cambiar las cosas que no podía
cambiar. Gradualmente, con desgana, empecé a entregárselo todo,
diciendo: "Tú que eres tan omnipotente, hazte cargo de ello". Y El
lo hizo. Empecé a obtener soluciones a mis problemas más difíciles,
algunas veces en el momento más inesperado: manejando al trabajo,
mientras estaba almorzando, o cuando estaba profundamente dormido.
Me di cuenta de que yo no había pensado en aquellas soluciones - un
Poder más grande que yo me las había dado. Llegué a creer.
2 de FEBRERO
RESCATADO POR LA RENDICIÓN
La característica del
llamado alcohólico típico es un sentimiento egocéntrico narcisista,
dominado por sensaciones de omnipotencia, que intenta mantener a
toda costa su integridad interior . . . Interiormente el alcohólico
no acepta ser controlado por el hombre o por Dios. El, el alcohólico,
es y debe ser el dueño de su propio destino. Luchará hasta el final
por preservar esa posición.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE
EDAD, p. 306
El gran misterio es: "¿Por
qué algunos de nosotros morimos de muerte alcohólica, luchando por
conservar la 'independencia' de nuestro ego, mientras otros parecen
lograr la sobriedad en A.A. sin ningún esfuerzo?". La ayuda de un
Poder Superior, el regalo de la sobriedad, me llegó cuando un
inexplicable deseo de dejar de beber coincidió con mi disposición de
aceptar sugerencias de hombres y mujeres de A.A. Yo tuve que
rendirme porque sólo podía ser rescatado pidiendo la ayuda de Dios y
de mis compañeros.
3 de FEBRERO
LLENAR EL VACÍO
Solamente necesitábamos
hacernos una breve pregunta: "¿Creo ahora, o estoy dispuesto a creer
siquiera, que hay un Poder superior a mí mismo?". Tan pronto como
una persona pueda decir que cree o que está dispuesta a creer,
podemos asegurarte enfáticamente que ya va por buen camino.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 44
A mí siempre me fascinó el
estudio de los principios científicos. Dios y la espiritualidad eran
ejercicios académicos sin ningún significado. Era un hombre de
ciencia moderno, el conocimiento era mi Poder Superior. Dado el
correcto conjunto de ecuaciones, la vida era solamente otro problema
que resolver. Sin embargo, mi ser interior se estaba muriendo por la
solución propuesta por mi ser exterior a los problemas de la vid ay
la solución siempre fue el alcohol. A pesar de mi inteligencia, el
alcohol se convirtió en mi Poder Superior. Por el amor incondicional
que emanaba de la gente y reuniones de A.A. me fue posible descartar
al alcohol como mi Poder Superior. El vacío inmenso se llenó. Ya no
me sentía solo y apartado de la vida. Había encontrado el amor de
Dios. Hay solamente una ecuación que realmente me importa ahora:
Dios está en A.A.
4 de FEBRERO
CUANDO FALTA LA FE
En ocasiones es más difícil
aceptar el programa de A.A. para aquellos que han perdido o
rechazado la fe que para quienes nunca la tuvieron, porque los
primeros creen que ya intentaron la fe y no les sirvió de nada. Ya
conocen el camino de la fe y el camino sin la fe.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 30
Tan convencido estaba de
que Dios me había fallado que acabé tomando una actitud desafiante,
aunque sabía que no debía hacerlo, y me lancé a una última parranda.
Mi fe se volvió amarga y eso no fue por una mera casualidad.
Aquellos que una vez tuvieron gran fe, tocan fondo con más fuerza.
Aunque me uní a A.A., tardaba tiempo en reavivar mi fe.
Intelectualmente estaba agradecido por haber sobrevivido una caída
tan vertiginosa, pero me sentía todavía duro de corazón. No obstante,
seguía ateniéndome al programa de A.A.: las alternativas me parecían
demasiado lúgubres. Seguía asistiendo a las reuniones y, poco a poco,
iba renaciendo mi fe.
5 de FEBRERO
GLORIOSA LIBERACIÓN
"En el mismo instante en
que dejé de discutir, empecé a ver y a sentir. En ese punto, el Paso
Dos empezó gradual y suavemente a infiltrarse en mi vida. No sabría
decirte en qué día o en qué momento empecé a creer en un Poder
superior a mí mismo, pero puedo afirmarte que ahora sí tengo esa
creencia. Lo único que tuve que hacer para adquirirla, fue dejar de
pelear y tratar de practicar el resto del programa con el mayor
entusiasmo que pude.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 29
Después de haberme
entregado durante años a la "desenfrenada obstinación", el Segundo
Paso fue para mí una gloriosa liberación de estar a solas. Ahora no
encuentro en mi camino nada demasiado penoso, o que no se pueda
superar. Siempre hay alguien aquí para compartir conmigo las cargas
de la vida. El Segundo Paso llegó a ser una forma de reforzar mi
relación con Dios, y ahora me doy cuenta de que mi locura y mi ego
estaban curiosamente vinculados. Para quitarme de aquélla, tengo que
entregar éste a uno mucho más ancho de hombros que yo.
6 de FEBRERO
UN PUNTO DE CONVERGENCIA
Consiguientemente, el Paso
Dos es el punto de convergencia para todos nosotros, agnósticos,
ateos, antiguos creyentes. Todos podemos unirnos en este Paso.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 35
Yo siento que A.A. es un
programa inspirado por Dios y que Dios está en todas las reuniones
de A.A. Yo veo, creo y he llegado a saber que A.A. funciona, porque
yo me he mantenido sobrio hoy. Asistiendo a una reunión de A.A. yo
entrego mi vida a A.A. y a Dios. si Dios está en mi corazón y en el
de todos los demás, entonces yo soy parte de un todo y no soy único.
Si Dios está en mi corazón y me habla a través de otra gente,
entonces yo debo ser un canal de Dios para otra gente. Yo debo
tratar de cumplir con Su voluntad viviendo conforme a principios
espirituales y mi recompensa será el sano juicio y la sobriedad
emocional.
7 de FEBRERO
UN SENDERO HACIA LA FE
La verdadera humildad y una
mente receptiva nos puede conducir a la fe. Cada una de las
reuniones de A.A. es una seguridad adicional de que Dios nos
devolverá el sano juicio si logramos relacionarnos adecuadamente con
El.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 35
Como resultado de mi última
borrachera acabé en el hospital totalmente destrozado. Fue entonces
cuando pude ver mi pasado flotar ante mis ojos. Me di cuenta de que,
a causa de la bebida, había vivido toda pesadilla que me pudiera
haber imaginado. Mi propia obstinación y obsesión de beber me habían
llevado a un abismo negro de alucinaciones, lagunas mentales y
desesperación. Finalmente derrotado, pedí a Dios que me ayudara. Su
presencia me convenció para que creyera. Se me quitó la obsesión de
la bebida y, desde entonces, he sido librado de mi paranoia. Ya no
tengo miedo. Ya sé que mi vida es sana y cuerda.
8 de FEBRERO
COMO CONVENCER AL "SR. HYDE"
Aun entonces, según vamos
talando y talando, la paz y la alegría todavía nos eludirán. Este es
el punto al que hemos llegado muchos de nosotros veteranos de A.A. Y
es un punto literalmente infernal. Cómo conseguir que nuestro
inconsciente - de donde surgen todavía muchos de nuestros temores,
obsesiones y aspiraciones falsas - esté conforme con lo que
realmente creemos, sabemos y queremos. Cómo convencer al "Sr. Hyde",
ese monstruo mudo, feroz y oculto, es nuestra tarea principal.
LO MEJOR DE BILL, p. 42-43
La asistencia asidua a las
reuniones, el servir y ayudar a otros es la receta que muchos han
probado y que les ha resultado eficaz. Cuando me desvío de estos
principios, brotan de nuevo mis costumbres del pasado y reaparece mi
viejo ser con todos sus temores y defectos. La meta final de todos
los miembros de A.A. es la sobriedad permanente, lograda un día a la
vez.
9 de FEBRERO
CAPTAR EL "ASPECTO
ESPIRITUAL"
Con tanta frecuencia,
sentados en las reuniones de A.A., oímos decir al que habla, "pero
no he captado todavía el aspecto espiritual". Antes de decir esto,
él había descrito un milagro de transformación que le había sucedido
- no sólo su liberación del alcohol, sino también un cambio total en
su actitud sobre la vida y el vivirla. A casi todos que le escuchan
les es evidente que él ha recibido un gran regalo espiritual; " . .
. aunque no parece que él lo sepa todavía". Ya sabemos que este que
va ahora dudando, en el plazo de unos seis meses o un año, nos dirá
que ha encontrado la fe en Dios.
* LENGUAJE DEL CORAZÓN, p.
275
Una experiencia espiritual
puede ser la realización de que una vida que en el pasado parecía
vacía y desprovista de significado, es ahora alegre y completa. Hoy
en mi vida, la oración y meditación diarias, aparejadas con vivir
los Doce Pasos, me han traído paz interior y un sentimiento de
pertenecer que me faltaba cuando estaba bebiendo.
10 de FEBRERO
YO NO DIRIJO EL ESPECTÁCULO
Cuando nos volvimos
alcohólicos, aplastados por una crisis que nosotros mismos nos
habíamos impuestos y que no podíamos posponer o evadir, tuvimos que
encarar sin ningún temor el dilema de que Dios lo es todo o de otra
manera El no es nada. Dios es, o no es. ¿Qué íbamos a escoger?
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 49
Hoy mi elección es Dios. El
es todo. Por esto estoy verdaderamente agradecido. Cuando pienso que
estoy dirigiendo el espectáculo estoy separando a Dios de mi vida.
Yo oro para que pueda recordar esto cuando me permito ser atrapado
en mi egoísmo. Lo más importante es que hoy yo esté deseoso de
desarrollarme espiritualmente y que Dios se todo. Cuando estaba
tratando de dejar de beber por mi propia cuenta, nunca pude; con
Dios y con A.A. está dando resultados. Esto parece ser un simple
pensamiento para un alcohólico complicado.
11 de FEBRERO
LOS LIMITES DE LA CONFIANZA
EN UNO MISMO
Nos preguntamos por qué los
teníamos (temores). ¿No era porque la confianza en nosotros mismos
nos había fallado?
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 63
Todos mis defectos de
carácter me separan de la voluntad de Dios. Cuando ignoro mi
relación con El, me encuentro solo enfrentado al mundo y a mi
alcoholismo y no me queda otro recurso que la confianza en mí mismo.
Yo nunca he encontrado seguridad y felicidad por medio de la
obstinación y el único resultado obtenido es una vida de temor y
descontento. Dios me enseña la senda por la que puedo volver a El y
a Su dádiva de serenidad y bienestar. Sin embargo, yo debo estar
dispuesto primero a reconocer mis temores y a entender su origen y
el poder que tienen sobre mí. Frecuentemente le pido a Dios que me
ayude a entender cómo es que yo me separo de El.
12 de FEBRERO
LA RAÍZ DE NUESTRAS
DIFICULTADES
¡Egoísmo - concentración en
sí mismo! Creemos que ésta es la raíz de nuestras dificultades.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 58
Qué asombrosa es la
revelación que el mundo, y todos sus habitantes, pueden
arreglárselas bien conmigo o sin mí. Qué alivio el saber que la
gente, las cosas y los lugares estarán perfectamente bien sin mi
control y dirección. Y qué indeciblemente maravilloso llegar a creer
que un Poder superior a mí mismo existe aparte e independientemente
de mí mismo. Creo que desaparecerá algún día la impresión que
experimento de separación entre Dios y yo. Mientras tanto, la fe ha
de servir como la senda hacia el centro de mi vida.
13 de FEBRERO
NO PODEMOS LOGRAR LA
SOBRIEDAD SOLO CON EL PENSAMIENTO
Al hombre o mujer
intelectualmente autosuficientes, muchos A.A. les pueden decir: "Sí,
nosotros éramos como ustedes - demasiado listos para nuestro propio
bien . . . Seguramente creíamos que podíamos flotar por encima de
los demás sólo por medio del poder de la inteligencia".
COMO LO VE BILL, p. 60
Ni el más brillante cerebro
puede defendernos contra la enfermedad del alcoholismo. No puedo
lograr mi sobriedad con el solo poder de mi pensamiento. Trato de
tener presente que la inteligencia es un atributo dado por Dios que
puedo aprovechar - una felicidad, como tener dotes para el baile o
el dibujo o la carpintería. No hace que yo sea mejor que otra
persona, y no es un instrumento de recuperación en que se pueda
confiar mucho, porque es un poder superior a mí mismo el que me
devolverá el sano juicio - y no un alto cociente de inteligencia ni
un título de la universidad.
14 de FEBRERO
ESPERANZAS Y EXIGENCIAS
Graba en la conciencia de
cada individuo el hecho de que se puede poner bien a pesar de
cualquier otra persona. La única condición es que confíe en Dios, y
haga una limpieza de su interior.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 91
En nuestras reuniones a
menudo tratamos del tema de las esperanzas. No tiene nada de malo
esperar progresos de mí mismo, buenas cosas de la vida o buen trato
por parte de otra gente. Lo malo está en dejar que mis esperanzas se
conviertan en exigencias. No lograré ser lo que quiero ser, y las
situaciones se desarrollarán de tal manera que no me complacerán,
porque la gente de vez en cuando me fallará. La única pregunta es:
"¿Qué voy a hacer al respecto?" ¿Sumirme en la ira o en la lástima
de mí mismo? ¿Vengarme y hacer que la situación vaya de mal en peor?
O, ¿confiaré en el poder de Dios para traerme bendiciones a los líos
en los que me encuentre? ¿Le preguntaré a qué debo dedicarme a
aprender? ¿Sigo haciendo las debidas cosas que yo sé hacer, sea lo
que sea? ¿Me tomo la molestia de compartir mi fe y mis bendiciones
con otras personas?
15 de FEBRERO
PONERSE EN ACCIÓN
¿Son estas promesas
extravagantes? No lo creemos. Están cumpliéndose entre nosotros - a
veces rápidamente, a veces lentamente, pero siempre se realizarán si
trabajamos para obtenerlas.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 78
Una de las cosas más
importantes que A.A. me ha dado, además de mi liberación de la
bebida, es la capacidad para actuar "apropiadamente". Dice que las
promesas siempre se realizarán si trabajo para obtenerlas. Soñar con
ellas, discutir sobre ellas, predicar acerca de ellas, fingirlas
simplemente no da resultados. Seguiré siendo un borracho seco,
miserable y racionalizador. Poniéndome en acción y trabajando en los
Doce Pasos en todos mis asuntos, tendré una vida que ni en mis
sueños dorados me hubieran podido imaginar.
16 de FEBRERO
EL COMPROMISO
La comprensión es la clave
de los principios y las actitudes correctas, y la acción correcta es
la clave del buen vivir.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 131
Llegó un momento en mi
programa de recuperación en que la tercera línea de la Oración de la
Serenidad - "la sabiduría para reconocer la diferencia" - quedó
impresa indeleblemente en mi mente. Desde aquel momento, tenía que
enfrentarme con esta conciencia de que todas mis acciones, todas mis
palabras y todos mis pensamientos estaban dentro o fuera de los
principios del programa. Ya no podía ampararme en las
racionalizaciones ni en la locura de mi enfermedad. La única línea
de acción que tenía abierta, si iba a llegar a una vida feliz para í
mismo (y para mis seres queridos) era la de obligarme a mí mismo a
hacer un esfuerzo para comprometerme y ser disciplinado y
responsable.
17 de FEBRERO
EL AMOR EN SUS OJOS
Algunos de nosotros no
creemos en Dios, otros no podemos creer, y hay otros que, aunque
creen en Dios, no alcanzan a esperar que El haga el milagro.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 27
Los cambios que yo veía en
la gente nueva que llegaba a la Comunidad eran lo que me ayudaba a
perder mis temores y transformar mi actitud negativa en positiva.
Podía ver el amor en sus ojos y estaba impresionado por la gran
importancia que para ellos tenía su sobriedad de "Un Día a la Vez".
Honradamente habían considerado el Segundo Paso y llegaron a creer
que un poder superior a ellos mismos estaba devolviéndoles el sano
juicio. Esto me infundía fe en la Comunidad y la esperanza de que
podría funcionar para mí también. Llegué a darme cuenta de que Dios
era un Dios bondadoso y no aquel Dios castigador a quien había
temido antes de unirme a A.A. Además, me di cuenta de que El había
estado conmigo en todas esas ocasiones que estuve en dificultades
antes de llegar a A.A. Hoy yo sé que fue El quien me condujo a A.A.
y que yo soy un milagro.
18 de FEBRERO
CADA UNO SIGUE SU PROPIO
CAMINO
. . . lo único que tuvimos
que hacer fue recoger el simple juego de instrumentos espirituales
que ponían en nuestras manos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 23
Mi primer intento con los
Pasos fue por obligación y necesidad, lo cual resultó en un profundo
sentimiento de desconsuelo al frente de esos adverbios:
inmediatamente; completamente; humildemente; directamente; y
solamente. Yo consideraba afortunado a Bill W. por haber tenido esa
grande y aun sensacional experiencia espiritual. A medida que pasaba
el tiempo yo tendría que descubrir que el sendero que yo seguía, era
el mío propio. Después de unas pocas veinticuatro horas en la
Comunidad de A.A., gracias principalmente al compartimiento de los
miembros en las reuniones, llegué a entender que todos encuentran
poco a poco su propio ritmo para navegar por los Pasos.
Progresivamente, trato de vivir de acuerdo a estos principios
sugeridos. Como resultado de estos Pasos, hoy día puedo decir que mi
actitud frente a la vida, a la gente y hacia cualquier cosa que
tenga que ver con Dios, ha sido transformada y mejorada.
19 de FEBRERO
NO SOY DIFERENTE
"Al principio pasaron
cuatro años antes de que A.A. llevara al sobriedad tan solo a una
mujer alcohólica. Como aquellos del 'alto fondo', las mujeres decían
que eran diferentes; A.A. no podía ayudarles. No obstante, al irse
perfeccionando la comunicación, debido principalmente a las mujeres,
la situación fue cambiando.
"Este proceso de
identificación y transmisión ha seguido. El borracho de los barrios
perdidos decía que él era diferente. Se oía aun más vociferante al
mundano (el beodo de la alta sociedad) decir lo mismo. Y a los
artistas, los profesionales, los ricos, los pobres, los agnósticos,
los indios, los esquimales, los soldados veteranos y los presos.
"Sin embargo, hoy en día,
toda esta gente, y otros muchos más, hablan de lo mucho que nos
parecemos todos los alcohólicos, en la hora de la verdad".
COMO LO VE BILL, p. 24
Yo no puedo considerarme
diferente en A.A., si lo hago me aíslo de otros y del contacto con
mi Poder Superior. Si me siento aislado en A.A., no es culpa de los
otros. Es algo que yo he creado por sentirme de algún modo "diferente".
Hoy practico ser simplemente un alcohólico más en la Comunidad
mundial de Alcohólicos Anónimos.
20 de FEBRERO
EL DON DE LA RISA
En esta coyuntura, su
padrino en A.A. se ríe.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 27
Antes de empezar mi
recuperación del alcoholismo, la risa era uno de los sonidos más
penosos que conociera. Yo nunca me reía y cualquiera que se riera me
parecía que se estaba riendo de mí. Mi ira y la lástima que tenía de
mí mismo me privaban de los placeres más sencillos y de la alegría
del corazón. Al llegar al fin de mis días de bebedor, ni siquiera el
alcohol podía provocar en mí una risita borracha.
Cuando mi padrino de A.A.
empezaba a reír y a señalarme esa lástima de mí mismo y los engaños
que alimentaban mi ego, me sentía molesto y herido, pero me enseñaba
a no tomarlo todo tan en serio y a enfocarme en mi recuperación.
Pronto aprendí a reírme de mí mismo y, finalmente, enseñé a reír
también a aquellos a quienes yo apadrinaba. Cada día pido a Dios que
me ayude a dejar de tomarme a mí mismo demasiado en serio.
21 de FEBRERO
SOY PARTE DEL TODO
En seguida me convertí en
una parte - aunque fuera una pequeñísima parte - de un cosmos.
COMO LO VE BILL, p. 225
Cuando llegué por primera
vez a A.A., me convencía de que "esa gente" era amable - tal vez un
poco ingenua, un poco demasiado amistosa, pero gente
fundamentalmente buena y sincera (con quienes yo no tenía nada en
común). Los veía en las reuniones - por supuesto, era allí donde "ellos"
existían. Les daba la mano a "ellos" y, después de irme de la sala,
los olvidaba.
Luego, un día mi Poder
Superior, en quien no creía todavía, dispuso que hubiera un proyecto
fuera de A.A. en que participaban por casualidad muchos miembros de
A.A. Trabajamos juntos, y llegué a conocerlos a "ellos" como seres
humanos. Llegué a admirarlos a "ellos" e incluso a tenerles afecto,
y, a pesar de mí mismo, a disfrutar de la compañía de "ellos". "Su"
forma de practicar el programa de A.A. en sus vidas diarias - y no
meramente en las palabras que les oía decir en las reuniones - era
lo que me atraía y quería lo que ellos tenían. De repente, "ellos"
se convirtieron en "nosotros". Desde ese momento no me he tomado un
trago.
22 de FEBRERO
ORIENTACIÓN
. . . esto significa la
creencia en un Creador que es todo poder, justicia y amor: un dios
que me tiene asignado un propósito, un significado, un destino de
crecer, aunque sea poco y a tropiezos, hacia Su imagen y semejanza.
COMO LO VE BILL, p. 51
Según iba dándome cuenta de
mi propia impotencia y de mi dependencia de Dios, como Lo concibo yo,
empezaba a ver que había una vida que, si yo hubiera podido tenerla.
la habría elegido para mí desde el principio. Por medio de un
trabajo asiduo de los Pasos y la participación en la vida de la
Comunidad, he llegado a saber que hay de verdad un camino mejor
hacia el cual se me está guiando. A medida que voy sabiendo más
acerca de Dios, me veo posibilitado de confiar en Su forma de obrar
y en los planes que El tiene para el desarrollo de su carácter en mí.
A paso rápido o lento, crezco acercándome más a la imagen y la
semejanza de Dios.
23 de FEBRERO
PARADOJAS MISTERIOSAS
Tal es la paradoja de la
sugerencias en A.A.: la fortaleza que se levanta de la derrota y la
debilidad completa; la pérdida de la vida antigua como condición
para encontrar una nueva vida.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE
EDAD, p. 49
¡Qué misterios más
gloriosos son las paradojas! Con la lógica no las podemos solucionar,
pero cuando las reconocemos y las aceptamos, reafirman algo en el
universo que sobrepasa la lógica humana. Cuando me enfrento con
algún temor, se me da ánimo; cuando presto ayuda a un hermano o a
una hermana, se aumenta mi capacidad para amarme a mí mismo; cuando
acepto el dolor como parte de la experiencia de desarrollarme en la
vida, experimento una felicidad más grande; cuando miro mi lado
oscuro me veo bañado en una nueva luz; cuando acepto mis debilidades
y me entrego a un Poder Superior, la gracia me infunde una fortaleza
imprevista. Llegué tambaleando a A.A., en desgracia, no esperando
nada de la vida, y se me ha dado la esperanza y la dignidad.
Milagrosamente, la única forma de guardar las dádivas del programa
es la de seguir pasándolas a otros.
24 de FEBRERO
UN CORAZÓN AGRADECIDO
Me esfuerzo pro aferrarme a
la verdad de que un corazón lleno y agradecido no puede abrigar
grandes presunciones. rebosante de gratitud, el corazón tiene que
latir con un amor que fluye hacia todo lo que nos rodea, la emoción
más elevada que jamás podamos experimentar.
COMO LO VE BILL, p. 37
Mi padrino me dijo que yo
debía ser un alcohólico agradecido y siempre tener "una actitud de
gratitud" - que la gratitud es el ingrediente básico de la humildad,
que la humildad es el ingrediente básico del anonimato y que "el
anonimato es la base espiritual de todas nuestras tradiciones,
recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades".
Como resultado de este consejo que me dio, yo empiezo todas las
mañanas de rodillas, dándole gracias a Dios por tres cosas: estar
vivo, estar sobrio y ser miembro de Alcohólicos Anónimos. Entonces
trato de vivir una "actitud de gratitud" y de disfrutar
completamente de otras veinticuatro horas de la manera de vivir de
A.A. Alcohólicos Anónimos no es meramente algo a lo que me uní; es
algo que yo vivo.
25 de FEBRERO
EL DESAFÍO DEL FRACASO
"En la economía de Dios, no
se desperdicia nada. Mediante el fracaso, aprendemos una lección de
humildad que, por dolorosa que sea, es probablemente necesaria".
COMO LO VE BILL, p. 31
¡Qué agradecido me siento
hoy por saber que todos los fracasos del pasado eran necesarios para
que yo estuviera donde estoy! Por muchas penas me vino la
experiencia y en el sufrimiento llegué a ser obediente. Cuando
buscaba a Dios, como yo Lo concibo. El compartió conmigo sus dádivas
preciosas. Por la experiencia y la obediencia, empezaba el
desarrollo seguido de la gratitud. Sí, y luego me vino la paz del
espíritu, viviendo y compartiendo la sobriedad.
26 de FEBRERO
UNA HISTORIA DE ÉXITO FUERA
DE LO COMÚN
"A.A. no es una historia de
éxito en el sentido común y corriente de la palabra. Es la historia
del sufrimiento transmutado bajo la gracia en progreso espiritual".
COMO LO VE BILL, p. 35
Al entrar en A.A. escuchaba
a otra gente hablar de la realidad de su vida de bebedor: la soledad,
el terror y el sufrimiento. Al escucharles más, les oía describir
otra realidad muy diferente: la realidad de la sobriedad. Es una
realidad de libertad y de felicidad, de intención y dirección, y de
serenidad y tranquilidad con Dios, con nosotros mismos y con otra
gente. Cuando asisto a las reuniones, me reintroducen a esta
realidad una y otra vez. La veo en los ojos y la escucho en las
voces de aquellos alrededor mío. Trabajando en el programa,
encuentro la dirección y la fortaleza que me hacen posible hacer
esta realidad la mía. La alegría de A.A. es que esta nueva realidad
está a mi alcance.
27 de FEBRERO
UNA ESTABILIDAD ÚNICA
. . . la única autoridad
fundamental que gobierna a A.A. es un Dios amoroso tal como se
exprese en la conciencia del grupo . . . El estadista anciano es el
que comprende lo sabia que ha sido la decisión del grupo, que no
abriga rencor al verse reducido a una posición menos importante y
cuyo juicio madurado por considerable experiencia es justo: es el
individuo dispuesto a esperar el desarrollo de los acontecimientos.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 139-142
En la tecla de la
recuperación del alcoholismo están tejidos los Doce Pasos y las Doce
Tradiciones. Conforme progresaba mi recuperación, me daba cuenta de
que este nuevo manto estaba hecho a mi medida. Los veteranos del
grupo, amablemente, me ofrecían sugerencias cuando me parecía
imposible cambiar. Las experiencias compartidas de todos se
convertían en la sustancia misma de amistades valoradas. Yo sé que
la Comunidad está lista y preparada para ayudar a todo alcohólico en
todas las encrucijadas de la vida. En este mundo rodeado de multitud
de problemas, esta seguridad me parece una estabilidad única.
Aprecio mucho la dádiva de la sobriedad. Le doy gracias a Dios por
la fortaleza que recibo en una Comunidad que verdaderamente existe
para el bien de todos sus miembros.
28 de FEBRERO
¿COMO? ¿NO HAY PRESIDENTE?
Cuando se les dice que
nuestra sociedad no tiene presidente con autoridad para dirigirla,
ni tesorero que pueda exigir el pago de cuotas . . . nuestros amigos
se quedan asombrados y exclaman, "Eso no puede ser así".
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 139
Cuando pro fin llegué a A.A.
no podía creer que no había tesorero que pudiera "exigir el pago de
cuotas". No me podía imaginar una Comunidad que no exigiera
contribuciones económicas a cambio de servicios. Fue la primera - y
hasta la fecha la única - experiencia que tuve de recibir "algo por
nada". Ya que no me sentía abusado o engañado por los A.A., me era
posible abordar el programa sin prejuicios y con mente abierta. No
querían nada de mí. ¿Qué tenía que perder? Doy gracias a Dios por la
sabiduría de los cofundadores que conocían tan bien el desde que
tiene el alcohólico a ser manipulado.
29 de FEBRERO
UN MILAGRO DE A.A.
Salvo algunos breves
momentos de tentación, el pensamiento de beber nunca ha vuelto a su
mente; y en esos momentos de tentación, ha sentido una gran
revulsión. Es aparente que no podría beber, ni aun queriendo hacerlo.
Dios le ha devuelto la cordura.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 53
La palabra "Dios" me
infundió temor la primera vez que la vi asociada con los Doce Pasos
de A.A. Había probado todos los métodos que podía para dejar de
beber, y todavía me resultaba imposible sostener el deseo de hacerlo
por algún período de tiempo. ¿Cómo podría creer en un "Dios" que me
permitiese hundirme en la profunda desesperación que me ahogaba - ya
fuera que bebiera o no?
La solución estaba en
admitir al fin que podía ser posible para mí conocer mi misericordia
de un Poder superior a mí mismo, que me podría conceder la sobriedad
si yo estuviese dispuesto a "llegar a creer". Admitir, pro fin, que
yo era uno entre otros muchos, y seguir el ejemplo de mi padrino y
de otros miembros de A.A., practicando una fe que yo no tenia, le ha
dado a mi vida sentido, un objetivo y una dirección
1 de MARZO
FUNCIONA
Funciona, realmente
funciona.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 82
Cuando logré mi sobriedad
al principio tenía fe únicamente en el programa de Alcohólicos
Anónimos. La desesperación y el temor me mantenían sobrio (ayudado
quizás por un padrino cariñoso y duro). La fe en un Poder Superior
me llegó mucho más tarde. Al comienzo esta fe venía lentamente,
después de que yo empezaba a escuchar a los otros compartir en las
reuniones acerca de sus experiencias - experiencias a las que nunca
me había enfrentado sobrio, pero con las cuales ellos se estaban
enfrentando reforzados por un Poder Superior. De este compartimiento
surgía la esperanza de que yo también pudiera "conseguir" un Poder
Superior y que lo haría. Con el tiempo llegué a saber que un Poder
Superior - una fe que funciona sean cuales sean las circunstancias -
es posible. Hoy esta fe, más la honestidad, la liberalidad de mente
y la buena disposición para trabajar en los Pasos, me da la
serenidad que busco. Funciona - realmente funciona.
2 de MARZO
LA ESPERANZA
No te desanimes.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 56
Hay pocas experiencias que
tengan para mí menos valor que la sobriedad lograda con rapidez. Con
demasiada frecuencia las esperanzas poco realistas han acarreado el
desaliento, sin mencionar la lástima de mí mismo y el cansancio por
haber querido cambiar el mundo antes del sábado que viene. El
desaliento es una señal que me advierte la posibilidad de haber
pisado el terreno de Dios. La clave de realizar mis posibilidades
está en reconocer mis limitaciones y en creer que el tiempo no es
una amenaza sino un regalo.
La esperanza es la llave
que abre la puerta por la que salimos del desconsuelo. El programa
me promete que, sin no me echo el primer trago hoy, siempre tendré
esperanza. Habiendo llegado a creer que guardo lo que comparto, cada
vez que le doy ánimo a otro se me da ánimo. Unido con otros, por la
gracia de Dios y la Comunidad de A.A., voy caminando por el camino
del destino feliz. Que yo siempre tenga presente que el poder que
está dentro de mí es muy superior a cualquier temor que se me
presente. Que yo siempre tenga paciencia, porque estoy en el buen
camino.
3 de MARZO
SUPERAR LA OBSTINACIÓN
Así es que nuestras
dificultades, creemos, son básicamente producto de nosotros mismos;
surgen de nosotros, y el alcohólico es un ejemplo extremo de la
obstinación desbocada, aunque él piense que no es así. Por encima de
todo, nosotros los alcohólicos tenemos que librarnos de ese egoísmo.
¡Tenemos que hacerlo o nos mata!.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 58
Durante muchos años mi vida
giraba alrededor de mí mismo. Estaba consumido por el ego en todas
sus formas - el egoísmo, el egocentrismo, la lástima de mí mismo -
todos los cuales brotaban de mi soberbia. Hoy, mediante la Comunidad
de Alcohólicos Anónimos, se me ha regalado la oportunidad de
practicar los Pasos y las Tradiciones en mi vida diaria, se me ha
regalado mi grupo y mi padrino, y la capacidad - si elijo hacerlo -
para dejar mi orgullo a un lado en todas las circunstancias que mi
vida me puede presentar.
Hasta que no pudiera
mirarme a mí mismo y ver que en muchas circunstancias yo era el
problema y responder de la forma apropiada interna y externamente;
hasta que no pudiera deshacerme de mis esperanzas y darme cuenta de
que mi serenidad estaba en proporción directa con ellas, no podría
experimentar la serenidad y la sana sobriedad.
4 de MARZO
DESYERBAR EL JARDÍN
La esencia de todo
desarrollo es la disposición para cambiar a fin de mejorarnos y
luego la disposición incansable para asumir cualquier
responsabilidad que esto nos acarree.
COMO LO VE BILL, p. 115
Cuando llegué al Paso Tres,
había sido liberado de mi dependencia del alcohol, pero la amarga
experiencia me ha enseñado que una sobriedad continua requiere un
continuo esfuerzo.
De vez en cuando hago una
pausa para echar una buena mirada a mi progreso. Mi jardín se va
desyerbando más y más cada vez que lo inspecciono, pero también cada
vez encuentro nuevas yerbas brotando donde yo pensaba que ya había
hecho mi última limpieza con mi rastrillo. A medida que regreso para
arrancar las nuevas yerbas (es más fácil cuando están recién
crecidas), me paro a admirar lo exuberante del crecimiento de los
vegetales y las flores, y mi trabajo tiene su recompensa. Mi
sobriedad crece y da sus frutos.
5 de MARZO
UNA TAREA DE POR VIDA
"Pero, ¿en qué forma, bajo
las circunstancias actuales, pudo 'tomarlo con calma'? Esto es lo
que deseo saber".
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 28
Nunca fui conocido por mi
paciencia. Cuántas veces me he preguntado, "¿Por qué debo esperar,
cuando lo puedo obtener ahora mismo?". En verdad, cuando me
presentaron los Doce Pasos por primera vez, me sentía como un "niño
en una tienda de caramelos". No podía esperar llegar al Paso Doce;
creí que sería cosa de solamente unos pocos meses de trabajo. Hoy me
doy cuenta de que vivir los Doce Pasos de A.A. es una tarea para
toda la vida.
6 de MARZO
LA IDEA DE LA FE
No dejes que ningún
prejuicio que puedas tener en contra de los términos espirituales te
impida preguntarte a ti mismo lo que significan para ti.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 43
La idea de la fe es algo
difícil de tragar, cuando dentro y alrededor de mí el miedo, la duda
y la ira abundada. A veces, la mera idea de hacer algo diferente,
algo que no estoy acostumbrado a hacer, puede acabar convirtiéndose
en un acto de fe si lo hago regularmente y sin debatir sobre si es
la cosa apropiada para hacer. Cuando llega un día malo y las cosas
no salen bien, una reunión o una conversación con otro borracho a
menudo me distraen lo suficiente como para convencerme de que todo
no es tan imposible, tan abrumador como lo había creído. De la misma
forma, asistir a una reunión o hablar con un compañero alcohólico
son actos de fe: creo que estoy contrarrestando mi alcoholismo.
Estas son las formas en las que sigo acercándome a la fe en un Poder
Superior.
7 de MARZO
LA CLAVE ESTA EN LA BUENA
VOLUNTAD
Una vez que se ha colocado
la llave en el cerrojo y se logra abrir una mínima parte, quedará
más fácil ir abriendo poco a poco la puerta.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 38
La buena voluntad para
entregar mi orgullo y mi obstinación a un Poder superior a mí mismo,
ha resultado ser el único ingrediente absolutamente necesario para
resolver todos mis problemas hoy. Aun la más pequeña dosis de buena
voluntad, si es sincera, es suficiente para permitir que Dios entre
y se haga cargo de cualquier problema, dolor y obsesión. Mi nivel de
bienestar está en relación directa con el grado de buena voluntad
que yo posea en cualquier momento dado para renunciar a mi obsesión
y permitir que se manifieste la voluntad de Dios en mi vida. Con la
buena voluntad, mis preocupaciones y temores son poderosamente
transformados en serenidad.
8 de MARZO
DEJARLO EN MANOS DE DIOS
Cada persona que ha
ingresado a A.A. con el propósito de permanecer, ha empezado a
practicar el Paso Tres, sin haberse dado cuenta. En todo lo
concerniente al alcohol, cada uno ha decidido entregar su vida al
cuidado, orientación y protección de Alcohólicos Anónimos . . . [y]
reconoce en A.A. una bahía segura para anclar el buque escorado de
su propia existencia. si esto no es poner la voluntad y la vida al
cuidado de una providencia ajena, entonces, ¿qué es?
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 38
La sumisión a Dios fue mi
primer paso hacia mi recuperación. Creo que nuestra Comunidad busca
una espiritualidad abierta a una nueva relación con Dios. Mientras
me esfuerzo por seguir el camino de los Pasos, siento una libertad
que me da la capacidad para pensar por mí mismo. Mi adicción me
tenía confinado sin posibilidad de liberación; pero A.A. me asegura
un camino por el que puedo ir adelante. El compartimiento, el
interés y el afecto recíprocos son lo que nos regalamos, unos a
otros, y mi capacidad para regalarlo está reforzada conforme cambia
mi actitud hacia Dios. Voy aprendiendo a someterme a la voluntad de
dios en mi vida, a tener dignidad, y a mantener estas actitudes
regalando lo que recibo.
9 de MARZO
ABANDONAR LA OBSTINACIÓN
Decidimos poner nuestras
voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo
concebimos.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 37
Por deseoso que se esté de
hacerlo, ¿exactamente cómo puede uno poner su voluntad y su vida al
cuidado del Dios que crea existir? En mi búsqueda de la respuesta a
esta pregunta, llegué a apreciar la sabiduría con la que el Paso fue
escrito: es un Paso de dos partes.
Podía ver que en mis días
de bebedor había muchas ocasiones en que debería haber muerto o, al
menos, debería haber sido herido; pero esto nunca sucedió. Alguien,
o algo, me estaba cuidando. He decidido creer que mi vida siempre ha
estado bajo el cuidado de Dios. Sólo El dispone el tiempo que se me
concederá hasta la muerte física.
El asunto de la voluntad
(la voluntad de Dios o la mía) es la parte del Paso que es más
difícil para mí. Solamente cuando he experimentado suficientes
dolores emocionales, por medio del fracaso de mis intentos de
repararme a mí mismo, puedo llegar a estar listo a someterme a lo
que Dios tiene dispuesto para mí. La sumisión, la entrega, es como
la calma después de la tormenta. Cuando mi voluntad está conforme
con la voluntad de Dios, hay paz interior.
10 de MARZO
HOY TENGO LA OPCIÓN
. . . pero invariablemente
encontramos que alguna vez en el pasado tomamos decisiones egoístas
que más tarde nos colocaron en posición propicia para ser lastimados.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 58
Con la conciencia y la
aceptación de que yo había desempañado un papel en el desarrollo de
mi vida, vino un cambio dramático de mi punto de vista. En este
momento el programa de A.A. empezó a funcionar para mí. En el pasado
siempre había culpado a otros, ya fuese a Dios o a otra gente, por
las circunstancias de mi vida. Nunca creía que tenía la opción de
cambiar mi vida. Las decisiones que había tomado, las había basado
en el temor, en el orgullo, o en el egoísmo. Como consecuencia, esas
decisiones me habían conducido por un camino de autodestrucción. Hoy
trato de dejar a mi Dios que me guíe por el camino hacia la cordura.
Yo soy responsable de mis acciones - a mi falta de acción - sean
cuales sean las consecuencias.
11 de MARZO
DIRECCIÓN BUENA Y ORDENADA
Cuando tratamos de hacer
que nuestra voluntad se adecue a la voluntad de Dios, es cuando
empezamos a utilizarla correctamente. Para todos nosotros, esta ha
sido una revelación maravillosa. Todos nuestros problemas se han
derivado del mal uso de nuestra fuerza de voluntad. Con ella hemos
tratado de apabullarlos, en vez de ponerla de acuerdo a los
designios que Dios tiene para nosotros.
DOCE PASOS Y DOCE
TRADICIONES, p. 43
No tengo que hacer más que
mirar hacia mi vida pasada para ver a dónde me ha conducido mi
obstinación. simplemente no sé qué es lo mejor para mí y creo que mi
Poder Superior lo sabe. Dios no me ha fallado nunca, pero muy a
menudo me he fallado a mí mismo. Valerme de mi obstinación en
cualquier situación tiene normalmente el mismo resultado que tratar
de forzar la pieza que no corresponde del rompecabezas - el
agotamiento y la frustración.
El Tercer Paso abre la
puerta al resto del programa. Cuando pido a dios que me guíe, yo sé
que, sea cual sea el resultado, será el mejor posible, que las cosas
son exactamente como deben ser, incluso si no son lo que yo deseo o
espero. Dios hace por mí lo que yo no puedo hacer por mí mismo, si
Le dejo que lo haga.
12 de MARZO
EL PLAN DE UN DÍA
Al despertar pensemos en
las veinticuatro horas que tenemos por delante. Consideremos
nuestros planes para el día. Antes de empezar, le pedimos a Dios que
dirija nuestro pensamiento, pidiendo especialmente que esté
disociado de motivos de autoconmiseración, falta de honradez y de
egoísmo.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 80
Todos los días le pido a
Dios que encienda en mí el fuego de su amor, para que ese amor
brillante y claro, ilumine mi pensamiento y me permita cumplir mejor
con Su voluntad. Durante todo el día, según dejo que las
circunstancias interiores me desanimen, le pido a Dios que grabe en
mi mente la conciencia de que puedo volver a empezar el día cuando
desee; cien veces si es necesario.
13 de MARZO
EL MUNDO DEL ESPÍRITU