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SU SALUD

 




Tercera Edad

 

La mala memoria no es siempre lo que se piensa


Muchas personas mayores se preocupan al volverse más olvidadizas, pues piensan que la mala memoria es la primera señal de la enfermedad de Alzheimer. Antes se pensaba que la pérdida de la memoria y la confusión eran cosa normal en el proceso del envejecimiento. Sin embargo, hoy en día los científicos han comprobado que la mayoría de las personas siguen alertas y capaces a medida que envejecen, aunque necesiten más tiempo para recordar las cosas.

Las fallas de memoria son comunes también. Algunos problemas de la memoria son graves, pero otros no lo son. Las personas que presenten cambios significativos de memoria, personalidad y comportamiento pueden sufrir de un trastorno cerebral llamado demencia. La demencia afecta seriamente la capacidad del individuo de realizar sus actividades diarias. La enfermedad de Alzheimer es uno de los muchos tipos de demencia que se conocen.

El término demencia describe un grupo de síntomas causados por alteraciones de las funciones cerebrales. Entre los síntomas de demencia se pueden mencionar el preguntar repetidamente lo mismo, perderse en lugares conocidos, no poder seguir instrucciones, desorientarse en el tiempo, con las personas y los lugares y descuidar la seguridad, la higiene y la nutrición propia. Las personas con demencia van perdiendo sus facultades mentales a diferentes ritmos unas de otras. Muchas condiciones médicas causan la demencia, algunas pueden revertirse y otras no. Además, muchas otras condiciones clínicas pueden ocasionar síntomas parecidos a los de la enfermedad de Alzheimer, sin que este sea el caso. Algunas de estas condiciones pueden ser tratadas. Las condiciones que se pueden revertir pueden estar ocasionadas por fiebre elevada, deshidratación, déficit vitamínico y mala alimentación, reacciones adversas a medicamentos, problemas de la glándula tiroides o un pequeño trauma en la cabeza. Estos padecimientos pueden ser graves y deben ser tratados por un médico lo antes posible.

A veces, las personas mayores presentan problemas emocionales que se pueden confundir con la demencia. La tristeza, la soledad, la preocupación o el aburrimiento pueden ser más comunes en las persones mayores que están al borde de la jubilación o que deben hacer frente a la muerte del cónyuge, un familiar o un amigo. La adaptación a estos cambios hace que algunas personas se sientan confusas u olvidadizas. Se pueden mitigar los problemas emocionales con el apoyo de los amigos y la familia o mediante la ayuda profesional de un médico o consejero.

Las dos formas más comunes de demencia en las personas mayores son la enfermedad de Alzheimer y la demencia por infartos múltiples (a veces conocida como demencia vascular). Estos tipos de demencia son irreversibles, o sea, no tienen cura. En la enfermedad de Alzheimer, los cambios en las células nerviosas de ciertas partes del cerebro provocan la muerte de un gran número de células. Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer comienzan lentamente y van empeorando en forma constante. A medida que avanza la enfermedad, los síntomas progresan desde la mala memoria leve hasta deterioros graves en la capacidad de pensamiento, de juicio y en la aptitud para desempeñar las actividades de la vida cotidiana. Llega un momento en que los pacientes necesitan asistencia total.

En la demencia por infartos múltiples, una serie de pequeños derrames cerebrales o alteraciones menores de la irrigación sanguínea en el cerebro pueden ocasionar la muerte del tejido cerebral. El lugar del cerebro donde se producen los pequeños derrames determina la gravedad del problema y los síntomas que surgen. Los síntomas que comienzan repentinamente pueden ser indicio de este tipo de demencia. Es probable que las personas que padecen de demencia por infartos múltiples presenten signos de mejoría o que se estabilicen por períodos prolongados, para posteriormente presentar rápidamente nuevos síntomas si se producen otros derrames. En muchas personas con demencia por infartos múltiples, la causa es la hipertensión. Una de las razones más importantes para controlar la hipertensión es prevenir los derrames cerebrales.

Diagnóstico

Las personas que estén preocupadas por sus problemas de memoria deben consultar a su médico. Si el médico opina que el problema es grave, entonces podrá recomendar una evaluación física, neurológica y psiquiátrica completa. El examen médico completo en los casos de pérdida de la memoria puede incluir la obtención de datos sobre los antecedentes médicos de la persona, entre ellos el uso de medicamentos con o sin receta médica, el régimen alimentario, los problemas médicos que haya tenido y su estado general de salud. Puesto que el diagnóstico correcto se basa en recordar con precisión estos detalles, el médico puede también pedirle esta misma información sobre el paciente a un familiar.

Para ayudar a identificar algunos problemas, el médico puede solicitar análisis de sangre y orina. También se pueden realizar pruebas de la capacidad mental, que permiten evaluar la memoria, la capacidad para resolver problemas y hacer cuentas y el lenguaje. Una tomografía del cerebro puede ayudar al médico a descartar una condición médica curable. Dicho examen puede también mostrar señales de las alteraciones normales del cerebro que están relacionadas con la edad. En una etapa posterior puede ser necesario realizar otra tomografía para ver si se han producido más cambios en el cerebro. 

La enfermedad de Alzheimer y la demencia por infartos múltiples pueden presentarse al mismo tiempo, lo cual hace más difícil que el médico pueda diagnosticar una u otra. Los científicos solían pensar que la demencia por infartos múltiples y otros tipos de demencia vascular eran responsables de la mayor parte de los trastornos mentales irreversibles. En la actualidad se piensa que la mayoría de las personas de la tercera edad con demencia irreversible padecen de la enfermedad de Alzheimer.

Tratamiento

Aunque si el médico diagnostica una forma de demencia irreversible, se puede hacer mucho para tratar al paciente y ayudar a que la familia se adapte. La persona con demencia debe estar bajo atención médica y puede consultar a un neurólogo, psiquiatra, médico de familia, internista o geriatra. El médico puede tratar los problemas físicos y de conducta del paciente y responder a las múltiples inquietudes que éste o su familia puedan tener.

En el caso de algunas personas que se encuentren en la etapa inicial o intermedia de la enfermedad de Alzheimer, se receta el medicamento llamado tacrine (también conocido como Cognex o THA), donepezil (Aricept), rivastigmine (Exelon), o galantamine (Reminyl) para posiblemente retrasar el empeoramiento de algunos síntomas de la enfermedad. Los médicos afirman que es muy importante que las personas con demencia por infartos múltiples traten de prevenir nuevos accidentes cerebrovasculares controlando la hipertensión, vigilando y tratando el colesterol sanguíneo elevado y la diabetes, y absteniéndose de fumar.

Muchas personas con demencia no necesitan medicamentos para tratar los problemas de comportamiento. Pero para otros pacientes, los médicos pueden recetar medicamentos para disminuir la agitación, la ansiedad, la depresión o los trastornos del sueño que son problemas comunes en la conducta de las personas que sufren demencia. El uso cuidadoso de los medicamentos recetados puede hacer que algunas personas con demencia se sientan más cómodas y que sea más fácil cuidar de ellas.

Es importante mantener una alimentación sana. Aunque no se ha comprobado que ninguna dieta o suplemento alimentario especial prevenga o contrarreste la enfermedad de Alzheimer ni la demencia por infartos múltiples, un régimen alimentario equilibrado ayuda a mantener una buena salud general. En los casos de demencia por infartos múltiples, una mejor alimentación puede ayudar a prevenir más derrames cerebrales.

Los familiares y los amigos pueden ayudar a que las personas con demencia continúen sus actividades cotidianas, ejercicios físicos y contactos sociales. A las personas que sufren demencia se les debe mantener al tanto de los detalles de su vida, como son la hora del día, dónde viven y qué está sucediendo en casa o en el mundo. Cualquier cosa que sirva para ayudar a la memoria puede ser apoyo en la vida cotidiana de los pacientes que se encuentran en las etapas iniciales de la demencia. Algunas familias han visto que un calendario grande, una lista de las actividades diarias, notas sobre medidas de seguridad sencillas e instrucciones escritas sobre cómo usar ciertos artículos domésticos comunes resultan ser medios auxiliares muy útiles.

Consejo del día

Los científicos están haciendo investigaciones para obtener nuevos medicamentos que algún día puedan aminorar, contrarrestar o prevenir el daño causado por la enfermedad de Alzheimer y la demencia por infartos múltiples. Entre tanto, las personas que no tienen síntomas de demencia pueden tratar de mantener la memoria aguzada.

Algunas sugerencias que se ofrecen son interesarse en alguna cosa, actividad o pasatiempo y participar constantemente en actividades que estimulen tanto la mente como el cuerpo. El prestar cuidadosa atención al estado físico y al ejercicio puede ayudar mucho para mantener un estado mental sano. Es importante limitar el consumo de bebidas alcohólicas porque el beber mucho puede con el tiempo causar daño cerebral permanente.

A muchas personas les resulta útil planificar sus tareas, hacer listas de lo que tienen que hacer, utilizar notas, calendarios y otras cosas que les ayuden con la memoria. También es posible recordar mejor las cosas si mentalmente se las relaciona con otras cosas que tienen un sentido especial para uno, como puede ser un nombre familiar, una canción o los versos de un poema.

El estrés, la ansiedad o la depresión pueden hacer que la persona tenga mala memoria, aunque generalmente esta sea pasajera y cese cuando el estado de ánimo en cuestión desaparece. No obstante, si ese estado de ánimo dura por mucho tiempo, es
importante buscar la ayuda de un profesional. El tratamiento puede incluir psicoterapia o medicamentos, o una combinación de ambas cosas. En las personas sanas ocurren con la edad ciertos cambios físicos y mentales. Aun así, se pueden evitar muchos dolores y sufrimiento si las personas mayores, sus familiares y sus médicos reconocen que la demencia es una enfermedad y no parte del envejecimiento normal.

Recursos

También es importante contar con información exacta y actualizada sobre la demencia. El Centro de Educación y Referencia sobre la Enfermedad de Alzheimer (ADEAR por sus siglas en inglés) es un centro de intercambio de información apoyado por el Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento.

Para obtener más información en inglés sobre la enfermedad de Alzheimer y la demencia por infartos múltiples, comuníquese con:

Alzheimer's Association
919 Michigan Avenue, Suite 1100
Chicago, IL 60611-1676
Teléfono 1-800-272-3900
Correo electrónico: info@alz.org
Sitio en la Web (Internet):
http://www.alz.org

ADEAR Center
P. O. Box 8250
Silver Spring, MD 20907-8250
Teléfono 1-800-438-4380
Correo electrónico: adear@alzheimers.org
Sitio en la Web (Internet):
http://www.alzheimers.org

Las familias a menudo necesitan información sobre recursos comunitarios, como son la
atención domiciliaria, la atención diurna de adultos, los programas de ayuda temporal y los hogares de ancianos. Esta información generalmente puede obtenerse de los organismos estatales o locales que se ocupan de los asuntos sobre la tercera edad. Para obtener ayuda a fin de localizar la institución correspondiente en su localidad, llame a Eldercare Locator al número gratuito 1-800-677-1116.
 


Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento
Departmento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos
Servicio de Salud Pública
Institutos Nacionales de Salud


 

Pérdida de la Audición

Cerca de una tercera parte de la población de los Estados Unidos de más de 60 años de edad sufre problemas de audición. Cerca de la mitad de la gente que tiene 85 o más años
de edad sufre de pérdida de la audición. Sea pequeña la pérdida de la audición (no se detectan ciertos sonidos) o grande (ser totalmente sordo), ello constituye un problema grave.  Si no se trata, los problemas pueden empeorar.

La pérdida de la audición puede afectar su vida de diversas maneras. Usted puede perderse las charlas con sus amigos y familiares. Al hablar por teléfono, puede descubrir que es difícil escuchar lo que dice la persona que llama. En el consultorio del médico, puede llegar a no entender lo que el doctor le está diciendo.

Algunas veces los problemas de audición pueden hacerlo sentir apenado, molesto y solitario. Es fácil retraerse cuando no se puede captar una conversación en el comedor o
en un restaurante. También es fácil que sus amigos y familiares piensen que usted está confundido, que no le importan las cosas, o que es problemático, cuando el problema puede tratarse simplemente de que usted no puede escuchar bien.

Si usted tiene problemas para oir, hay maneras de ayudarle. Empiece consultando a un médico. Dependiendo del tipo y alcance de su pérdida de audición, hay muchas opciones de tratamiento que pueden servirle. La pérdida de la audición no tiene por qué interferir en su habilidad para disfrutar de la vida.

¿Cómo sé si sufro de pérdida de la audición?

Consulte a un médico si usted tiene problemas:  

  • Al escuchar las conversaciones por teléfono, 

  • Le resulta difícil entender las conversaciones cuando hablan dos o más personas,

  • Debe subirle el volumen a la televisión a un nivel tan alto que las demás personas se
    quejan de ello,

  • Tiene problemas al escuchar debido a los ruidos de fondo,

  • Tiene la impresión que las otras personas parecen hablar entre dientes, o 

  • No puede entender cuando las mujeres y los niños le hablan.

¿Qué debo hacer?

Si usted tiene problemas para oir, consulte a su médico. En ocasiones el diagnóstico y tratamiento pueden ocurrir en el consultorio del médico. O su médico lo recomendará donde un otorrinolaringólogo, es decir, un médico especializado en oídos, nariz y garganta. El otorrinolaringólogo elaborará su historia médica y le preguntará si otros miembros de su familia sufren de problemas de audición, le hará un examen completo
y sugerirá cualquier examen que se requiera. Usted puede ser remitido a un audiólogo. Los audiólogos son profesionales del cuidado de la salud entrenados para medir la audición.
El audiólogo utilizará un audiómetro para probar su habilidad para escuchar ruidos de distintos tonos y volúmenes. Estas pruebas no causan dolor. Los audiólogos pueden ayudar si usted requiere dispositivos de ayuda para la audición, o audífonos. Pueden asistir en seleccionar el mejor audífono en su caso, probárselo y colocárselo debidamente y hacer que usted aprenda a sacarle el mayor provecho posible.

¿Qué causa la pérdida de la audición?

La pérdida de la audición puede tener distintas causas, incluyendo el proceso de envejecimiento, la acumulación de cera en los oídos, haber estado expuesto a ruidos de mucho volumen durante un período de tiempo largo, infecciones virales o bacterianas, problemas del corazón o derrames cerebrales, lesiones en la cabeza, tumores, ciertas medicinas y herencia

¿Qué tipos distintos de pérdida de audición existen?

La Presbicusis es la pérdida de la audición relacionada con la edad.  Es común en gente de más de 50 años de edad. Las personas que sufren este tipo de pérdida de la audición pueden tener problemas para oir lo que dicen los demás, o pueda que no soporten ruidos fuertes. El deterioro es lento. Así como el cabello encanece lenta o rapidamente, la presbicusis puede progresar gradualmente o en forma rápida. Puede ser causada por pérdida de audición sensorineural. Este tipo de pérdida de la audición resulta de daños a las partes internas del oído, el nervio auditivo o los trayectos de la audición en el cerebro. La presbicusis puede ser causada por la edad, ruidos fuertes, herencia, lesiones en la cabeza, infecciones, enfermedades, ciertas medicinas recetadas y problemas de circulación, como la presión arterial alta. El grado de pérdida de la audición varía de una persona a otra. Además, una persona puede tener un grado diferente de pérdida de audición en cada oído.

El Tinnitus acompaña muchas formas de pérdida de la audición, incluyendo las que a menudo vienen con el envejecimiento. La gente que sufre de tinnitus puede escuchar un zumbido, estruendo o algún otro ruido dentro de sus oídos. El tinnitus puede ser causado por un ruido fuerte, pérdida de la audición, ciertas medicinas recetadas y otros problemas  de salud, como alergias y problemas en el corazón y en los vasos sanguíneos.  A menudo no está claro por qué ocurre el zumbido. El tinnitus puede aparecer y desaparecer, puede detenerse por completo, puede continuar o puede llegar a ser permanente. Algunas medi-
cinas pueden ayudar a suavizar el problema. El uso de audífonos hace que algunas personas escuchen más fácilmente los sonidos que deben escuchar al amplificarlos. Existen unos pequeños dispositivos, que utilizan el sonido para hacer que el tinnitus sea menos notorio, para ayudar a otras personas. La música también puede ser suavizante y en ocasiones cubre los sonidos causados por la condición. También es de ayuda el evitar factores que pueden empeorar el tinnitus, como fumar, el uso del alcohol y los ruidos muy fuertes.

La pérdida conductiva dela audición ocurre cuando algo bloquea los sonidos que son transportados desde el tímpano (membrana timpánica) al oído interno. La acumulación de cera en los oídos, los fluidos en el oído medio, el crecimiento anormal de los huesos, un tímpano perforado o una infección en el oído medio, pueden causar este tipo de pérdida de la audición. Si el tapársele los oídos por causa de la cera es su problema, la Academia Americana de Otorrinolaringología y Cirugía de la Cabeza y el Cuello (American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery), sugiere utilizar tratamientos suaves como aceite mineral, aceite para bebés, glicerina o gotas comerciales para los oídos para suavizar la cera. Sin embargo, si usted piensa que tiene el tímpano perforado, debe consultar a su médico.

¿Cómo puedo ayudar a una persona que sufre de pérdida de la audición?

He aquí algunas sugerencias que usted puede utilizar al hablar con alguien que tiene un problema de audición:

  • Mire a la persona a la cara y háblele claramente.  

  • Háblele a una velocidad razonable; no oculte su boca, ni coma o mastique chicle.

  • Ubíquese en un lugar con buena iluminación y reduzca los ruidos de fondo.

  • Use expresiones o gestos faciales que le sirvan de claves útiles a la persona que no oye bien.

  • Repita sus palabras, de ser necesario, usando términos distintos. 

  • Al hablar incluya a la persona que sufre de pérdida de la audición al hablar. Hable con la persona, no acerca de la persona, cuando esté con los demás. Esto ayuda a impedir que la persona que sufre pérdida de audición se sienta sola y excluida.

  • Tenga paciencia; mantenga una actitud positiva y calmada.

  • Pregunte cómo puede ayudar.

¿Qué puedo hacer si sufro de problemas de audición?

  • Hágale saber a los demás que usted sufre de problemas de audición.

  • Pídale a la gente que le hable de frente, mirándole a la cara y que hablen mas lentamente y de manera mucho más clara; también pídales que le hablen sin gritar.

  • Preste atención a lo que se dice así como a las expresiones o gestos faciales.

  • Hágale saber a la persona que le habla que usted no le entiende.

  • Pídale a las personas que se expresen con otras palabras e intenten de nuevo la oración.

¿Qué dispositivos o tratamientos pueden ayudar?

Lo que le puede ayudar depende de su problema de audición. Algunas soluciones comunes incluyen:

  • Audífonos. Estos son pequeños dispositivos que usted lleva dentro o detrás de su oído. Los audífonos pueden ayudar en algunos casos de pérdida de audición al amplificar los sonidos. No obstante, en ocasiones perciben los ruidos de fondo, por ejemplo, el ruido del tráfico en las calles o la gente que habla en otras mesas en un restaurante muy lleno. Esto puede afectar la forma en la cual usted oye en ciertas situaciones. Antes de adquirir un audífono cerciorese que su seguro le cubrirá el costo.

Hay muchos tipos de audífonos. Un audiólogo puede ayudar a ponerle el audífono que funcione mejor en su caso particular. Pregúntele al audiólogo acerca de la posibilidad de un período de prueba para usar distintas clases de audífonos.

Recuerde, al adquirir un audífono, usted está comprando un producto y también está comprando un servicio. Trate de encontrar un vendedor de audífonos (llamado un dispensador), que tenga la paciencia y la habilidad de ayudarle durante el período de más o menos un mes que se emplea en acostumbrarse al nuevo audífono.

Es posible que tengan que probarle varias veces su audífono y tendrá que recibir instrucciones de cómo usarlo. Los audífonos utilizan baterías que usted deberá cambiar con regularidad. También pueden requerir reparaciones de vez en cuando. Compre un audífono que contenga sólo las características que usted necesita.

  • Dispositivos adaptables o complementarios. Hay muchos productos que pueden ayudarlo a vivir bien si su audición es imperfecta. La siguiente lista incluye algunos ejemplos de las distintas opciones: 

  • Los dispositivos de amplificación para los teléfonos van desde un tipo especial de receptor de teléfono que amplifica los sonidos, hasta teléfonos especiales que operan con ayudas para la audición, o audífonos.

  • Los sistemas para escuchar radio y televisión se pueden utilizar con o sin audífonos. Usted no tiene que subir el volumen.

  • Los dispositivos de para ayudar a oir están disponibles en algunos lugares públicos como auditorios, teatros para cine, iglesias, sinagogas
    y sitios de reunión.

  • Las alertas como los timbres, los detectores de incendios y los relojes de alarma, le pueden dar una señal visual o una vibración que usted puede sentir. Por ejemplo, una luz intermitente podría indicarle que alguien está timbrando en la puerta o llamándolo por teléfono. 

  • Implantes en la cóclea. Si su sordera es grave, un médico puede sugerirle implantes en la cóclea. En esta cirugía, el médico coloca un pequeño dispositivo electrónico por debajo de la piel que se encuentra detrás del oído.  El dispositivo envía el mensaje pasando por la parte que no funciona del oído interno continuando hacia el cerebro.  Este proceso ayuda a que algunas personas oigan. Dichos implantes no son útiles para todos los tipos de sordera o pérdida de audición. 

Recursos

Hay muchas cosas que usted puede hacer en relación con la pérdida de audición. El primer paso consiste en verificar con su médico. También puede obtener información de los siguientes grupos:

National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD) Instituto Nacional para la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación

National Institutes of Health Institutos Nacionales de la Salud
31 Center Drive, MSC 2320
Bethesda, MD 20892-2320

NIDCD Information Clearinghouse Banco de Información del NIDCD
Teléfono: 1-800-241-1044
(llamada gratis)
TTY: 1-800-241-1055 
Página Web:
http://www.nidcd.nih.gov/

American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery, Inc.(AAO-HNS) Academia Americana de Otorrinolaringología-Cirugía de la Cabeza y el Cuello
1 Prince Street
Alexandria, VA 22314-3357
Teléfono: 703-836-4444
TTY: 703-519-1585
Correo electrónico:
webmaster@entnet.org
Página Web: http://www.entnet.org

American Speech-Language-Hearing Association (ASHA)  Asociación Americana del Habla/el Lenguaje/la Audición
10801 Rockville Pike
Rockville, MD 20852
Teléfono: 1-800-638-8255
(TTY/llamada gratis)
Fax: 301-571-0457
Correo electrónico:
actioncenter@asha.org
Página Web: http://www.asha.org

American Tinnitus Association (ATA) Asociación Americana del Tinnitus
P.O. Box 5
Portland, OR 97207-0005
Teléfono: 1-800-634-8978
(llamada gratis)
Fax: 503-248-0024
Correo
electrónico:tinnitus@ata.org
Página Web:
http://www.ata.org

Self Help for Hard of Hearing People, Inc. (SHHH) Auto-Ayuda para Personas con Problemas de Sordera
7910 Woodmont Avenue
Suite 1200
Bethesda, MD 20814
Teléfono: 301-657-2248
TTY: 301-657-2249 
Fax: 301-913-9413
Correo electrónico:
national@shhh.org
Página Web: http://www.shhh.org

Laurent Clerc National Deaf Education Center Centro Nacional de Educación para Sordos Laurent Clerc
Gallaudet University
800 Florida Avenue, NE
Washington, DC 20002-3695
Teléfono: 202-651-5000 (voz y TTY) 
Fax: 202-651-5704 

Para mayor información acerca de la salud y el envejecimiento, comuníquese con:

The National Institute on Aging Information Center Centro de Información del Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento 
P.O. Box 8057
Gaithersburg, MD 20898-8057
Teléfono: 1-800-222-2225
(llamada gratis)
TTY: 1-800-222-4225 
Correo electrónico:
niainfo@jbs1.com
Página Web: http://www.nia.nih.gov


National Institute on Aging
U. S. Department of Health and Human Services
National Institutes of Health
Septiembre 2002


 

Presión Arterial Alta: Consejos para Mantenerla Bajo Control

Usted puede tener la presión arterial alta (HBP por sus siglas en Inglés) y sentirse bien, porque la presión arterial alta no presenta síntomas. Pero la HBP (a veces llamada hipertensión) es un serio problema de salud, que si no se trata puede conducirlo a un accidente cerebro-vascular, a una enfermedad del corazón, fallas del riñón y a otros problemas de salud. La buena noticia es que hay maneras de prevenir y controlar la hipertensión (HBP) y los problemas que le puede causar.

¿Qué es Presión Arterial Alta (HBP)?

A medida que la sangre fluye de su corazón hacia sus vasos sanguíneos presiona las paredes de estos. Esta presión es medida en milímetros de mercurio (mmHg). La lectura a menudo se hace con dos números —la presión mientras el corazón late (presión sistólica) sobre la presión mientras el corazón se relaja entre los latidos (presión diastólica). Los números se escriben uno encima del otro, o uno antes del otro. El número sistólico viene primero o encima, y el número diastólico viene segundo o debajo.

La presión arterial normal está entre menos de 130 mmHg sistólico y menos de 85 diastólico de mmHg (130/85 o más bajo). Los médicos dirán que su presión arterial está demasiado alta cuando es de 140/90 mmHg o superior todo el tiempo.

Las personas quienes tienen la presión arterial en el rango de 130-139/85-89 mmHg pueden estar en riesgo de desarrollar HBP. Si su presión arterial está en este rango debe
pensar en cambiar su estilo de vida para mejorar su presión arterial. Algunas cosas que usted puede hacer se enuncian más adelante. 

¿Tiene Usted la Presión Arterial Alta (HBP)?

Cuando visite a su médico pida que le tome la presión arterial para averiguar si usted tiene presión arterial alta (HBP). Su médico le dirá que su presión arterial es alta si en dos o más chequeos la encuentra demasiado alta. Su médico también puede pedirle que se tome la presión arterial en diferentes momentos del día en su casa.

¿Qué pasa si solo el primer número es alto?

En las personas mayores, el primer número (sistólico) es frecuentemente alto (más de 140 mmHg), mientras que el segundo número (diastólico) es normal, (menos de 90 mmHg). Esta condición se llama hipertensión sistólica aislada (ISH por su sigla en Inglés). Para la mayoría de las personas la presión arterial sistólica sube con el tiempo a medida que se envejece. La presión arterial diastólica sólo sube hasta los 55 años de edad y entonces comienza a bajar. La hipertensión sistólica aislada es la forma más común de presión arterial alta en las personas mayores.

La hipertensión sistólica aislada puede conducir a serios problemas de salud por lo que debe tratarse. El tratamiento puede salvar vidas, disminuir las enfermedades y mejorar la calidad de vida de una persona. Sin embargo muchas personas mayores no controlan sus niveles altos de presión arterial sistólica. Si su presión sistólica está por encima de 140 mmHg, debe preguntarle a su médico cómo puede bajarla.

¿Cómo puede Usted Prevenir y Controlar la Presión Arterial Alta? 

Hay muchas cosas que usted puede hacer para prevenir la presión arterial alta. Los siguientes hábitos saludables le ayudarán a mantener su presión arterial alta bajo control:

  • Mantenga un peso saludable.  El sobrepeso aumenta su riesgo de tener presión arterial alta. Pregúntele a su médico si el peso que usted tiene lo pone en riesgo de presión arterial alta y si usted necesita perder peso.

  • Haga ejercicio todos los días.  El ejercicio moderado puede disminuirle el riesgo de una enfermedad del corazón. Intente hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio por día, 5 días a la semana o más. Consulte con su médico antes de empezar un nuevo plan de ejercicios si usted tiene un problema crónico de salud, o si es mayor de 40 años de edad (los hombres) o de 50 (las mujeres).

  • Consuma más frutas, verduras, granos integrales y productos lácteos bajos en grasa. Una dieta saludable es importante. Para controlar la presión arterial alta, consuma una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales y productos lácteos bajos en grasa.

  • Consuma menos sal. La mayoría de los estadounidenses comen más sal de la que necesitan. Una dieta baja en sal ayudará a bajar su presión arterial. También evite las comidas que ya vienen preparadas, porque son a menudo altas en sal. Hable con su médico sobre su consumo de sal.

  • Beba menos alcohol. Tomar bebidas alcohólicas puede afectar su presión arterial. El efecto es diferente para cada persona. Como una regla general, los científicos sugieren que los hombres limiten su consumo de alcohol a no más de dos copas por día. Para las mujeres, y las personas de bajo peso, sugieren no beber más de una copa por día.

Verdades sobre la Presión Arterial Alta

Si Usted tiene presión arterial alta, recuerde esto:

  • La presión arterial alta puede que no lo haga sentirse enfermo, pero es una condición seria. Vea a su médico para tratarla.

  • Usted puede bajar su presión arterial cambiando sus hábitos diarios y si es necesario tomando medicinas.
    Si usted necesita tomar medicinas para la presión arterial alta, los cambios de estilo de vida pueden ayudar a bajarle la dosis que usted necesita y disminuir los efectos secundarios.

  • Infórmele a su médico sobre todas las medicinas que usted toma asegurándose de mencionarle también las que no necesitan prescripción, porque ellas pueden afectarle su presión arterial y también afectar la forma en que funciona la medicina para la presión arterial.

  • Tome su medicina para la presión arterial a la misma hora todos los días. Por ejemplo, tome su medicina por las mañanas con el desayuno o en las noches ante de cepillarse los  dientes. Si usted olvida tomarse una dosis de su medicina, no duplique la dosis al día siguiente. Llame a su médico para preguntarle qué debe hacer.
  • Tome su medicina para el control de la presión arterial alta (HBP) como su médico se la prescribió. Si solamente el cambio de estilo de vida no controla su presión arterial alta, su médico puede ordenarle que tome medicinas para la presión arterial. Puede necesitar tomar su medicina para la presión por el resto de su vida. Si usted tiene preguntas acerca de su medicina, hable con su médico.

Recursos 

Para más información sobre la presión arterial alta (HBP), contacte a:

National Heart, Lung, and Blood Institute Health Information Center
(Centro de Información sobre Salud del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre)
P.O. Box 30105
Bethesda, MD 20824-0105
Teléfono: 301-592-8573
Fax: 301-592-8563
Correo Electrónico:
NHLBIinfo@rover.nhlbi.nih.gov
http://www.nhlbi.nih.gov

El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento (NIA) tiene una guía de ejercicios y un video elaborados especialmente para las personas mayores. Para información sobre como solicitarlos o sobre otros recursos de NIA, contacte a:

National Institute on Aging Information Center
(Centro de Información del Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento)
P.O. Box 8057
Gaithersburg, MD 20898-8057
1-800-222-2225
1-800-222-4225 (TTY)
Correo Electrónico:
niainfo@jbs1.com
http://www.nia.nih.gov


National Institute on Aging
U. S. Department of Health and Human Services
National Institutes of Health
Enero 2002


 

La Sexualidad en la Edad Avanzada

Aparentemente, la gente quiere y necesita la cercanía de los demás. Queremos compartir nuestras ideas y sentimientos con otros y tocar y que nos toquen. El solo hecho de estar cerca físicamente es importante, pero muchos de nosotros deseamos continuar con una vida sexual activa y satisfactoria a medida que vamos envejeciendo. Sin embargo, con
el tiempo la mayoría de personas descubren que necesitan más tiempo para sentirse sexualmente excitados. Esto es parte del proceso normal del envejecimiento.

¿Cuáles son los Cambios Normales?

El envejecimiento normal trae cambios físicos, tanto en los hombres como en las mujeres.
Algunas veces estos cambios afectan nuestra capacidad para funcionar sexualmente y disfrutar del sexo con otra persona.

Algunas mujeres disfrutan más del sexo a medida que se hacen mayores. Después de la menopausia o de una histerectomía, ya no sienten el temor de un embarazo no deseado. Se pueden sentir más libres para disfrutar del sexo. Algunas mujeres no piensan que cosas
como las canas y las arrugas las hagan menos atractivas para su pareja sexual. Pero si una mujer cree que el verse joven o el tener la capacidad de dar a luz la hace más femenina, puede comenzar a preocuparle qué tan deseable es, sin importar cuál sea su edad. Eso puede hacer que el sexo no resulte tan agradable para ella.

Una mujer puede observar cambios en su vagina. A medida que envejece, su vagina se acorta y estrecha. Las paredes se tornan más delgadas y un poco más rígidas. Estos cambios no significan que no pueda disfrutar del sexo.  Sin embargo, la mayoría de ellas
tendrán menos lubricación vaginal. Esto puede afectar el placer sexual.

A medida que avanza la edad en los hombres, la impotencia se hace más común. La impotencia es la pérdida de la habilidad para lograr y mantener una erección  suficientemente rígida para tener relaciones sexuales. Hacia los 65 años, entre el 15 y el 25% de los hombres tienen este problema, al menos una de cada cuatro veces cuando practican el acto sexual. Esto puede suceder en hombres con problemas cardíacos, tensión arterial alta, o diabetes – bien sea debido a la enfermedad o a los medicamentos usados para tratarla.

Un hombre puede encontrar que se demora más en lograr una erección. Es posible que su erección no sea tan firme o tan grande como antes. La cantidad de la eyaculación puede ser menor. La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más rápidamente, o puede pasar más tiempo antes de que le sea posible tener otra erección. Algunos hombres descubren que necesitan más estimulación erótica antes del acto sexual.

¿Cuáles son las Causas de los Problemas Sexuales?

Enfermedad, incapacidad, o los medicamentos para tratar un problema de salud pueden afectar su habilidad de tener y disfrutar del sexo. Sin embargo, aun los problemas más graves de salud, por lo regular, no le impiden tener una vida sexual satisfactoria.

Artritis. El dolor de las articulaciones ocasionado por la artritis puede hacer que el contacto sexual resulte incómodo.  La cirugía de reemplazo de articulaciones y los medicamentos pueden aliviar este dolor. También pueden ser de utilidad el ejercicio, el descanso, los baños calientes y los cambios de posición o de horario para la actividad sexual.

Dolor crónico. Además de la artritis, un dolor que persiste durante más de un mes o que aparece y desaparece frecuentemente puede ser ocasionado por otros problemas óseos o musculares, herpes zoster, mala circulación, o problemas de los vasos sanguíneos. Este malestar puede, a su vez, ocasionar problemas para dormir, depresión, aislamiento y dificultad para moverse. Estos pueden interferir con la intimidad entre las personas mayores. El dolor crónico no tiene por que ser parte del envejecer, con frecuencia, se puede tratar.

Diabetes. Muchos hombres que sufren de diabetes no tienen problemas sexuales, pero esta es una de las pocas enfermedades que puede causar impotencia.  En la mayoría de los casos, el tratamiento médico puede ayudar.

Problemas del corazón. El angostamiento y endurecimiento de las arterias, conocido como arteriosclerosis, puede cambiar los vasos sanguíneos e impedir que la sangre fluya libremente. Esto puede resultar en problemas de erección en los hombres y puede aumentar la presión sanguínea (hipertensión).

Algunas personas que han sufrido un ataque cardíaco temen que el tener relaciones sexuales pueda ocasionarles otro ataque.  La probabilidad es muy baja. La mayoría de estas personas pueden volver a tener relaciones sexuales entre 3 y 6 semanas después de estabilizarse tras un ataque, si su médico lo aprueba. Siempre siga el consejo de su médico.

Incontinencia. La pérdida del control de la vejiga o el escape de orina es más común a medida que envejecemos, especialmente en las mujeres. La incontinencia por esfuerzo sucede por ejemplo al hacer ejercicio, toser, estornudar o levantar algo. Debido a la presión extra sobre el abdomen durante el acto sexual, la incontinencia puede conducir a que las personas lo eviten. La buena noticia es que, por lo general, esto se puede tratar.

Accidente cerebrovascular.
Un accidente cerebro-vascular rara vez afecta la capacidad de sostener relaciones sexuales, aunque es posible tener problemas de erección. Es poco probable que el acto sexual pueda ocasionar otro accidente. Alguien con debilidad o parálisis causada por un accidente cerebro-vascular puede tratar de usar diferentes posiciones o dispositivos médicos que les permita continuar practicando el sexo.

¿Qué Efectos Pueden Tener las Cirugías y los Medicamentos?

Cirugía. A muchos nos preocupa el someternos a cualquier tipo de cirugía – y es especialmente preocupante cuando ésta incluye la zona genital. Por fortuna, la mayoría de las personas vuelven a tener el tipo de vida sexual de la que disfrutaban antes de la cirugía.

La histerectomía es la cirugía para extirpar el útero. No interfiere con el funcionamiento sexual. En caso de que una histerectomía aparentemente le causa a la mujer la imposibilidad de disfrutar de las relaciones sexuales, solicitar consejería podría beneficiarle. A los hombres que sienten que su pareja es “menos femenina” después de una histerectomía, también les convendría este tipo de ayuda.

La mastectomía es la cirugía para extirpar parcialmente o totalmente el seno de una mujer.
Su cuerpo sigue teniendo la misma capacidad de respuesta sexual de siempre, aunque usted puede perder su deseo sexual o la sensación de ser deseada. En ocasiones resulta conveniente hablar con otras mujeres que se hayan sometido a esta cirugía. Los programas como el de “Alcanzar la Recuperación” de la Sociedad Americana del Cáncer (ACS) pueden ser útiles, tanto para las mujeres como para los hombres.  También es una posibilidad el discutir con el cirujano la reconstrucción del seno.  Anualmente, aproximadamente 1500 hombres norteamericanos pueden desarrollar cáncer de seno. En ellos, la enfermedad puede hacer que su organismo produzca un exceso de hormonas “femeninas”. Estas pueden reducir considerablemente su deseo sexual.

La prostatectomía, es la cirugía para extirpar, totalmente o parcialmente, la próstata a un hombre. Algunas veces este procedimiento se lleva a cabo a causa de un agrandamiento de
la próstata. Esto puede ocasionar incontinencia urinaria o impotencia.  Si se requiere la extirpación de la glándula prostática (prostatectomía radical), por lo regular, los cirujanos pueden salvar los nervios que van hasta el pene. Aun es posible la erección. Hable con su doctor antes de la cirugía para asegurarse que después podrá tener una vida sexual completamente satisfactoria.

Medicamentos. Algunas drogas pueden causar problemas sexuales. Entre ellas se incluyen algunos medicamentos para la tensión arterial, antihistamínicos, antidepresivos, tranquilizantes, supresores del apetito, drogas para la diabetes y algunas drogas para la úlcera, como la Ranitidina. Algunas pueden producir impotencia o dificultarle al hombre la eyaculación. Algunos medicamentos pueden disminuir el deseo sexual en las mujeres. Consulte con su médico. Frecuentemente, podrá formularle un medicamento diferente, sin este efecto colateral.

Alcohol. El exceso de alcohol puede ocasionar problemas de erección en los hombres y retardar el orgasmo en las mujeres.

¿No Soy Ya Muy Mayor para Preocuparme por Relaciones Sexuales Libres de Riesgos?

El sexo sin riesgos es importante para todas las personas a cualquier edad. A medida que las mujeres se acercan a la menopausia, sus periodos pueden ser irregulares. Aun así, puede quedar embarazada. De hecho, el embarazo continúa siendo una posibilidad hasta que su médico confirma que ya pasó la menopausia – esto significa no haber tenido la menstruación durante 12 meses.

La edad no le protege contra enfermedades de trasmisión sexual. Los jóvenes están más expuestos al riesgo de enfermedades tales como sífilis, gonorrea, infección por clamidiosis, herpes genital, hepatitis B, verrugas genitales y tricomoniasis. Sin embargo, estas enfermedades se pueden presentar, y de hecho sucede, en personas mayores sexualmente activas.

Casi todas las personas sexualmente activas corren el riesgo de ser infectadas con el VIH, el virus que causa el SIDA. El número de personas mayores con VIH/SIDA va en aumento. Una de cada 10 personas a quienes se les ha diagnosticado el SIDA en Estados Unidos tiene más de 50 años. Usted corre el riesgo si tiene más de una pareja sexual o si se divorció o enviudó recientemente  y ha comenzado a salir y a tener relaciones sexuales otra vez sin protegerse. Utilice Siempre un condón de látex durante el acto sexual y consulte con su médico sobre las formas de protegerse contra todas las enfermedades de trasmisión sexual. Nunca se es demasiado mayor para evitar exponerse al riesgo.

¿Cuentan Las Emociones?

La sexualidad con frecuencia implica un equilibrio delicado entre los aspectos emocionales y físicos. La forma en que usted se siente puede afectar lo que es capaz de hacer. Por ejemplo, los hombres pueden temer que la impotencia se convierta en un problema más común a medida que van envejeciendo. Sin embargo, la excesiva preocupación por esa
posibilidad, puede causar estrés suficiente que le produzca impotencia. Una mujer que se preocupa por sus cambios de apariencia a medida que va envejeciendo, puede pensar que
su compañero ya no la encuentra atractiva. El concentrarse en la belleza física y juvenil puede interferir con su forma de disfrutar del sexo.

Las parejas mayores enfrentan las mismas tensiones diarias que afectan a las personas de cualquier edad. Pueden, además, tener las preocupaciones adicionales relacionadas con la edad, las enfermedades, el retiro y otros cambios en su estilo de vida. Estas preocupaciones pueden causar dificultades sexuales. Hable abiertamente con su médico, o solicite consejería. Con frecuencia, estos profesionales de la salud pueden ayudarle.

No se culpe así mismo de cualquier dificultad sexual que puedan tener usted y su pareja.
Es posible que desee hablar con un terapista acerca de ello. Si en la pareja, el hombre tiene problemas de impotencia o la mujer parece estar menos interesada en el sexo, ni él ni ella deben de suponer que para su respectiva pareja ya no tienen atractivo. Puede haber muchas causas físicas de sus problemas.

¿Qué Puedo Hacer?

Hay varias cosas que usted puede hacer por sí mismo para mantener una vida sexual activa. Recuerde que el sexo no tiene que implicar necesariamente el acto sexual. Haga
de su pareja la prioridad. Póngale atención a sus necesidades y deseos. Tómese el tiempo para entender los cambios que ambos están experimentando. Ensayen diferentes posiciones y nuevos horarios, como por ejemplo en las mañanas, cuando los dos tienen más energía. No se afanen – puede ser que usted o su pareja necesiten dedicarle más tiempo a tocarse para lograr excitarse totalmente. La masturbación es una actividad sexual que puede ser satisfactoria para algunas personas de edad, especialmente mujeres y hombres solteros, viudos, o divorciados, o cuyas parejas están lejos o enfermas.

Algunas personas de edad, especialmente mujeres, pueden tener problemas para encontrar
una pareja con quien puedan compartir cualquier clase de intimidad. Las mujeres viven más tiempo que los hombres, y por ello hay más mujeres. En el año 2000, el número de mujeres
mayores de 65 años superó al de los hombres mayores en una relación de 100 a 70. El realizar actividades que otras personas mayores disfrutan o asistir a lugares donde se reúnen personas mayores son formas de conocer nuevas personas. Algunas ideas pueden incluir el pasear por los centros comerciales, asistir a centros para la tercera edad, tomar clases para adultos en una escuela de la comunidad, o participar en paseos de un día patrocinados por la ciudad o por el departamento de recreación del condado.

Si usted parece tener un problema que afecta su vida sexual, hable con su médico. El o ella pueden sugerirle un tratamiento, dependiendo del tipo de problema y su causa. Por ejemplo, la dificultad sexual más frecuente en las mujeres mayores es la dispareunia, o sea un coito doloroso ocasionado por la deficiente lubricación vaginal. Su médico o el farmaceuta pueden sugerirle el uso de lubricantes vaginales con base de agua, que se venden sin necesidad de receta médica. También, el médico puede sugerir suplementos de estrógeno o la inserción de un estrógeno vaginal.

Si la impotencia es el problema, con frecuencia se puede manejar y, quizás, se pueda revertir. Existe una píldora que puede ser efectiva. Se llama Sildenafil y no la deben tomar los hombres que tomen medicamentos que contengan nitratos, como por ejemplo la nitroglicerina. Esta píldora puede tener posibles efectos colaterales. Otros tratamientos incluyen los dispositivos de vacío, la auto-inyección de una droga (ya sea papaverina o prostaglandina E), o los implantes del pene.

Es mucho lo que usted puede hacer para continuar una vida sexual activa. Siga un estilo de
vida saludable – haga ejercicio, mantenga una buena alimentación, beba suficiente cantidad de líquidos como agua o jugos, no fume y evite el alcohol. Procure reducir el estrés en su vida. Visite a su médico con regularidad. Y mantenga una visión positiva de la vida.

Recursos

Las siguientes organizaciones y entidades gubernamentales tienen información que puede
ser de utilidad.

American Cancer Society
(Sociedad Americana del Cáncer) 
1599 Clifton Road, NE
Atlanta, GA 30329
1-800-ACS-2345
http://www.cancer.org

American Foundation for Urologic Disease, Inc.
(Fundación Americana para Enfermedades Urológicas)
1128 N. Charles St.
Baltimore, MD 21201
1-800-242-2383
http://www.afud.org

Impotence Information Center
(Centro de Información sobre la Impotencia)
PO Box 9
Minneapolis, MN 55440
1-800-843-4315

Impotence Institute of America (Instituto de la Impotencia de América)
Impotence World Association (Asociación Mundial de la Impotencia)
119 South Ruth Street
Maryville, TN 37803
1-800-669-1603
http://www.impotenceworld.org

National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK) (Instituto Nacional de la Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales)