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A pesar de sus
orígenes inciertos, se conoce que fue
llevado a España por los árabes. La primera
referencia en Occidente es el
Libro de los Juegos, mandado
hacer en el s. XIII por Alfonso X el Sabio.
También es antigua la referencia en un
escrito de
Francesch Vicent, impreso y
publicado en Valencia a finales del siglo XV
con el título Llibre dels jochs partits
dels schacs en nombre de 100, en el que
crea la Dama, una figura muy poderosa
inspirada en Isabel la Católica y que
sustituye a otra más débil, el alfarje. De
España, el ajedrez fue llevado a Francia,
Italia y otros países.
El ajedrez no es un
juego de azar, sino un juego basado en
tácticas y estrategias. El desarrollo del
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| juego es tan complejo que
ni aun los mejores jugadores pueden llegar
a considerar todas las contingencias:
aunque sólo se juega en un tablero con 64
casillas y 32 piezas al inicio, el número
de posibilidades que pueden lograrse
excede el número de átomos en el universo
(véase
Número de Shannon).
El
ajedrez es uno de los juegos más populares
del mundo; ha sido descrito no sólo como
un juego, sino como arte, ciencia y
deporte mental. El ajedrez ha sido visto
también como un juego abstracto de guerra
y como un arte marcial mental. La
enseñanza del ajedrez se ha visto como una
forma de desarrollar la mente.
Criticando esta postura, el escritor
español Miguel de Unamuno decía
irónicamente: «El ajedrez es un juego que
desarrolla la inteligencia... para jugar
ajedrez».
El ajedrez es jugado tanto recreativa
como competitivamente en clubes, torneos,
en Internet, e incluso por correo (ajedrez
por correspondencia). Variantes del
ajedrez son jugadas en diversos lugares
del mundo; entre las más populares se
cuentan el
Xiangqi (en China),
Shogi (en Japón), y
Janggi (en Corea) en orden de
importancia. |
Historia
del Ajedrez
Artículo
principal:
Historia del ajedrez
Qué se necesita para jugar
Para jugar, es preciso contar con el
tablero de ajedrez y las piezas. Además,
deben conocerse las reglas del juego.
Opcionalmente, puede utilizarse un reloj
de ajedrez, que es imprescindible en las
competiciones.
El tablero de ajedrez
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Tablero de ajedrez sin
piezas con nombres de sus filas
y columnas. |
El tablero de ajedrez es un cuadrado
subdividido en 64 casillas o escaques
iguales (8 × 8), también cuadradas,
alternativamente de color claro y de
color oscuro, de tal manera que los
cuatro costados de una casilla de un
color tocan cuatro casillas del color
opuesto, y los cuatro vértices tocan el
vértice de cuatro casillas del mismo
color (excepto las de la periferia).
Cada jugador se sitúa de cara al
ajedrecista contrincante, colocando el
tablero de manera tal que cada jugador
tenga una casilla blanca en su esquina
derecha.
Para el aprendizaje del ajedrez es
indispensable conocer el tablero, pues
es aquí donde todas las piezas se
mueven. Los elementos básicos del
tablero son:
- Fila. Es cada una de las
ocho líneas de ocho escaques que se
forman alineando éstos horizontalmente
respecto a los jugadores. Se nombran
con números del 1 al 8 comenzando
desde la primera fila con respecto al
bando de las piezas blancas.
- Columna. Es cada una de las
ocho líneas de ocho escaques que se
forman alineando éstos verticalmente
respecto a los jugadores. Se nombran
con letras minúsculas de la a a
la h comenzando desde la
primera columna izquierda con respecto
al bando de las piezas blancas.
- Diagonal. Es cada una de
las 26 líneas que se forman agrupando
los escaques diagonalmente, trece
tomando una inclinación de 45 grados y
otras trece tomando una inclinación de
135 grados. Para cada uno de estos
casos existe una diagonal principal de
ocho escaques y seis diagonales
menores simétricas que van desde siete
hasta dos escaques cada una.
- Centro. El centro del
tablero son los cuatro escaques
centrales. Por extensión, a veces se
incluyen los 12 escaques que rodean a
los cuatro centrales.
- Esquinas. Cada uno de los
cuatro escaques ubicados en las
esquinas del tablero, los únicos que
sólo tienen tres escaques vecinos.
Un tablero puede tener los números y
letras para identificar las filas,
columnas y casillas, con el fin de
registrar el desarrollo de las partidas
mediante la notación algebraica, que es
la notación oficial. Es frecuente en el
mundo del ajedrez utilizar este sistema
para reproducir y comentar las partidas,
usualmente con fines educativos. A esto
se le conoce como “partidas anotadas”.
El tablero se debe colocar con las
casillas blancas de las esquinas a la
derecha de los participantes |
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Las
piezas y su simbolismo
Cada jugador dispone de 16 piezas. Para
diferenciarlas, las de un jugador son de color
claro y se las llama «las blancas» y las del otro
son de color oscuro, y se llaman «las negras». Las
piezas son de 6 tipos diferentes: cada jugador
tiene ocho peones, dos torres (también llamadas
antiguamente roques —de roches:
‘torres de roca’—, de donde deriva el vocablo
«enroque»), dos caballos, dos alfiles, una dama
(también llamada «reina») y un rey.
- El
peón simboliza un soldado de
infantería: el vocablo significa ‘(soldado) que
va a pie’. Es la pieza de menor valor (1 punto)
y es una figura que representa una persona
estilizada, de estatura pequeña. Cuando "corona"
(cuando un peón llega hasta la última línea del
tablero) el peón debe transformarse en la pieza
que uno desee, exceptuando al rey y al peón (que
no es una pieza propiamente dicho).
- La
torre simboliza una
fortificación, aunque más probablemente debía
referirse a una torre de asalto móvil de las que
usaban para asaltar las murallas o al que en la
Edad Media (y todavía hoy en la procesión de
corpus de Valencia (España) se llamaba una
“roca”: un carro de guerra (en la procesión, un
carro triunfal).) Su valor es de 5 puntos y de
hecho, estos términos provienen del árabe roc,
que significa ‘carro’. La pieza es una figura
que representa una torre almenada. Antiguamente
se la denominaba roque, palabra de la que
proceden «enroque» y «enrocar».
- El
caballo simboliza el arma de
caballería y la pieza es una figura que
representa el cuello y la cabeza de un caballo.
Su valor es de 3 puntos.
- El
alfil simboliza un oficial del ejército, un
funcionario medio o la clase religiosa, por eso
en algunas lenguas se llama “obispo”. Su valor
es de 3 puntos. Originariamente era un elefante
(cosa que hace pensar que Aníbal no debió ser el
único que dio un uso militar a este proboscídeo);
de hecho el nombre castellano proviene del árabe
al-fil, الفيل (=el elefante). La pieza es
una figura que representa una persona
estilizada, de estatura media, normalmente con
mitra o yelmo.
- La
Dama o Reina simboliza el primer
ministro o un alto funcionario, por eso se llama
el «emir» en el mundo árabe, convertido en el
español en la mujer del rey. La pieza es una
figura que representa una persona estilizada, de
estatura grande, con diadema. Antiguamente
recibía el nombre de «alferza». Su valor es de 9
puntos.
- El
Rey simboliza la cabeza del ejército,
es decir, el mismo jugador. La pieza es una
figura que representa a una persona estilizada,
de estatura grande, normalmente con turbante o
corona que culmina en una cruz. Su valor es
infinito.
Cuando se empieza a jugar, en partidos
amistosos, se sortea el color de las piezas que
tendrá cada jugador, ya que las blancas empiezan a
jugar y, por tanto, llevan la iniciativa del juego
y tienen en teoría una ligera ventaja. Si los
mismos jugadores hacen más partidas, van
alternando el color con el que juega cada uno. En
partidas jugadas en un Torneo el color a usar por
cada persona es decidido por los
árbitros.
El
reloj de ajedrez
Reloj de ajedrez ruso
El
reloj de ajedrez consiste en un doble
cronómetro que mide el tiempo que cada
jugador tarda en pensar todas sus jugadas en un
determinado tiempo (en los torneos oficiales es
imprescindible y de uso obligatorio). En amistosos
previamente se pacta el ritmo de juego; en torneos
es asignado por la Organización del torneo y
controlado por los árbitros, y pierde por tiempo
el jugador que no haya hecho el número de jugadas
pactadas o no haya dado mate, ahogado o acordado
tablas de alguna manera legal en un determinado
período de tiempo. Después de cada jugada, el
jugador aprieta un botón que desactiva su
cronómetro y simultáneamente activa el de su
adversario. Hasta hace pocos años todos los
relojes eran analógicos con dos esferas, pero
actualmente se utilizan relojes digitales que
permiten utilizar nuevos tipos de controles de
tiempo. Por ejemplo, actualmente el ritmo "normal"
de juego impuesto por la Federación Internacional
de Ajedrez (FIDE)
es de 90 minutos por jugador para toda la partida,
más un incremento de 30 segundos por cada jugada
realizada, lo que permite que a un jugador siempre
le queden al menos 30 segundos para realizar su
siguiente jugada. Este tipo de control de juego
con incremento de tiempo fue concebido por el
ex-campeón mundial estadounidense
Bobby Fischer, de ahí que
originariamente se denominase "reloj de Fischer".
Reglas del juego
Cuando el juego comienza, un jugador controla
16 piezas blancas y el otro 16 piezas negras. El
color de cada jugador puede elegirse por común
acuerdo, por el azar o por el director del torneo.
El jugador que juega con las piezas blancas
siempre comienza el juego moviendo primero, y por
lo tanto tiene una pequeña ventaja sobre el
jugador que juega negras, que mueve segundo. El
tablero de ajedrez es colocado de tal forma que
ambos jugadores tengan un cuadro blanco en la
casilla de la esquina derecha respectiva. Las
piezas se ubican de la forma en que se muestra en
el diagrama, siempre ubicando a la dama en el
casillero de su color.
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